lunes 30 enero, 2023
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La infraestructura es materia pendiente para poder reiniciar clases presenciales

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70 % de los colegios públicos no cuentan con agua por tuberías. Según un informe de la FVM, el Estado no está en la capacidad de acondicionar y garantizar las condiciones de bioseguridad en las 25.000 escuelas que maneja


“La pandemia desnudó la crisis del sector educativo en Venezuela”


A diferencia de otros países, el panorama para el retorno a las clases presenciales en Venezuela sigue siendo incierto. A las constantes fallas eléctricas, la escasez de agua, las deficiencias en el transporte público, la conexión a internet más lenta de Latinoamérica y los bajos salarios de maestros y docentes, se le suma también el deterioro de la infraestructura escolar.

Antes de cada inicio de año escolar, las instituciones educativas solían hacer mantenimiento y mejoras para que los estudiantes encontraran un lugar apto, agradable y seguro. Sin embargo, el gobierno de Nicolás Maduro ha anunciado en tres oportunidades que “ha llegado el momento de volver a las aulas”, sin ninguna planificación para evitar la propagación de la enfermedad y tampoco para mejorar las condiciones de los maestros.

Karelis Mendoza es profesora en un liceo ubicado en Filas de Mariches, municipio Sucre, en el estado Miranda. Imparte las cátedras de Castellano e Historia de Venezuela. Mendoza afirma que aunque sabe y está consciente que los niños y jóvenes deben volver a las aulas de clases, las condiciones para un retorno seguro no están dadas.

“Trabajo en dos liceos en el sector y ambos están en la desidia. Los baños están destruidos, muy sucios y sin agua. Los salones, por el tiempo que llevan sin hacerles mantenimiento -incluso antes de la pandemia- parecen cualquier lugar menos un aula de clases, muchos no tienen luz eléctrica y carecen de pupitres y pizarrones. La verdad es que para volver a clases se necesita no solo de condiciones de bioseguridad”, dijo la docente.

Mendoza aseguró que con las pésimas condiciones de infraestructura que presentan los dos colegios donde labora, es casi imposible garantizar el distanciamiento social debido a que las aulas son muy pequeñas y no cuentan con buena ventilación.

Carlos Paredes (nombre ficticio), ingeniero civil y quien trabajó varios años en el Ministerio del Poder Popular para Obras Públicas, afirmó que la situación con la infraestructura de los colegios públicos venezolanos es grave.

“Desde hace varios años que las escuelas no reciben el presupuesto destinado para el mejoramiento de la infraestructura escolar. En muchos de los liceos en Caracas y en el estado Miranda no hay servicio eléctrico, no cuentan con agua, tienen gran parte de las zonas comunes deterioradas, eso sin contar los robos que ocurren con bastante frecuencia”, dijo el ingeniero.

En una entrevista para Fe y Alegría Radio, Luz Betina Fuenmayor, directora del Centro de Investigaciones y Formación Padre Joaquín (CFIPJ) de Fe y Alegría, afirmó que es la falta de inversión la que imposibilita la superación del deterioro en infraestructura, calidad educativa y profesión docente en Venezuela.

“El país ha desacelerado la construcción de escuelas. De los 30.058 planteles educativos que existían en el país, en el 2015 ya eran 27.626, mientras que en los últimos años no se conocen estadísticas”, afirmó Fuenmayor.

La situación es una constante

La Corporación Andina de Fomento (CAF) afirmó en un estudio que una infraestructura escolar adecuada puede influir de manera muy positiva en la sensación de seguridad de los alumnos, elevar su autoestima, potenciar su aprendizaje y estimular el deseo de permanecer dentro del sistema educativo.

Sin embargo, espacios adecuados para la recreación, servicio constante de agua, electricidad e internet, así como sanitarios y espacios adecuados para la recreación, son condiciones que se alejan cada día de los colegios públicos venezolanos.

El presidente de la Federación Venezolana de Maestros, Orlando Alzuru, en entrevista para el Noticiero Televen, aseguró que el Ministerio de Educación no tiene la capacidad para acondicionar y garantizar las condiciones de bioseguridad en las 25.000 escuelas que maneja el Estado.

