martes 29 noviembre, 2022
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¡Dólar today para el peso colombiano!

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Pedro Morales

Aunque puede ser perfectamente motivo de polémica en el campo académico o de la ideología política, más aun en la actualidad cuando la tendencia es conformar un sistema neofeudal (fruto de la necropolítica y necroeconomía), los dos modelos de economía política que históricamente han rivalizado en torno a solventar el problema económico relativo a ¿qué producir?, ¿cómo producir? y de ¿de qué forma distribuir lo que se ha producido?, en lo teórico por supuesto que cada uno presenta sus características propias que la distinguen, pero a la luz de los hechos y resultados obtenidos  los dos se confunden en un solo.

Ambos  sistemas se han conducido bajo la premisa que cuando se arregla la dimensión material del individuo, de manera automática queda arreglado lo interno del ser: emotividad, sentimentalidad, moralidad, espiritualidad, etc.  Pero no ha sido así,  lo de adentro continua  sin ser arreglado, “seguimos como oveja sin pastor” (Mateo 9, 32-38), porque en muchas personas prevalece con más fuerza los impulsos e instintos naturales que lo hacen vulnerable a las tristezas, frustraciones, pesares, remordimientos, etc. , en un continuo proceder de hacerse daño  y hacer daño a los demás.

En un sentido amplio, los seres humanos somos parte integrante del gran sistema de la naturaleza (en sus componentes físicos y viviente), por lo que asumimos en términos generales y bajo ciertos condicionamientos, patrones o leyes de conducta muy propios de este conjunto natural, que a su vez suelen asociarse con comportamientos afines al “instinto natural”, evidenciados con mayor o menor grado en todos los niveles o estratos de las necesidades humanas: fisiología, seguridad, afiliación, reconocimiento y autorrealización (Maslow, 1943). Valga la siguiente ilustración: un animal hambriento lo único que procesa es su prioridad de sobrevivir, que le impulsa a buscar desesperadamente la forma de satisfacer  su necesidad de alimento, y si se encuentra con un rival que pretenda disputarle tal nutriente, lo defiende e incluso con su vida; esto porque responde a su instinto o tendencia natural.

Sin embargo, este mismo ser humano pero en su esencia espiritual, cónsono con el modelo de vida de Mashiaj (o el Mesías) que arribó como un hombre “aní” (palabra hebrea que significa pobre) montado sobre un “jamor” (burro en hebreo y equivalente a materia o materialismo), se caracteriza por estar completamente desprendido de las ataduras mundanas y materiales (a diferencia de “evión” o persona pobre que desea lo que no tiene), por lo que tiene la capacidad potencial de ir en contra de esa tendencia natural que lo hace actuar en términos de criterios de adoctrinamiento que han sido implantados, promovidos, aprendidos y heredados del mundo material. Inclusive, posee la inmensa posibilidad de elevarse por encima de esa materialidad, de ir en contra del impulso de la naturaleza, los cuales en el fondo generan sufrimiento y miseria humana.

Por ejemplo, si le gritan no responda con gritos, si le calumnian e insultan no haga lo mismo, cuando lo difamen evite difamar, cuando sea víctima de humillaciones no replique de esa forma negativa, etc.; es decir, cada vez que se actúa  en contra del impulso que pertenece al mundo de la naturaleza o al sistema de la materialidad, se está utilizando un poder sobrenatural que pertenece a la dimensión espiritual, que es el escenario de verdadera “libertad” donde realmente pertenecemos, caracterizado por prevalecer la regla de oro (“traten a los demás como quieren que los demás le traten”) y la regla de plata (“no hagas a nadie lo que no te gustaría que te hicieran”).

A propósito de reglas asociadas a los preceptos y mandamientos de la ley de Dios, los mismos constituyen los pilares esenciales para una libertad real, y además consolidan las bases de coherencia para coexistir con respeto y armonía los unos con los otros, contraria al libertinaje, fruto del caos y anarquía  que propende el plan globalista, progresista y materialista, que aúpa tendencias nocivas en contra de la célula fundamental de la sociedad como lo es familia tradicional, esto a través de la humillación denigrante de la mujer como ser maternal, la ideología de género (promoción del LGTB), el transhumanismo, el control poblacional basado en las políticas de disminución de la natalidad  y crecimiento exponencial de la mortalidad: institucionalidad del  aborto, la eutanasia y  la auto castración.

Por otra parte, absolutizar es en promedio la actitud del  ser humano. Pero resulta que en el ámbito espiritual o cuántico dónde por naturaleza se desenvuelve Dios, la noción imperante es relativizar. Nada dura o se presenta de forma absoluta. Todo tiene un relativismo. Dios es luz, Dios es energía, por tanto  en su dimensión no existe el tiempo. Todo es muy sencillo, pero los humanos lo hacen complejo. El amor es la esencia de la relatividad. La relatividad es Dios. El verdadero amor renuncia a la reciprocidad. El amor eterno reconoce que para llegar a la resurrección  antes se debe cumplir con todas las etapas del “Vía Crucis”.

