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La salud mental: un desafío para las migrantes venezolanas en Colombia

Por: Neiyer Angarita

Diseño: Paloma LaCruz


La migración ha sido un detonante para que los venezolanos vean afectada su salud mental.

Nadie se escapa de esta realidad, sin embargo, las mujeres gestantes, niñas, niños y adolescentes son los más propensos a sufrir este padecimiento debido a la alta vulnerabilidad a la que se exponen.

De acuerdo al estudio titulado Percepción de las necesidades en salud mental de población migrante venezolana en 13 departamentos de Colombia. Reflexiones y desafíos, “la migración en Colombia ha generado una serie de situaciones de emergencia en salud pública, entre ellas en salud mental”.

Ante esta realidad, las mujeres venezolanas que han llegado a Colombia han visto afectada su vida social, emocional y racional, dejándolas con sensaciones de rabia, incertidumbre y miedo.

La ausencia de redes de apoyo las obliga a resolver situaciones relacionadas a temas de seguridad. Asimismo, las induce a buscar formas de recuperar su estabilidad, asegurar sus necesidades básicas, dejando como consecuencia la pérdida de control sobre sus propias vidas y su propio bienestar.

Bajo todas estas situaciones y consecuencias derivadas de la migración, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha brindado apoyo al programa Migración y Salud (M&S) el cual busca atender a los migrantes, con prioridad en mujeres gestantes y niños, “sin excluir a ninguna persona que buscara la atención en salud”.

A través del programa, se dejó en evidencia “cómo la salud mental y la salud de las mujeres son las mayores necesidades de esta población”.

Este proyecto, que ejecuta acciones específicas que benefician a los migrantes a través del fortalecimiento institucional y comunitario, busca contrarrestar las barreras de acceso percibidas por la población migrantes, especialmente en mujeres, “debido a que las mujeres sin hogar tienen percepciones de necesidades más bajas y expectativas más bajas del sistema de salud”.

Estas acciones demostraron que, en los 13 departamentos colombianos, en donde se ejecutó el programa, se desarrollaron discrepancias en los niveles de estrés y en los niveles de necesidades insatisfechas de los migrantes encuestados.

“En cuanto a las enfermedades mentales en población migrante, el estudio explica que “el mayor riesgo se relaciona con la vulnerabilidad que se puede dar en el proceso de migración” y que esto está claramente relacionado con las historias de vida y sus antecedentes.

Sin embargo, deja claro que, hasta ahora, no se ha encontrado una asociación clara entre la migración y las enfermedades mentales, pero sí está relacionado con la vulnerabilidad que se puede dar en el proceso de migración.

La salud mental en datos

De acuerdo al informe, entre los trastornos en salud mental más comunes, en la población migrante, se encuentra la ansiedad (9,8 %), depresión (8,8 %), consumo de sustancias psicoactivas (6,2 %), estrés (2,1 %) y llanto (1,0 %).

Además, entre las necesidades más significativas se encuentran atención en salud mental (10 %), necesidad de vivienda digna (5 %), acceso a servicios (4 %) y redes de apoyo (4 %), aunado a eso se encuentran también alimentación, empleo, rutas de atención y acompañamiento psicosocial.

“Los migrantes de primera generación pueden tener un mayor riesgo de enfermedad mental y la política de salud pública debe tener en cuenta esto y los factores que influyen”, agrega el estudio.

*Este es un trabajo de la Red de Mujeres Periodistas de Frontera*

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