Nacional
Mujeres de San Antonio del Táchira compartieron un espacio para la construcción de la paz interior
19 de julio de 2023
Por: Astrid Anselmi
Diseño: Paloma Lacruz
El arte y la cultura como medios para la sanación interior fue el eje del encuentro entre mujeres de distintas comunidades de San Antonio del Táchira, una reunión a cargo de las activistas Marilyn Hernández y Flor Duarte de la Red de Mujeres Constructoras de Paz que intervienen en la zona fronteriza con Colombia, con formaciones para la prevención de la violencia basada en género y el empoderamiento femenino.
Al menos 15 mujeres asistieron al espacio en el que aprendieron sobre el manejo de las emociones, el estrés y la concentración. De la mano de la psicóloga y miembro de la Red, Flor Duarte, conocieron sobre el poder del arte como herramienta para comunicarse y transmitir sentimientos y pensamientos.
Con el trazo y pintura de mándalas -figuras simbólicas utilizadas por el budismo y el hinduismo para representar la espiritualidad- el grupo exploró una nueva técnica para lograr la relajación y explotar la creatividad.
“La pintura, el baile, la expresión facial y el canto son instrumentos útiles para trabajar nuestros problemas cuando no encontramos las palabras para expresarlos”, asegura la psicóloga.
Al terminar esta actividad, experimentaron una práctica de yoga, entrenamiento desconocido para la mayoría. Naique Contreras, instructora de yoga, compartió sus conocimientos con las participantes que, entre edades y ocupaciones distintas, buscan un beneficio común: armonía interior.
“En estos momentos vivimos en una sociedad modificada, que ha socavado las herramientas para que las mujeres puedan desenvolverse con más calma en su día a día”, dijo la instructora de yoga, quien considera dicha práctica como una terapia.
La experta comentó que el yoga ayuda a gestionar la introspección y las emociones, proporciona mayor manejo de la ansiedad y las preocupaciones, lo cual se traduce en tomar mejores decisiones.
Por ende, cree que este tipo de intervenciones son necesarias en las comunidades, especialmente en sectores vulnerables: “puede permitirles a las mujeres sentirse más fuertes y capaces”.
Maiber Colmenares, una de las mujeres que disfrutó de la actividad, describió la experiencia como “liberadora y enriquecedora”. Para la comerciante y educadora es imperante encuentros como estos “porque muchas mujeres están tan entregadas al hogar y a sus hijos que olvidaron el valor de dedicar tiempo sólo para ellas. Por ejemplo, yo tenía al menos un año sin disfrutar de un momento sólo para mí, es importante que nos apreciemos tal y como somos”.
En ese sentido, Marilyn Hernández, educadora y activista de la Red de Mujeres Constructoras de paz en la zona fronteriza, destacó que el mensaje de la red está siendo replicado en las comunidades, por lo que organizaciones como Uniandes -propulsores de proyectos contra la violencia basada en género y de protección a menores y mujeres- ha manifestado interés en hacer acompañamiento a la agenda que desarrolla la red, de información y capacitación a mujeres de sectores vulnerables.
“Nos sentimos satisfechas porque nuestra labor se está sintiendo en el municipio Bolívar. Somos escuchadas por las mujeres de las comunidades que nos expresan su deseo de asistir a nuestros talleres y charlas. Nos han pedido continuar desarrollando este tipo de actividades en un clima tan confuso como el que se vive en la zona”, aseguró la educadora.
Lo que necesitan las comunidades
Previo a la mencionada actividad, las representantes de la red en la zona de frontera visitaron a la comunidad El Saladito, barrios Pinto Salinas y Miranda para prevenir a jóvenes y adultos sobre las señales de violencia a través del violentómetro, así como las leyes que amparan a niñas y mujeres víctimas de la violencia en sus distintas expresiones. Contenidos en material educativo donado a la red por parte de la coordinación regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNPFA) que trabaja para erradicar, entre otras la violencia de género.
Adentrarse a los barrios y visitar casa por casa es uno de los métodos aplicados por las activistas de la Red de Mujeres Constructoras de Paz para realizar diagnósticos sobre los vacíos de información existentes en las comunidades respecto a la violencia de género.
Wendy Zambrano, activista en el municipio Junín, es parte activa del mensaje de sensibilización que difunde la red a nivel nacional. De la mano de actores sociales rubienses, la educadora ha captado las necesidades de las mujeres de sector vulnerables para planificar las actividades formativas en prevención y empoderamiento femenino.
Está historia fue realizada a través de la Red de Mujeres Constructoras de Paz, en alianza con Diario La Nación