Nacional
Dos terremotos que nos sacudieron del Mundial
jueves 2 julio, 2026
El 24 de junio marcó un antes y un después de la Copa del Mundo para los venezolanos. Nadie se podía imaginar la magnitud de aquellos movimientos telúricos ocurridos mientras se disputaba el Brasil-Escocia y el Marruecos-Haití en territorio estadounidense. Este es un pequeño resumen de lo acontecido entre el 25 y el 26 de junio
Reinaldo Mora
Cada 24 de junio se recuerda a la Batalla de Carabobo, que selló la Independencia de Venezuela. Es un día festivo, donde la mayoría de la población lo aprovecha para hacer actividades recreativas y una de ellas fue ver los partidos del Mundial.
El telón de la jornada lo subieron Bosnia y Herzegovina – Catar en Seattle, que tuvo el arbitraje de Jesús Valenzuela y el Canadá – Suiza que se jugó en Vancouver, ambos encuentros en simultáneo para cerrar el grupo B.
La definición del grupo C estaba pautada para las 6 de la tarde, hora de Venezuela, con Escocia – Brasil en Miami y el Marruecos-Haití en Atlanta.
Antes de que se movieran los marcadores, llegaban notificaciones de alerta a los teléfonos celulares avisando de un sismo. Inicialmente, no imaginamos la magnitud de lo que iba a ocurrir, hasta que empezaron a transcurrir las horas. Posteriormente, mensajes y videos desde el centro y la costa del país, uno tras otro, un cambio de emociones constante que alteraba el sistema nervioso de cualquier compatriota, entre tristeza y desesperación al ver las imágenes.
Regresando a los partidos, es de admirar la entereza que tuvo Julio Goncalves, relator de Unión Radio mientras narraba el Marruecos- Haití, “Va por el sector izquierdo… en este momento se ha detenido la transmisión del Marruecos-Haití, por el fuerte temblor. Amigos de Unión Radio y La Mega, estamos en La Castellana, una de las zonas más sísmicas de Caracas y de Venezuela, y ya está pasando”, relataba mientras sus compañeros comentaristas se acomodaron debajo de la mesa de la cabina radial en medio del pánico. Goncalves siguió con su trabajo, aunque corriendo un riesgo. Su convicción y su ética periodística de seguir informando y transmitiendo tranquilidad a través de las ondas hertzianas no fueron negociables. Era un momento en que desde los medios debía transmitirse eso, tranquilidad.

En la noche República Checa – México y Sudáfrica – Corea del Sur pasaron de forma desapercibida para los venezolanos, en medio de tanta angustia con las primeras imágenes de lo ocurrido.
El 25 de junio el país amaneció de duelo. El Ecuador- Curazao, que iba a contar con transmisión de Televen, no fue emitido por televisión. El canal nacional dio cabida a la cobertura informativa de la tragedia que vivimos. En ese mismo orden, la radio también acompañó suspendiendo las transmisiones de la jornada y se avocó a ser la referente informativa, al ser el medio más inmediato. La vida por delante de todo, el fútbol puede esperar. El claro ejemplo es la espera de 12 años para jugarse un mundial nuevamente debido a la Segunda Guerra Mundial, de 1938 a 1950.
El 26 de junio se jugó Francia-Noruega en Boston y el Senegal- Irak en Toronto. En cada partido se efectuó un minuto de silencio por Venezuela, que se hizo eterno y nos llegó hasta el alma. El cotejo en territorio estadounidense se vio por Televen, fue una transmisión fúnebre. En donde se escucharon relatos y comentarios cautos, pero además se informaron de centros de acopio y de qué herramientas requieren los rescatistas que arribaban al país.
En el Uruguay- España, el tocó el turno nuevamente a Televen y la tónica fue la misma. No era fácil para el canal nacional, pero debía cumplir compromisos con anunciantes y pago de derecho televisivos.
Un terremoto es un hecho muy trágico, y más cuando lo tenemos ahí cerca. Es inconmensurable. En pleno mundial, nos sacudió el alma a los venezolanos. Era difícil seguirlo en estos últimos días, sabiendo la situación de los nuestros. Nuestra solidaridad y palabras de aliento y fortaleza para cada familia afectada por este desastre natural. Que Dios acompañe a Venezuela.
Destacados












