Nacional
Crece número de adultos mayores que vuelven a trabajar por necesidad, según Convite
martes 17 marzo, 2026
Luis Francisco Cabezas, director general de Convite A.C., advirtió que en Venezuela aumentó el número de adultos mayores que han tenido que reincorporarse al mercado laboral de manera informal para poder subsistir, una situación que —aseguró— no responde a una decisión voluntaria, sino a la falta de condiciones económicas para vivir dignamente durante la jubilación.
Durante una entrevista en el programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría Noticias, Cabezas explicó que la seguridad social debería garantizar a los ciudadanos una vida digna durante los años de retiro, comenzando por una pensión suficiente para cubrir la canasta básica.
Señaló que la protección social también incluye la salud, la recreación y el derecho al cuidado. “La gente no solo vive para comer (…) No solo una pensión digna, acceso a la salud y a la recreación, sino también la posibilidad de ser cuidado cuando así lo requiera”, afirmó.
Indicó que en la última década los adultos mayores se han visto especialmente afectados por la imposibilidad de garantizar medios de vida que les permitan cubrir necesidades básicas como la alimentación y el acceso a tratamientos médicos.
En ese sentido, recordó que en la vejez suelen presentarse enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes, que requieren medicación permanente y una alimentación adecuada para su control.
Impacto de la migración
Cabezas también se refirió al impacto que ha tenido la migración en la vida de muchas personas mayores. Aunque vivir solo no necesariamente representa un problema, señaló que en muchos casos esta situación no es una elección, sino consecuencia de que sus familiares y redes de apoyo emigraron.
“Muchas personas adultas mayores viven solas porque la mayoría de sus afectos y de su círculo familiar se marchó del país”, manifestó, lo que puede derivar en problemas adicionales, especialmente en el ámbito de la salud emocional.
Asimismo, mencionó que muchos adultos mayores han asumido el rol de cuidadores de otros familiares, como niños, personas mayores o individuos con discapacidad, una responsabilidad que en la mayoría de los casos recae sobre las mujeres.
Cabezas aseveró que este trabajo de cuidado suele ejercerse sin apoyo institucional ni acompañamiento psicológico, lo que genera desgaste emocional.
Por: María Iriarte/ Radio Fe y Alegría
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