Opinión
Aprendizajes metacognitivos, ética jurídica y emoción en el ciclismo tachirense
martes 13 enero, 2026
María Ninoska García de Morales
El ciclismo de ruta tachirense, magistralmente representado por la Vuelta al Táchira, trasciende la exclusiva actividad física para convertirse en un escenario donde mente y cuerpo se entrelazan en una armonía de superación. No basta con la fortaleza muscular ni con la resistencia cardiovascular: en estas rutas, el aprendizaje adquiere un cariz metacognitivo, exigiendo que el ciclista cultive la autorregulación emocional, la resiliencia ante el sufrimiento y la capacidad de tomar decisiones certeras en la inmediatez del vértigo. Cada pedalada en ascenso, cada instante de fatiga, es una lección vivida, donde la mente edifica estructuras internas capaces de transformar la adversidad en energía renovada y la incertidumbre en táctica consciente.
En este entorno desafiante, el derecho deportivo emerge como garante invisible de la epopeya atlética. Su función no se limita a lo normativo, sino que sostiene la integridad de la experiencia, protegiendo la vida como valor supremo y exigiendo el cumplimiento de estándares que resguarden la seguridad y la equidad. El deber de cuidado, la prevención de riesgos y la promoción de la justicia deportiva son más que obligaciones legales: constituyen el andamiaje ético sobre el cual se erige la grandeza del esfuerzo humano, permitiendo que la competencia sea no solo rigurosa, sino también digna.
Desde la perspectiva de los derechos humanos, el ciclismo se erige como una exaltación de la autonomía y la dignidad individual. Confrontar la montaña es ejercer la libertad en su sentido más pleno: cada ciclista, al desafiar sus límites, celebra el derecho irrenunciable al desarrollo personal y a la búsqueda de excelencia. En este espacio, la victoria no se mide únicamente por el crono, sino por la capacidad de encontrar sentido y crecimiento en el proceso, reconociendo a todos los participantes—no solo a los triunfadores—como portadores de una historia de superación que merece respeto y admiración.
Así, el ciclismo de ruta en el Táchira deviene en metáfora viva de la existencia: un sendero áspero que demanda disciplina mental, rectitud jurídica y reconocimiento pleno de la humanidad. La conjunción de psicología, derecho y derechos humanos no solo legitima la gesta deportiva, sino que la eleva a un acto de trascendencia. Al final, las huellas que dejan los corredores no se limitan al asfalto; son marcas indelebles en el espíritu, testimonio de una batalla silenciosa donde cada obstáculo conquistado se convierte en un peldaño hacia la grandeza y la plenitud humana.
A modo de reflexión:
Así como el ciclismo tachirense inspira aprendizajes y valores que trascienden el asfalto, es imperativo que las políticas deportivas evolucionen hacia un modelo formativo centrado en el atleta como sujeto integral. La presencia de quienes han dejado huella en la historia del deporte nacional en general y en particular el ciclismo nacional e internacional, es testimonio vivo de que la excelencia no surge de la casualidad, sino de trayectorias forjadas en la disciplina, el sacrificio y la dignidad.
Inspirados en ejemplos concretos —como la iniciación en el béisbol escolar en San José de Heras (Zulia), la gestión pedagógica de la individualidad y la defensa inquebrantable de los derechos del deportista— y en la experiencia de estas leyendas del deporte, proponemos estructurar programas que conjuguen la formación en valores, el acompañamiento psicológico y la protección jurídica del ciclista desde la infancia.
Este enfoque demanda la articulación de escuelas, clubes y familias en proyectos donde el desarrollo personal, la gestión individualizada del talento y la garantía de los derechos humanos sean ejes fundamentales. Sólo así el deporte podrá consolidarse, en esencia, como un verdadero laboratorio de excelencia y humanidad, y las autoridades encontrarán una hoja de ruta clara para impulsar una transformación social profunda a través del deporte, inspirándose en el ejemplo tangible de nuestras glorias deportivas.
Por un Derecho vivo, crítico y humanista
Doctora. en Innovaciones Educativas (UNEFA). M.Sc. en Derecho Procesal Penal (ULA). Especialista en Docencia en Educación Superior (UCV) y Derechos Humanos (Unilibre-Colombia). Abogado (ULA). Exdirectora de Relaciones Institucionales de la Asociación Olímpica de Derecho Deportivo de Venezuela (AODDV). [email protected] . WhatsApp +58 426 3764194.
Destacados