Por su parte, el Secretario Nacional de Educación de Primero Justicia, Gustavo Padrón, aseguró que todos los planteles educativos manejados por el gobierno “se están cayendo” y que más del 70 % no tienen agua por tubería.

El presidente de la Federación Venezolana de Maestros, aseguró que actualmente los centros educativos no reúnen las condiciones mínimas de higiene y de seguridad para que los muchachos reciban sus clases.

“Ni siquiera hay productos de higiene, ni mucho menos de bioseguridad para hacerle frente al virus, a eso se le suman los problemas de electricidad, transporte y conectividad a internet”, dijo Alzuru.

En el interior es peor

Un reportaje realizado por el equipo de corresponsales de El Pitazo, publicado el 1 de marzo, constató que gran parte de los colegios públicos de Apure, Barinas, Cojedes, Portuguesa, Guárico y Miranda, Carabobo, no están en condiciones para iniciar clases presenciales.

En el caso del estado Cojedes, Wolfang Maya, presidente del Sindicato de Profesionales Técnicos en la Docencia y Conexos (Sinprotec), aseguró que la mayoría de los planteles están abandonados y que a cerca del 90% no se les ha realizado el mantenimiento adecuado.

Deisy Solórzano, presidenta de la Federación de Maestros en el estado Apure, aseguró que los centros educativos del estado han sido desmantelados por el hampa.

La dirigencia sindical del magisterio en Portuguesa consideró que la mayoría de las escuelas del estado están deterioradas, con malezas y sin agua por tubería.

Las Escuelas Técnicas Agropecuarias de Barinas no escapan de la mala situación, sobreviven con los aportes de padres y representantes, comunidad y la directiva de las instituciones, no obstante, la mayoría de las 10 instituciones de la jurisdicción tienen deterioradas sus edificaciones y no cuentan con servicios públicos.

En el estado Carabobo, el presidente del Sindicato Venezolano de Maestros del estado Carabobo (Sinvemaca), Luis Guillermo Padrón aseguró que de 1.700 escuelas que hay en el estado, más de 95% de las infraestructuras no están idóneas para recibir a los estudiantes.

El secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Estado Miranda (Suteem), profesor Franklin Velásquez, coincidió en que la falta de agua en las escuelas y liceos del eje Guarenas-Guatire, así como la imposibilidad de costear pasajes por parte de los docentes, representan las principales limitantes para retomar las clases presenciales.

Y la carencia de la escuela ha sido asumida por los padres y representantes  La ex diputada y Secretaria General Adjunta de Primero Justicia, Amelia Belisario, afirmó que son las madres venezolanas quienes con mucho sacrificio están sosteniendo el sistema educativo que es responsabilidad del gobierno.

Belisario recordó que la Asamblea Nacional electa en 2015 ha venido denunciando la delicada situación del sector educativo lo que conllevó a que en 2018 se declarara en emergencia el sector.

“Antes de la pandemia todo el sistema educativo estaba caracterizado por la negligencia, indolencia e incapacidad del régimen para hacer políticas públicas. Durante la emergencia por el COVID-19 lo único que hemos visto es improvisación. Ellos pretenden que la pandemia les sirva para tapar el desastre que existía en el sistema educativo y resulta que lo que ha hecho es afianzar el desastre que viene arrastrando el país”, dijo Belisario.

Un informe de la UNESCO publicado en diciembre de 2020, afirmó que la pandemia de COVID-19 ha puesto en evidencia las carencias estructurales de la infraestructura escolar. Aproximadamente 3,1 millones de estudiantes de nivel primario no tienen acceso a servicios de agua potable en el hogar ni en la escuela.

“La mayoría de las escuelas de los países de la región no cuenta con las condiciones de tamaño de aulas que permita el cumplimiento de los protocolos de distanciamiento físico para un regreso presencial a clases. Es urgente que los países de la región inviertan en mejorar el estado de la infraestructura escolar para ofrecer condiciones básicas de saneamiento e higiene”, subrayó el informe.

