Opinión
Cuando cambiamos de nombre: El hallazgo que redibuja la Historia de San Antonio del Táchira
lunes 20 abril, 2026
Alexis Balza
La historia no es un cuerpo estático; es un organismo vivo que respira a través de los archivos y se revela ante la persistencia de quienes buscan la verdad en el rastro del papel amarillento. Recientemente, un hallazgo documental en el Archivo Histórico del Estado Mérida ha venido a dar un vuelco a la narrativa oficial de nuestra geografía política, rescatando un capítulo que permanecía oculto bajo el polvo de los siglos: El origen legal del nombre de nuestro municipio.
En la carpeta del Poder Legislativo de Leyes de dicho archivo, reposa un documento de diez folios que contiene la Ley de División Territorial del Gran Estado de los Andes del año 1890. Este instrumento legal es la piedra angular que permite corregir una imprecisión histórica mantenida por generaciones.
Hasta ese momento, lo que hoy conocemos como el Municipio Bolívar —tierra de fronteras, comercio y libertad— no llevaba el nombre del Libertador. Sorprendentemente, hasta 1890, nuestra jurisdicción se denominaba Distrito Cárdenas.
La Permuta de una Identidad Territorial
El documento revela un movimiento de ajedrez administrativo propio de la época del “Gran Estado de los Andes” (entidad que agrupaba a Táchira, Mérida y Trujillo). La ley de 1890 decretó una redistribución de nomenclaturas que definió el mapa actual:
- San Antonio del Táchira: Dejó de ser la capital del Distrito Cárdenas para asumir con orgullo el nombre de Distrito Bolívar.
- Táriba: El distrito cuya capital es la “Perla del Torbes” pasó entonces a adoptar la denominación de Distrito Cárdenas, la cual conserva hasta el sol de hoy en su estructura municipal.
Este “intercambio” de nombres no es un simple dato anecdótico; es el acta de nacimiento de nuestra identidad bolivariana como entidad política y territorial.
La importancia de este descubrimiento radica en la precisión. Durante años, la historiografía local ha intentado precisar el momento exacto de estas transiciones. Acudir a repositorios históricos y confrontar las leyes de finales del siglo XIX nos permite entender que la organización de nuestro estado fue un proceso dinámico, influenciado por la necesidad de honrar las gestas de la independencia y organizar la administración de una frontera que ya entonces se perfilaba como el eje vital de la nación.
San Antonio del Táchira, con este hallazgo, reafirma su posición no solo como el “Gentilicio Primado”, sino como una comunidad que sabe rastrear sus raíces para entender su presente. Saber que fuimos “Cárdenas” antes de ser “Bolívar” nos vincula de una manera más profunda con el resto de la geografía tachirense y nos recuerda que nuestra historia es un tejido compartido.
Reflexión Final
Este documento de 1890 es un recordatorio para los investigadores y ciudadanos: La historia siempre tiene algo nuevo que decirnos si sabemos dónde buscar. Rescatar estos diez folios del Archivo de Mérida es un acto de justicia con nuestra memoria colectiva. Hoy, al caminar por las calles de San Antonio, no solo pisamos la capital del municipio Bolívar: Caminamos sobre siglos de evolución jurídica y política que nos definen como el centinela inquebrantable de la venezolanidad.
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