Nacional
622 manifestaciones en enero
lunes 2 marzo, 2026
El motor principal de estas movilizaciones fue la defensa de los derechos civiles y políticos, que abarcó el 88 % de los casos documentados. Salarios dignos es otro de los reclamos
La dinámica de protesta en Venezuela experimentó una transformación profunda al inicio de este año, marcada por un notable incremento en la participación ciudadana y una diversificación de los reclamos en todo el territorio nacional. Según los datos del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), la actividad de calle recuperó un protagonismo central, tras contabilizarse solo en el mes de enero un total de 622 manifestaciones.
Esta cifra representó un promedio de 21 protestas diarias y un repunte del 53 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que evidenció un nuevo ciclo de presión social impulsado por la búsqueda de justicia.
La jornada del pasado jueves reflejó esta tendencia, con al menos 22 focos de conflicto distribuidos en 15 estados del país. Ciudades en Aragua, Bolívar, Carabobo, Lara, Mérida, Táchira y el Distrito Capital, entre otras, funcionaron como escenarios de reclamo activo. Aunque la capital lideró la estadística geográfica con 89 incidentes, el malestar se ramificó con fuerza hacia el interior, donde la exigencia de derechos fundamentales logró unificar a sectores tan diversos como gremios profesionales, estudiantes y familiares de detenidos.
El motor principal de estas movilizaciones fue la defensa de los derechos civiles y políticos, que abarcó el 88 % de los casos documentados. La demanda de libertad plena para los presos políticos se consolidó como el eje central, manifestándose frecuentemente a través de vigilias frente a los centros de reclusión.
Estas concentraciones, encabezadas mayoritariamente por mujeres y organizaciones de derechos humanos, denunciaron irregularidades procesales y detenciones arbitrarias, bajo un clima de vigilancia internacional que, según el OVCS, sirvió de contención ante posibles niveles de represión.
En paralelo, la crisis económica empujó a la masa laboral a las calles. Los trabajadores mantuvieron una presión constante por un reajuste salarial que se adapte al costo de vida actual, mientras exigieron la eliminación de instructivos técnicos como el de la ONAPRE y el cumplimiento de las escalas salariales constitucionales.
A esto se sumaron reclamos persistentes por la precariedad de los servicios básicos, donde las fallas en el suministro de agua, electricidad y transporte continuaron afectando la cotidianidad del venezolano. En definitiva, el panorama actual reveló una sociedad civil que decidió retomar el espacio público para unificar sus exigencias de dignidad y participación. (El Impulso)