Venezuela necesita educación

A través de un conversatorio de la Red de Madres, Padres y Representantes donde se abordó con distintos especialistas el tema del regreso a clases, los expertos coincidieron en que es momento de volver a las aulas de clases siempre y cuando se respeten todas las medidas de bioseguridad.

Sobre esto, el expresidente de la Sociedad Venezolana de Infectología, Manuel Guzmán explicó que reabrir las escuelas no tiene que significar una expansión de la epidemia siempre y cuando se implementen correctamente las medidas de bioseguridad en todos los centros.

“No se ha demostrado que las escuelas sean focos importantes de expansión, aunque la vigilancia y las precauciones deben extremarse”, dijo el infectólogo.

Guzmán aseveró que “Venezuela necesita educación y necesita educación presencial segura y ambas se pueden obtener”.

Por su parte, la pediatra y miembro de la Red de Madres, Padres y Representantes, Lila Vega explicó las cinco condiciones que debe tener un colegio para el reinicio de las clases presenciales: primero, el uso universal de mascarillas todo el tiempo. Segundo, mantener la distancia física de al menos metro y medio. Tercero, la escuela debe garantizar agua, jabón y gel antibacterial para el aseo constante de las manos.

Para Carlos Cedeño, Educador y miembro de la Red de Madres, Padres y Representantes, la pandemia desnudó las condiciones preexistentes de la escuelas: infraestructura deteriorada, sin arquitectura tecnológica, muy poca cantidad de maestros y muy pocas personas estudiando para ser profesores, deterioro de las condiciones laborales, lo que hace que la situación sea más compleja.

Sin embargo, Cedeño hace énfasis en la importancia de volver a la escuela.

“La escuela ejerce una labor de suplencia en los hogares más necesitados. En las casas donde hay menos conocimiento académico, los niños pueden encontrarlo en las escuelas. En las casas donde no hay comida, la escuela puede ofrecer aunque sea un vaso de leche. La escuela protege contra el abuso y le resta impulso al malandro que quiere reclutar al muchachito del barrio, en la calle en la urbanización”.

La psicóloga María Elena Grasinni aseguró que el tema de la salud mental tiene que tomar protagonismo en esta pandemia.

“Así como los médicos son los que ayudan a la salud física de toda la ciudadanía, los padres y los maestros son los encargados de mantener la seguridad psicológica y social y deben trabajar con el mismo nivel el de protagonismo”, dijo Grasinni.

La psicóloga señaló que debido a la situación del país Cada escuela debe gestionar cómo apertura su escuela. “Lo que debe autorizar – el gobierno- es el manejo de decisiones y la apertura de escuelas, cada escuela inteligentemente dará los apoyos a los docentes que deba darlo, pero es necesario que niños y jóvenes vuelvan a las aulas de clases”.

“Sin maestros no hay escuelas”

Sobre la situación de los maestros, la educadora Luisa Pernalete afirmó que sigue siendo complicada porque a pesar de todo el heroísmo escolar, el gobierno no ha dado muestras de querer mejorar sustancialmente la situación de los docentes, quienes tienen el salario más bajo de América Latina, incluso más bajo que los salarios de Haití y Cuba.

“Los maestros no pueden comprar ni medio cartón de huevos”, aseguró Pernalete.

El presidente del Sindicato de Maestros del Distrito Capital, Edgar Enrique Machado aseguró que un gran número de docentes ha abandonado su profesión, para dedicarse a otras actividades mejor remuneradas.

“En 2019, teníamos una data de 15.000 educadores en Caracas aproximadamente. De la información que recibimos de nuestros delegados y contactos educativos, podemos decir que una media de 5 docentes por plantel abandonó su puesto de trabajo por considerar que su salario no le permite vivir dignamente, no se le garantizan condiciones de trabajo dignas, ni mucho menos protección de bioseguridad. Esto lleva a una proyección de que 2715 docentes han abandonado la profesión, en los 543 centros educativos que tiene el Distrito Capital”, dijo.

A juicio del presidente del sindicato de maestros del Distrito Capital “El sistema educativo seguirá en caída bien sea presencial o a distancia, hasta tanto no se inviertan en educación y en los salarios para los docentes”.

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