Internacional
Juez de 92 años encabeza el caso contra Nicolás Maduro en EE.UU.
martes 24 marzo, 2026
Alvin Hellerstein, juez federal de 92 años con una trayectoria histórica en el sistema judicial estadounidense, está a cargo del juicio más mediático y geopolíticamente sensible del continente: el proceso contra Nicolás Maduro, el expresidente venezolano detenido tras una operación militar en Caracas y ahora acusado de narcotráfico en el Distrito Sur de Nueva York.
El caso, que combina alta tensión política, implicaciones económicas globales y un intenso escrutinio internacional, pone bajo lupa no solo al acusado, sino también al magistrado que lo juzgará. Hellerstein, nombrado por Bill Clinton en 1998, ya es conocido por liderar procesos emblemáticos: desde las demandas civiles del 11 de septiembre hasta causas contra la CIA por abusos en prisiones de Irak y Afganistán. Ahora, su nombre se asocia con una nueva era en la justicia transnacional.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecerán formalmente ante el tribunal este jueves, marcando el inicio de un proceso que podría extenderse por años. Ambos se han declarado inocentes. El fiscal argumenta que Maduro lideró una “narco-dictadura” que aprovechó instituciones estatales para traficar cocaína a Estados Unidos, mientras su gobierno colapsaba la economía venezolana.
Hellerstein no es ajeno al expediente. Desde 2011, ha supervisado el caso contra Hugo “El Pollo” Carvajal, exjefe de inteligencia militar venezolano, en cuyos documentos el nombre de Maduro aparece desde 2020. En 2024, el juez condenó al general Cliver Alcalá a 21 años y ocho meses de prisión por cargos similares, consolidando su perfil como un juez inflexible ante crímenes transnacionales.
Sin embargo, su avanzada edad ha generado debate. Shira Scheindlin, exjueza federal, advirtió: “Este caso podría no ir a juicio por al menos un año o dos. Para entonces, Hellerstein tendría 93 o 94 años”. Informes del New York Times revelaron que el juez fue visto durmiéndose durante una audiencia en 2025, un detalle que, en un proceso de esta magnitud, podría ser explotado en apelaciones.
Pese a ello, colegas y expertos destacan su lucidez y firmeza. “Hellerstein es independiente, imparcial y busca hacer justicia en cada caso”, afirma Carl Tobias, profesor de derecho en la Universidad de Richmond. Su historial incluye enfrentamientos directos con Donald Trump, a quien rechazó en dos ocasiones: primero al negar el traslado de su juicio por pagos a Stormy Daniels, y luego al bloquear deportaciones masivas de venezolanos sin audiencia judicial.
El impacto del veredicto final trasciende las paredes del tribunal. El destino legal de Maduro podría redefinir el acceso de Venezuela a mercados internacionales, afectar el valor de sus bonos soberanos y desbloquear o congelar activos en el extranjero. Países como Colombia, Cuba y Nicaragua observan con atención, conscientes de que un fallo contundente podría alterar alianzas, flujos energéticos y la geopolítica regional.
Este jueves, con la mirada del mundo sobre la corte neoyorquina, Hellerstein tendrá frente a sí al hombre que gobernó Venezuela por más de una década. A sus 92 años, el juez carga no solo con el peso de la ley, sino con el de la historia.
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