Paralizada más de la mitad de la flota pesquera de Nueva Esparta por falta de insumos y motores

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La caída de la producción pesquera nacional y regional es motivo de preocupación para el Ejecutivo del estado Nueva Esparta, pues este es uno de los sectores que aportaba a la economía local tanto en recursos como en alimentación.

Paul Bermúdez, presidente del Instituto Neoespartano de Pesca y Acuicultura (Inepesca) mostró las cifras de la FAO que dan cuenta del desplome de la producción.

«En 1990 la producción era de poco más de 500 mil toneladas y 13 años después, en 2003, bajó a 430 mil toneladas, mientras que en el 2016 se ubicó en 280 mil toneladas. Para el 2017 la cifra reportada era de 236 mil toneladas, y aunque no hay dato oficial del año pasado el Ministro Dante Rivas ha dado como número una producción de 193 mil toneladas», dijo Bermúdez.

Respecto a Nueva Esparta, específicamente, advirtió que 58 % de la flota pesquera está paralizada, realidad que le lleva a preguntarse cómo estima el Gobierno Nacional elevar la producción a 300 mil toneladas, como lo anunció la Vicepresidenta, si en todos los puertos pesqueros más de la mitad de los barcos están inoperativos y no hay una política clara de ayuda a los pescadores.

Desmeritó el plan de asignación de un millón quinientos mil bolívares que estarían otorgando a través del Banco de Venezuela, por considerarlo poco sostenible en el tiempo y sin alcance para toda la demanda de recursos que existe.

Lejos del histórico  

Bermúdez insiste que aun cuando en el mejor de los casos pudiera elevarse la producción a 300 mil toneladas, seguiríamos fuera del histórico.

«En comparación con los datos que se manejan de los años anteriores, significaría elevar la producción solo en un 38%, y en términos más amplios una caída sostenida de más de 52,60 %», dijo Bermúdez.

Para el biólogo, el problema es que se dejó de invertir en el sector pesquero, lo que sumado a la crisis económica nacional no ha permitido a los trabajadores del mar mantener sus equipos de trabajo. Como ejemplo dijo que un kit de pistones para motor supera los 500 mil bolívares, y los paños de red o mandinga que deben reponerse con frecuencia es prácticamente incomparable con los recursos que generan. Asimismo, las empresas dejaron de importar motores y los repuestos son cotizados en divisas.

En tal sentido, espera que el Gobierno aclare la situación para realmente poder recuperar la fuerza de trabajo que proporciona la pesca.

(El Universal)