Nacional
Freddy Superlano lleva un grillete electrónico
sábado 14 febrero, 2026
Tras 18 meses de cautiverio, el dirigente nacional de Voluntad Popular, Freddy Superlano, abandonó los calabozos, aunque bajo condiciones que limitan severamente su libertad de movimiento. El político, quien fuera una pieza clave en la estructura de apoyo a María Corina Machado, pasó de una celda al arresto domiciliario, una medida que incluyó la obligación de portar un grillete electrónico en su tobillo para el monitoreo constante por parte de las autoridades.
Este reencuentro familiar, capturado en videos donde se le vio abrazando a sus hijas, puso fin a un largo periodo de incertidumbre y aislamiento. Su esposa, Aurora Silva, quien durante más de un año denunció la falta de comunicación con el dirigente, expresó a través de las redes sociales que, si bien este era un momento soñado, todavía queda un largo proceso de sanación por delante. La imagen del dispositivo de vigilancia en su pierna sirvió como recordatorio de que, legalmente, su proceso judicial continúa vigente.
El caso de Superlano no fue aislado. Su situación actual resultó idéntica a la de otros opositores, como el abogado Perkins Rocha y el dirigente Juan Pablo Guanipa, quienes también fueron enviados a sus hogares con dispositivos de rastreo telemático.
Esta modalidad de casa por cárcel con vigilancia digital se convirtió en el nuevo estándar del sistema judicial venezolano para manejar a figuras políticas de alto perfil, permitiéndoles estar en sus residencias pero restringiendo cualquier posibilidad de actividad pública o salida del domicilio. (El Impulso)










