Internacional
Rusia rechaza el envío de tropas internacionales a Ucrania y advierte de que serán objetivos militares
jueves 8 enero, 2026
El Kremlin eleva la apuesta tras el acuerdo franco-británico para una fuerza multinacional de paz, mientras España estudia sumar soldados.
Moscú ha cruzado este jueves la línea roja: cualquier soldado extranjero que pise Ucrania bajo la futura Fuerza Multinacional liderada por Francia y Reino Unido será considerado “objetivo militar legítimo”. La advertencia, emitida por el portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, llega solo 48 horas después de que París y Londres firmaran el compromiso de desplegar contingentes para garantizar la seguridad de Kiev cuando finalice la guerra.
“El despliegue de unidades occidentales, almacenes de munición o infraestructura militar en territorio ucraniano se interpretará como una intervención extranjera que amenaza la seguridad no solo de Rusia, sino de toda Europa”, subrayó Zajarova. El comunicado insiste en que “todas” las instalaciones y efectivos foráneos “serán alcanzados por las Fuerzas Armadas rusas sin excepción”.
La reacción del Kremlin se produce el mismo día en que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha abierto la puerta a enviar tropas españolas de paz “cuando las condiciones lo permitan”. La posible participación de España se suma a la veintena de países que ya han mostrado su disposición a integrar la coalición, cuyo objetivo es disuadir nuevas agresiones rusas contra Ucrania.
Un “eje de guerra”, según Moscú
Rusia califica el acuerdo franco-británico de “muy lejos de ser pacífico”. En su lectura, no busca la estabilidad, sino “la militarización y la escalada del conflicto”. El Ministerio de Exteriores denuncia que la coalición profundiza la “fusión” entre los sectores de defensa de Ucrania y la OTAN, convirtiendo a Kiev y sus aliados en un “eje de guerra” cuyos planes “se vuelven cada vez más peligrosos para el futuro del continente”.
El documento firmado el martes por el primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, contempla el uso de la fuerza para repeler nuevos ataques contra territorio ucraniano. Aunque no fija calendario ni tamaño de contingente, sí garantiza el despliegue “conjunto” de unidades terrestres, aéreas y marítimas que actuarán bajo mandato de la futura Fuerza Multinacional.
Tensión en Europa
La escalada retórica ha activado las alarmas en Bruselas. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, ha convocado para la próxima semana una reunión urgente de ministros de Defensa y Exteriores de la UE para evaluar el impacto de las amenazas rusas sobre la seguridad colectiva. Mientras, la OTAN mantiene su postura de apoyo “político” a la coalición, pero descarta por ahora una participación directa de sus fuerzas.
Expertos en seguridad coinciden en que el ultimátum de Moscú busca disuadir a los países europeos de comprometer tropas antes de que se cierre un eventual alto el fuego. “Rusia quiere dejar claro que cualquier presencia extranjera en Ucrania será interpretada como una declaración de guerra indirecta”, explica el analista Gustav Gressel, del European Council on Foreign Relations.
Con la guerra en su tercer año y la ofensiva rusa intensificándose en el este, la decisión de París y Londres de liderar una fuerza de paz internacional puede marcar un punto de inflexión. Mientras tanto, Ucrania insiste: “Necesitamos garantías de seguridad reales, no solo promesas”, declaró el asesor presidencial Mihailo Podoliak. El reloj diplomático corre en paralelo al de los combates, y cada hora cuenta.
WC Con información de Europa Press
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