Nacional
Inameh pronostica que abril será un mes de mucho calor
miércoles 18 marzo, 2026
El fenómeno de la declinación solar se iniciará por el punto más austral del país, específicamente en la naciente del río Ararí, en el estado Amazonas
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) informó que a partir del sábado 21 de marzo comenzará a registrarse en Venezuela el fenómeno de la declinación solar, lo cual provocará aumento significativo de las temperaturas en todo el territorio nacional.
El fenómeno, según el reporte oficial, se iniciará por el punto más austral del país, específicamente en la naciente del río Ararí, en el estado Amazonas. Esto ocurre apenas un día después del equinoccio, momento en el que los rayos del sol comienzan a incidir de manera perpendicular sobre el territorio venezolano.
El organismo destacó que el evento climático posicionará a abril como uno de los meses más calurosos del año, situación que se extenderá progresivamente hacia el norte del país, para alcanzar la zona continental entre el 20 y el 21 de abril, y la zona marítima e insular a principios de mayo.
A pesar del pronóstico de altas temperaturas, el Inameh aclaró que durante este período no se espera la formación de olas ni domos de calor, aunque la sensación térmica será elevada debido a la exposición directa al sol.
¿Qué es una ola de calor?
Una ola de calor es un período prolongado (generalmente de tres días o más) de temperaturas excesivamente altas en comparación con los promedios habituales de una región específica. No se trata solo de un día caluroso, sino de persistencia de calor extremo que puede ir acompañada de humedad elevada. Estos eventos suelen ocurrir cuando una masa de aire cálido se estanca sobre una zona y el sistema meteorológico no permite que el aire se refresque.
¿Qué es un domo de calor?
Un domo de calor es un fenómeno atmosférico más complejo y estático. Ocurre cuando un sistema de alta presión en los niveles altos de la atmósfera actúa como “tapa” o recipiente, atrapando el aire caliente cerca de la superficie. Esta presión comprime el aire, y eso lo calienta aún más, e impide que las nubes y la lluvia se formen, hasta crear una especie de horno natural que mantiene las temperaturas extremas durante días o semanas sobre una zona geográfica extensa. (Inameh/El Nacional/JLG)
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