Nacional
José Guerra alerta: Venezuela roza la hiperinflación tras saltar el dólar oficial un 507 % en 12 meses
jueves 8 enero, 2026
El economista José Guerra advirtió ayer que Venezuela está «tocando la puerta de la hiperinflación» tras la escalada récord del tipo de cambio oficial, que en solo un año se ha multiplicado por seis hasta alcanzar los 321,03 bolívares por dólar, según el último boletín del Banco Central de Venezuela (BCV). La cotización del euro también se disparó hasta los 375,30 bolívares, con un alza diaria superior al 2,8 %.
Guerra difundió un video en su cuenta de Instagram donde explicó que la depreciación acumulada del bolívar —un 507 % entre enero de 2025 y enero de 2026— anticipa una inflación anual que, como mínimo, arrancará en ese mismo porcentaje. «La economía venezolana hoy está fuera de control, y está fuera de control porque el tipo de cambio está fuera de control», subrayó.
El incremento de 9,95 bolívares en un solo día (3 %) rompe cualquier expectativa de estabilización y coloca al país en la antesala de un nuevo ciclo hiperinflacionario, similar al que entre 2017 y 2021 pulverizó el poder adquisitivo de los venezolanos y expulsó a más de siete millones de ciudadanos al exterior. «No hay mecanismo efectivo que frene la depreciación; la emisión monetaria sigue creciendo y los dólares escasean», agregó el exdiputado.
La carencia de divisas, la expansión de la base monetaria y la incertidumbre política —agudizada tras las recientes sancaciones de Washington— han convertido al bolívar en la moneda de peor desempeño del mundo durante los últimos doce meses. El paralelo, que se cotiza en más de 400 bolívares, anticipa aún más presión sobre los precios de los alimentos, medicinas y servicios básicos, que ya se encarecieron un 65 % en diciembre, según cálculos privados.
Para Guerra, la única vía para evitar un colapso mayor es «una transición política ordenada y constitucional lo más pronto posible». La falta de un programa económico creíble, la ausencia de estadísticas oficiales confiables y la ruptura de la confianza inversionista mantienen al país en un círculo vicioso de devaluación, inflación y recesión.
Mientras tanto, las calles de Caracas reflejan el contraste entre la realidad macroeconómica y el esfuerzo cotidiano de los ciudadanos por preservar la tradición navideña. Las filas frente a comercios para comprar hallacas, los paseos familiares por los espacios públicos decorados y los mercados de diciembre coexisten con la incertidumbre de no saber cuánto costará mañana el pan, el pollo o el pasaje de autobús.
La hiperinflación, definida por la academia de economía como un incremento mensual de precios superior al 50 %, golpeó a Venezuela durante 46 meses consecutivos hasta diciembre de 2021. El regreso a ese escenario implicaría nuevas devaluaciones del bolívar, pérdida adicional de salarios y mayor escasez de bienes importados, en un país donde el 94 % de los hogares ya vive en pobreza, según la Universidad Católica Andrés Bello.
Guerra concluyó su mensaje con un llamado a la acción: «Si no hay un cambio político profundo, el próximo año podríamos hablar de una inflación de cuatro dígitos y una economía totalmente dolarizada de facto, pero sin los beneficios de estabilidad que debería traer esa dolarización». La pregunta que permanece en el aire es si las autoridades tomarán nota del aviso antes de que la puerta de la hiperinflación se abra de par en par.
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