Internacional
Dólar en Colombia: ¿llegará a $3.500 o volverá a $4.000 en 2026? Esto dicen los expertos
martes 17 marzo, 2026
El dólar en Colombia se mueve en un terreno de tensión creciente, donde factores externos e internos se entrelazan para definir su rumbo. Este martes 17 de marzo, la Tasa Representativa del Mercado (TRM) se ubicó en $3.690,02, con una leve alza de $6,42 frente al día anterior, aunque una caída de $1,88 para el miércoles. Este comportamiento refleja un mercado atrapado entre fuerzas que lo empujan hacia arriba y otras que lo jalan hacia abajo.
El precio del petróleo Brent, que este martes se cotizó en US$100,21 por barril, es una señal de que la presión geopolítica sigue muy presente. Los mercados arrancaron la semana con cautela, mientras los inversionistas evalúan el impacto que podría tener el reciente repunte del crudo sobre las decisiones de tasas de interés de la Reserva Federal. En este contexto, la guerra entre EE. UU. e Israel contra Irán cumple 17 días desde el primer bombardeo en territorio persa, sin señales claras de resolución.
Juan David Ballén, director de Economía y Mercado de Aval Asset Management, explica que el dólar se fortaleció inicialmente ante el aumento de la aversión al riesgo generado por la intensificación del conflicto en Irán. Esto llevó al precio del petróleo a superar los US$120 por barril y elevó los temores de una posible recesión global. “Sin embargo, la reciente moderación en las tensiones geopolíticas y los resultados de las elecciones legislativas, que mantienen abierta la posibilidad de un giro político, han contribuido a una mayor calma en los mercados y a un debilitamiento del dólar en las últimas sesiones”, argumentó Ballén.
Las elecciones del pasado 8 de marzo no impactaron de gran manera el precio del dólar en Colombia, pero expertos aseguran que las de mayo sí lo harán, dependiendo de los resultados. Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, advierte que el comportamiento reciente del peso colombiano empieza a mostrar señales de desconexión frente a otras monedas globales, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional. “El repunte de tensiones geopolíticas ha incrementado la aversión al riesgo en los mercados, lo que ha reducido el apetito de los inversionistas por activos emergentes, incluida la moneda colombiana”, señaló.
En este escenario, Pérez considera que el peso podría entrar en una fase de corrección. Es decir, que la tasa de cambio tendería a subir para alinearse con la dinámica observada en otras divisas del mundo. “Hoy es más probable que el dólar gane terreno a que el peso continúe apreciándose”, sugirió.
La pregunta que se hacen en Colombia, como importadores, ahorradores, viajeros y deudores en dólares, es si el dólar puede bajar hasta $3.500. Alexander Ríos, economista y CEO de Inverxia, afirma que, en términos externos, el dólar en Colombia no bajará de manera sostenida hasta los $3.500 en el horizonte visible de 2026. Su argumento tiene varios pilares. El primero es el petróleo, con el Brent superando los US$90 y US$100 dólares por barril, el petróleo actúa como un ancla alcista para el dólar global, “ya que refuerza su papel como activo de refugio y alimenta las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos”.
Sebastián Toro, educador financiero y fundador de Arena Alfa, comparte una visión similar, pero matiza el papel de las elecciones en el piso de la divisa. “Nosotros vemos el dólar donde lo habíamos proyectado, en $3.600 y $3.700. Los $3.500 los vemos posibles solo con un escenario diferente en elecciones, donde se dé un cambio de gobierno de Petro y se derrote a Cepeda. Más probable que $3.500, vemos que se mantendrán los niveles de $3.600-$3.700”.
Aunque pocos lo ven como el escenario más probable, los expertos no descartan que el dólar vuelva a cruzar la barrera psicológica de los $4.000. Ríos advierte que “volver a superar los $4.000 es un riesgo real, pero no el más probable, y solo se materializaría si el conflicto se prolonga a cierre de año y un candidato presidencial genera una prima de riesgo elevada dada la continuidad política”. Toro, por su parte, es aún más específico sobre qué candidato podría desatar ese movimiento. “El único escenario en el que veo el dólar subir a $4.000 es que gane alguien como Iván Cepeda”.
Uno de los fenómenos más llamativos de este episodio de tensión geopolítica es que el dólar y el petróleo están subiendo al mismo tiempo, algo que no siempre ocurre. Rodrigo Lama, Chief Business Officer de Global66, explica que “históricamente, la correlación entre el petróleo y el dólar es inversa, al igual que con el oro. Pero en esta ocasión, a diferencia del patrón observado el año pasado, el dólar está actuando como activo de refugio, con una apreciación sostenida desde que escaló el conflicto”.
La razón de fondo es la inflación. Si el conflicto se extiende y el petróleo se mantiene en niveles elevados, la Reserva Federal podría verse presionada a retomar o prolongar los aumentos de tasas de interés. “En ese escenario, el riesgo de un ciclo de alzas de tasas más prolongado por parte de la Reserva Federal cobra plena vigencia, reforzando aún más la fortaleza del dólar a nivel global”, dijo Lama.
El directivo de Global66 también señala un indicador clave que los mercados están siguiendo de cerca: el índice VIX, conocido como el ‘Índice de la Volatilidad’, que actualmente se encuentra en niveles superiores a 20 puntos, llegando a rozar los 30 recientemente. “El VIX tiene una correlación inversa con el dólar, a mayor volatilidad, mayor demanda de la divisa como refugio. Mientras el indicador se mantenga elevado, la tendencia apreciativa del dólar continuará, con presión directa sobre las monedas latinoamericanas”, afirmó Lama.
A nivel local, Emanuel Juárez, analista de mercados de HFM para Bloomberg en Línea, afirma: “El mercado sigue de cerca la fortaleza global del dólar, que continúa firme por el repunte del petróleo y la búsqueda de refugio ante un contexto internacional más tenso”. La inflación de febrero, que se ubicó en 5,29% en su variación anual, mantiene la atención sobre la decisión de política monetaria y el margen que tiene el Banco de la República para actuar. “El peso colombiano mostró resiliencia, aunque el escenario externo todavía sugiere cautela para las próximas ruedas”, agregó el experto.
En resumen, el dólar en Colombia se encuentra en un punto de inflexión, donde la geopolítica, el petróleo, la inflación y las elecciones se entrelazan para definir su rumbo. Mientras el mundo mira Medio Oriente, en Colombia hay otra variable que complica el panorama, la inflación nacional. La leve caída de la inflación en febrero de 2026, que cerró en 1,08% mensual y 5,29% anual, respondió principalmente a la baja del precio de la gasolina, un factor coyuntural que no elimina las presiones de fondo.
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