Internacional
La detención de Andrés acerca al expríncipe a su caída definitiva
jueves 19 febrero, 2026
La detención este jueves de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey británico Carlos III, supone un capítulo más en una vida plagada de escándalos y acerca al que fuera el hijo predilecto de fallecida Isabel II a su caída definitiva por el cerco de la Justicia.
La presión ejercida por el monarca en las últimas semanas para que el expríncipe colaborase voluntariamente con la Policía por sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein desembocó hoy en un arresto por supuesta mala conducta en un cargo público.
En el día que cumple 66 años, Andrés ya no será recordado como un héroe de la guerra de las Malvinas, como el ‘playboy’ de la familia real o como el excéntrico marido de Sarah Ferguson, sino como un personaje siniestro a quien los títulos y privilegios han protegido hasta ahora.
El escándalo de los llamados ‘Papeles Epstein’ puede ser el último clavo en el ataúd de su carrera, tras convertirse en el primer miembro de alto rango de la familia real británica en la historia moderna en ser arrestado.
Aunque siempre ha negado su implicación en la red de abusos sexuales a menores del financiero estadounidense, fallecido en prisión en 2019, su madre y su hermano tomaron medidas para apartarlo progresivamente de la vida pública.
Andrés fue despojado el pasado octubre del título de príncipe por el rey, ya que los pasos que dio para desvincularse de la familia real, como renunciar a todos sus honores, no habían sido suficientes para el monarca.
Carlos III también le ordenó entonces abandonar el palacio que ocupaba en Windsor -por el que pagaba un simbólico “grano de pimienta”- para instalarse en la finca de Sandringham, en el condado de Norfolk (este de Inglaterra), donde fue hoy detenido por la Policía del Valle del Támesis./EFE
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