Opinión
Así es aquí
domingo 10 mayo, 2026
Porfirio Parada
Aquí el venezolano es salsero, a la gente le gusta y baila salsa. Bailo y me gusta bailar, no es que bailo mucho pero si lo muevo. Aprendí a bailar primero merengue, es un género que también me gusta. Eran los 90 y se escuchaba mucho a Miguel Molly y Roberto Antonio. Cuando salían por Venevisión. Fiestas, cumpleaños, 15 años de sillas blancas plásticas, botellas de refresco y cerveza, hielera con full hielo, los blue jean bien ajustados al ombligo o más arriba. Era niño y veía a parejas muy entregadas al baile. Vi que era joda, para pasar el rato, pero también se bailaba en serio, los ojos eran fuego en el movimiento y en los pies. Sudados sonreían cuando la mujer decidía parar. Bueno eran los tiempos de Natusha con Rumba Lambada, eso era baile y baile, o gente solo mirando bailar, algunas con ganas de bailar. Vueltas por aquí por allá, olor a taguara, cigarro, piso mojado, como húmedo los genitales, olor a vida que ya no es. El merengue hip hop de Sandy Papo, Proyecto Uno, un merengue que se fusiona con el rap, y la gente escuchaba en la radio del carro, en un barrio, en las busetas, discoteca, en una feria de Venezuela, en la radio en un fin de semana cualquiera en una casa con las ventanas abiertas. Pero uno aprende es así, bailando, moviéndose, bailando con mujeres.
Me imagino un día cualquiera, alegre de vivir en una montaña inclinada. Para su llegada atraviesa el pulmón de los ecosistemas integrados por agua, helechos, frío de montañas, musgo, madera, flores, árboles, sonidos de quebradas, arroyos, aves, sonidos de animales, agua y piedra transparente de agua natural, asfaltado poblado de alfombras verdes de mucha vegetación. Atraviesa la mirada el silencio de otros pulmones de ecosistemas, a lo lejos se ven estáticos y gigantes, muy poblados de su flora y fauna. Atravieso casas, parrillas para mazorca con mantequilla y chorizo, lugares donde venden miche y comida, como vía Chorro El Indio, un desvío inclinado, casi llegando al chorro, un caserío en zigzag, donde se ven esas montañas arriba y uno bajando pequeño entre neblina, casas, escuelas, entre la vida en las montañas, por ahí los lugareños, unos vienen a divertirse y separarse de la realidad de la ciudad. Alquilan piscinas, momentos, instantes. Me imagino viviendo solo haciendo vida allá, entre el camino y casas escondidas cercanas, mostrándome hombre entre la adversidad y evolucionando creciendo en la soledad y el silencio. Leyendo libros en la noche de luna llena, entre la confianza de Dios y la mentira del diablo.
¿Cómo llega el Deportivo Táchira para el juego de mañana sábado con Carabobo? Bueno para empezar fue una semana histórica para el fútbol venezolano, varios equipos ganaron en Copa Conmebol Libertadores y Copa Suramericana, los periodistas en latinoamericana se sorprendían con la noticia, ganaron a equipos que ya han participado en ediciones anteriores y juegan muy bien. Ya no debería ser una sorpresa, pero lo sigue siendo. Caracas ganó en Bolivia, pero su contraparte es su descalificación en la actual liguilla, fase final cuadrangular de la FUTVE. Carabobo llegará cansado del juego que perdió con River Plate de Argentina de local 1 a 2. Hubo críticas por darle tan poco tiempo de un juego a otro a Carabobo. Táchira tiene que ganar si o si, no hay de otra viejo. Perdió en Mérida y por ahí leí y escuché críticas al defensa Camacho. El equipo tiene que ser contundente para que se pellizque y se enfoque en el título. Ojalá el equipo seleccionado sea el mejor, la gente irá al estadio y desde el principio le van a pedir que ganen. Voy a ver si hago la clásica, ver el juego comiendo un churro de queso y refresco. La otra vez escribí que tengo tiempo sin ir a Pueblo nuevo, creo que el último juego que fui fue cuando perdió con Tolima. Si voy al juego me gustaría hacer una reseña, y compartirla por aquí. Escucharé la radio temprano los narradores y comentaristas, que van hablando en la previa. Así es aquí.
Locutor de La Nación Radio











