Internacional
Dólar en Colombia cae a $3.730 por fuerte entrada de divisas: exportaciones, remesas y petróleo marcan la tendencia
miércoles 7 enero, 2026
Bogotá, 24 de junio de 2025. El dólar abrió este martes en $3.730,48, 39 pesos por debajo de la TRM del lunes, y cerró la víspera en $3.730,26, confirmando la tendencia bajista que los analistas anticiparon para 2025. La divisa pierde terreno por la combinación de un récord de remesas desde Estados Unidos, mayores ingresos petroleros y la llegada de capitales extranjeros seducidos por tasas locales que superan la inflación.
“No es un impulso ni un accidente de mercado”, aclara Renato Campos, estratega de GH Trading. “Hay flujos reales y sostenidos: exportaciones de café, carbón y oro que liquidan divisas, colombianos en el exterior que envían más dinero que nunca y fondos globales que compran TES y acciones locales”, resume. Según el Banco de la República, las remesas alcanzaron los USD 3.100 millones en los primeros cuatro meses del año, 18 % más que en igual período de 2024.
El refuerzo externo llega en medio de un panorama regional. La incertidumbre sobre las elecciones venezolanas y la posible reactivación del crudo en la cuenca del Caribe hacen que los inversores posicionen a Colombia como proveedor logístico y de insumos petroleros. “Cualquier señal de inversión en Venezuela eleva el precio del petróleo y, por efecto dominó, mejora los términos de intercambio de Colombia”, explica Gregorio Gandini, fundador de Gandini Análisis. El Brent cerró ayer en USD 84,2 el barril, su nivel más alto desde noviembre.
La política monetaria también juega a favor del peso. Con la tasa de interés de referencia en 9,5 % y la inflación anual en 6,42 %, los bonos colombianos ofrecen un real positivo cercano al 3 %, una rareza en mercados emergentes. “El diferencial atrae carry trade: capitales que buscan rendimiento en pesos y presionan la divisa hacia abajo”, dice Juan Pablo Vieira, CEO de JP Tactical Trading. El flujo ha sido tal que el Ministerio de Hacienda canceló subastas de TES previstas para junio, argumentando “condiciones favorables de liquidez”.
¿Hasta dónde puede llegar la caída?
Los analistas coinciden en que la zona de $3.700 actúa como piso técnico. “Si se rompe, el siguiente soporte está en $3.650, pero se necesitaría un rally adicional en petróleo o una sorpresa hawkish de la Reserva Federal”, advierte Campos. La FED mantendría tasas altas hasta septiembre, según el CME FedWatch, lo que limita el apetito por activos de riesgo.
En el corto plazo, el tipo de cambio seguirá sensible a tres variables: el precio del crudo, la decisión de la FED y el clima político local. La reforma laboral y el debate de las regalías en el Congreso podrían generar volatilidad, pero por ahora los flujos de divisas tienen la palabra. “Mientras las remesas y exportaciones sigan creciendo, el peso se fortalece; si el petróleo cae por debajo de USD 75 o la FED endurece, el dólar puede repuntar”, resume Vieira.
Para el inversionista minorista, la recomendación es no cantar victoria. “La corrección es saludable, pero no estructural. Quien necesite dólares para viaje o estudios puede aprovechar los niveles actuales; quien tenga deudas en divisas debe cubrirse contra un eventual rebote”, concluye Gandini. El mercado, por ahora, apuesta a que la tendencia bajista del dólar tendrá vida corta si no aparecen nuevas noticias de peso.
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