Nicolás Maduro inicia nuevo gobierno con creciente aislamiento internacional

712
Nicolás Maduro, de 56 años de edad, se juramentó ante el Tribunal Supremo de Justicia.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, asumió este jueves un segundo mandato de seis años, considerado ilegítimo por Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y la mayor parte de América Latina, que amenazan con aumentar la presión contra su gobierno.

Maduro, de 56 años de edad, se juramentó ante el Tribunal Supremo de Justicia, en un acto al que no asistieron representantes de la UE ni de la mayor parte de América, excepto un puñado de mandatarios aliados.

En las primeras muestras del rechazo regional, Paraguay rompió relaciones, Canadá, Perú y Argentina denunciaron una “dictadura” y la Organización de Estados Americanos (OEA) declaró “ilegítimo” a Maduro.

La UE, Estados Unidos y el Grupo de Lima -13 países latinoamericanos y Canadá- desconocieron su reelección en los comicios del pasado 20 de mayo, boicoteados por la oposición, que los consideró un fraude.

En una declaración, la UE lamentó “profundamente” que Maduro comience un nuevo periodo emanado de “elecciones no democráticas” y advirtió con tomar “medidas” si aumenta el deterioro de la situación en Venezuela.

En su investidura, Maduro pidió “respeto”: “Unión Europea, detente, no vengas con tu viejo colonialismo, con tus viejas agresiones”, exclamó el gobernante, quien elogió a los “chalecos amarillos” que desafían al gobierno francés.

Washington anunció, por su parte, que aumentará la presión sobre lo que el consejero de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, llamó el “régimen corrupto”.

“Venezuela es el centro de una guerra mundial del imperialismo norteamericano y sus gobiernos satélites”, dijo Maduro, al defender como “legítima” su juramentación y pedir una cumbre latinoamericana para abordar la situación.

 

Recibió respaldo de la FANB

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) reconoció este jueves al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, como su comandante en jefe, tal y como lo establece la Constitución de la República.

Heredero político del fallecido líder socialista Hugo Chávez (1999-2013), el exchofer de bus y exsindicalista gobierna con mano fuerte tras sacar del juego a sus adversarios, con el control institucional y el decisivo apoyo de los militares, a quienes dio enorme poder.

Con su banda presidencial, Maduro acudió a la Academia Militar, donde, en parada militar, 4.900 oficiales y soldados, encabezados por el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, le juraron “lealtad y subordinación absoluta”.

Al dirigirles un discurso, Maduro pidió una Fuerza Armada “unida, disciplinada, cohesionada y preparada (…) ante cualquier circunstancia que nos toque enfrentar este año o los años por venir”.