Somos seres espirituales en una coraza material o física. El cuerpo tiene un finiquito, pero el espíritu es infinito. El espíritu necesita alimento. Ese alimento proviene de la Eucaristía y de las Sagradas Escrituras. Eucaristía es vivir a plenitud la comunión con Jesucristo: además demostrado científicamente que se encuentra presente en la hostia; principal alimento del espíritu.

No estamos hablando de religión sino de física cuántica. El ser humano solo suele creer o tomar en cuenta lo que puede captar con sus limitados sentidos. Pero existen otras frecuencias que se les imposibilita acceder. Más de cien años de la “Teoría de la Relatividad” de  Einstein, pero aún no la entienden ni siquiera una  significativa cantidad de científicos del mundo natural y social, y menos aún lo referente a los postulados de la física cuántica, y aun así continúan negando la existencia de Dios y la espiritualidad que le integra y circunda…

Estamos trabajando en una teoría acerca de las necesidades humanas que se manejan en un escenario material tradicional pero que se manipulan desde un ámbito espiritual.  Una de las premisas se enfoca en estudiar el proceso sistemático de destrucción o trasformación   de las bases o valores derivados directamente del cristianismo. Las personas en general desconsideran o subestiman que los valores son la base de la sociedad, pero a su vez esos valores son función de las enseñanzas del cristianismo. Entonces si se degeneran esas bases cristianas se rompe con la estructura de valores y de ahí la decadencia de la sociedad sobré todo la occidental. Se habla mucho de crisis de valores, de cambio paradigmático, pero se desconoce que en esencia que todo proviene de marginar las bases cristianas.

Atmósfera material:

Colombia puede empezar a vivir una situación muy parecida a la venezolana, en la que se dirijan todos los “misiles” de la geopolítica internacional para tratar de impedir que cualquier estrategia o acción del gobierno colombiano a favor de la economía y en beneficio  de la sociedad tenga éxito (desde el exterior con colaboración en lo interno): para impedir que este modelo que aparentemente es de tendencia socialista pueda darse. Pero se insiste, hay que hacer una abstracción, sacar capitalismo, socialismo y comunismo,  y lo que nos queda es un enfrentamiento de intereses económicos internacionales.

En efecto, si no lo permiten las elites internacionales, el panorama se va convertir en una situación igual o peor que la venezolana. Es decir, todas las variables macroeconómicas se le pueden derrumbar,  y de ahí se observa que el tipo de cambio peso con respecto al dólar tienda al alza. Pero ese del tipo de cambio no obedece particularmente a factores económicos, ya que ciertamente están influyendo manipulaciones que afectan el orden emocional, sentimental y netamente espiritual; para generar desosiego, incertidumbre, preocupación por parte de los agentes económicos colombianos, y por supuesto acrecentar la demanda de dólares, de la divisa norteamericana, y esto perjudicar al tipo de cambio.

De nuestra parte muy sinceramente se le desea que lo puedan controlar, primero que nada con los nombramientos de los encargados del gabinete económico  y de finanzas de Colombia, de manera que genere credibilidad;  que las políticas económicas y financieras que vayan a implementar sean congruentes y creíbles dentro de la población colombiana, porque si ocurre todo lo contrario, las variables económicas en su conjunto se van afectar en demasía.

Finalmente, es cierto que la tendencia indica el desplome de la hegemonía del dólar a nivel mundial, producto del deterioro progresivo de las variables macroeconómicas de los EE.UU, además de la persistencia o influencia de otros factores geopolíticos. Así que en lo concreto, su valor a nivel global tenderá a su inminente caída y así desplazada por “otra”.

Pero para el caso colombiano, aunque tiene problemas supuestamente de orden  “coyuntural” en lo económico y fuertes reclamos en lo social, las causas del tipo de cambio obedecen a las expectativas negativas a la par del enrarecido clima político. Al no lograrse controlar, el peso seguirá en franca depreciación, y no es de extrañar que en cualquier instante también los colombianos tengan su propio dólar today…

En lo que respecta a Venezuela, lo que existe es una economía burbuja, un recalentamiento peligroso en términos de las divisas que provienen del exterior por cuenta de las remesas, las cuales  han generado un cierto boom en algunas actividades económicas, donde por supuesto cada dólar que ingresa es un dinero “inorgánico” que multiplica en el país el flagelo de la inflación y devaluación. Pero por otro lado tenemos un alto porcentaje de venezolanos que no cuentan con poder adquisitivo, que las empresas no las han podido reactivar porque no disponen de la mano y demás insumos necesarios, de manera de poder contribuir de un efectivo valor agregado en la economía. Entonces la ineludible reapertura formal de la frontera colombo-venezolana, desde el punto de vista de la balanza comercial y la balanza de pagos, va generar un acrecentamiento del respectivo déficit.  (Parte de las respuestas, asociadas a  entrevista ofrecida al distinguido estudiante  de Comunicación Social de la ULA-Táchira, Sánchez J; 23-06-2022. Unidad curricular: Periodismo económico)

Fuente: “Perspectiva Económica y Académica Contemporánea”. UNET. Años: 2018 al 2022.      Pedro Morales. Postulante a Rector de la Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET)

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