Opinión
Ciudad, pueblos, valle, pequeño páramo, orquesta típica
viernes 27 marzo, 2026
Porfirio Parada *
Estas semanas se han realizado diferentes actividades, encuentros, tertulias con motivo a la Tachiraneidad, y por los 465 años de la ciudad de San Cristóbal. Buscando y sintiendo una identidad como región, identidad relativa, que se transforma y cambia. He vivido casi toda mi vida aquí, no nací en esta tierra pero soy de aquí. Me sigo conociendo o trato de hacerlo transitando las avenidas de San Cristóbal, mirando de noche los pueblos de lejos con las luces en las montañas. Hablo y me expreso todavía de usted aunque algunas personas me dicen Porfirio tutéame. Cuando me obstino de la ciudad busco la montaña, algún pueblo recóndito, no sé cómo llegar, pero si no voy, por lo menos imagino el páramo, siento el frío, el recuerdo de los tiempos que domina la memoria. Reportajes en redes sociales y medios de comunicación sobre el Táchira y la ciudad.
Este martes fui a un concierto de la Orquesta Típica del Táchira “Onofre Moreno Vargas”, concierto a casa llena en el “Teatro Luis Gilberto Mendoza” de la Unidad Vecinal. Orquesta fundada en 1968. Fui como periodista que registraba fotos, pero fui como público, el maestro Leoncio Ontiveros es el director de la orquesta, ofrecieron un repertorio de aquí, canciones de un pasado de neblina y montaña, bambucos tachirenses con instrumentos colombianos. Hermosas composiciones de antaño, el director hablaba de anécdotas cuando terminaba una canción, lo antecedió el cronista de la ciudad, Luis Hernández Contreras, donde dio un resumen como una clase magistral, de antiguas orquestas, grandes maestros pasados, cómo se ha construido la música tachirense con el pasar de los años, muchos nombres que no pienso escribir aquí, porque no caben.
En el Museo del Táchira, arriba en la Hacienda Paramillo, hubo unas ponencias sobre pensar en la ciudad. Repetía el cronista de la ciudad, sumándose el antropólogo Anderson Jaimes y el artista plástico Osvaldo Barreto. Hablaron sobre los nombres de la ciudad, la villa, hablaron de carreteras, espacios, geografías, memorias, fechas, tierras, tierras vecinas, los tiempos de la conquista. Osvaldo Barreto habló de algunas avenidas actuales, de identidad cultural, nombró redomas, esculturas que actualmente existen mientras la vida pasa. Hablaron de las contradicciones, de los desaciertos, de las cosas por mejorar como ciudad importante de Venezuela. Hubo música folclórica, exposición de antiguas fotografías, libros sobre el Táchira.
El retrato más personal de lo que es un tachirense, o lo que llaman el tachirense de bien, es sin duda la imagen de mis padres. Ellos nacieron aquí, y crecieron en un sitio tan conocido y popular como Barrio Obrero. En sus pieles ya consumidas por el tiempo, por la neblina y el frío de tanta infancia y vida vivida, he visto su humildad, trabajo, constancia, esencia andina, valores, y amor, muy cercano. Y lo siguen demostrando. Por parte de mamá, de Barrio Obrero a Capachito, y por el otro de Barrio Obrero a Loma de Pio, esas montañas las tengo en el corazón hasta que me muera, sus bosques han sido mis ojos, mi memoria, mi vida incompleta, estampas de una vida andina. Vengo de un apellido famoso, mi abuelo Porfirio Parada, aunque nunca lo conocí, es otro ejemplo de ser tachirense, y no por lo que me dice mi familia, sino el ejemplo y los testimonios que me han dicho la gente de su vida. Mi abuelo de Capacho, y mi abuela por uno de esos pueblitos vía Rubio.
Somos de provincia, o provincianos nos han querido ver, pero la verdad es que Táchira ha sido Venezuela en varios momentos importantes de la historia del país, nuestro destino seguirá siendo especial con el transcurrir de los años y generaciones. No sé mi camino mañana pero por ejemplo este año conocí el Páramo de La Laja, que nunca había ido, y también conocí un lugar de Peribeca cerca de la plaza, donde no había estado, se ve las montañas, un potrero y el pasto elemental. Un hermoso rinconcito dentro del pueblo. Cerca hay un karaoke. Hoy vi a mi sobrina y ahijada Abby la escuché cantando una canción de Chucho Corrales, me dijo que la escuchó en la voz de una niña del salón en el colegio. Seguiré yendo a los juegos del Deportivo Táchira que es una de mis pasiones, ver la gente subir con su familia a Pueblo Nuevo es algo sin palabras. Mañana la gente saldrá a trabajar, los que pueden disfrutarán la vida de aquí, otros van a agradecer mientras ven las montañas, otros esperan a los otros para conversar del pueblo donde los vio nacer.
Locutor de La Nación Radio *
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