Opinión
Dólares para todos: ¿realidad económica o ilusión rentista?
domingo 1 marzo, 2026
Pedro Morales *
Venezuela se encuentra en una encrucijada donde la teoría económica tradicional parece desafiar la lógica cotidiana del ciudadano. A este respecto, el reciente anuncio de la principal institución financiera del Estado sobre la apertura del mercado cambiario para el pueblo venezolano, incluso durante los fines de semana —operativo al que se han sumado activamente otros entes del sector público bancario—, se presenta como un hito de «democratización» de la divisa. Sin embargo, para entender este fenómeno, es imperativo despojarnos de las creencias limitantes que, como bien señala el doctor Joe Dispenza, nos mantienen anclados a estados de supervivencia y repetición de ciclos de escasez.
Desde la perspectiva histórica, resuena con fuerza la advertencia del Dr. Arturo Uslar Pietri: seguimos intentando «sembrar el petróleo» en un terreno donde la productividad nacional ha sido desplazada por una mentalidad rentista. La apertura del mercado cambiario es, técnicamente, una búsqueda de eficiencia en el flujo de capitales; pero, desde la teoría económica pura, nos preguntamos si estamos ante un crecimiento económico efectivo o frente a una ilusión efectista. En efecto, mientras el PIB real —la producción tangible de bienes y servicios— permanezca estancado, cualquier flujo de divisas corre el riesgo de ser solo un mecanismo para facilitar importaciones, profundizando la dependencia del «Estado proveedor» y la renta petrolera.
Por añadidura, el drama real reside en la rigidez salarial. El salario mínimo nominal en Venezuela ha permanecido congelado por tres años, convirtiéndose en el ancla de una política que intenta frenar la inflación a costa de sacrificar el salario constitucional del trabajador venezolano (artículo 91). Ciertamente, este rezago salarial extremo rompe el postulado clásico de la «espiral salario-precio». Si los precios suben por el ascensor mientras el sueldo está «atrapado en el sótano», queda claro que el motor inflacionario no es el salario, sino otras variables macroeconómicas, y fundamentalmente, factores de orden axiológico y espiritual.
Ante esta realidad, invitamos a nuestros estudiantes de la unidad curricular de Economía de la UNET y a la sociedad en general a reflexionar sobre las siguientes interrogantes —las cuales no buscan respuestas simples, sino un despertar del juicio crítico—:
Cuestionario de reflexión macroeconómica
- ¿Habrá suficientes divisas en la banca pública? «Si ahora el mercado está abierto para todo el pueblo al precio oficial mediante las entidades matrices del Estado, ¿tendrán estas instituciones la oferta necesaria para cubrir la demanda de todos los que deseen comprar, o las divisas se agotarán con la celeridad de experiencias anteriores?»
- ¿Con qué bolívares compro? «Si el sueldo lleva tres años congelado y apenas alcanza para cubrir las necesidades básicas, ¿de qué le sirve realmente al trabajador común la apertura de este mercado si carece del excedente necesario para acceder a dichas divisas oficiales?»
- La paradoja de los flujos: «Si los precios y el dólar mantienen un ritmo de crecimiento acelerado todos los días, mientras el salario mínimo permanece estático (rigidez salarial): ¿cómo explica usted que esta apertura del mercado cambiario ayude al pueblo, si el rezago salarial es tan grande que el trabajador carece de liquidez para participar en dicho mercado?»
- ¿Crecimiento o burbuja? «Si ante la apertura del mercado cambiario observamos anaqueles abastecidos, pero el PIB real no crece y el sueldo tiene tres años congelado: ¿estamos ante un crecimiento económico efectivo o es solo una «ilusión efectista» donde se facilita el movimiento de dólares mientras la mayoría del pueblo sigue empobrecido?»
- ¿Apertura cambiaria para producir o para seguir viviendo de la renta petrolera? «Históricamente, el venezolano ha albergado la creencia limitante de que el Estado debe proveer divisas subsidiadas gracias al petróleo. Ante el anuncio de la principal entidad financiera del país de habilitar el mercado durante los fines de semana, en sincronía con el resto de la banca pública: ¿considera usted que esta medida incentiva la producción nacional real o es una forma más sofisticada de distribuir la escasa renta petrolera, manteniendo la dependencia de las importaciones y del paternalismo estatal?»
Actividades complementarias de investigación
Como parte de la formación académica, nuestros estudiantes llevarán esta teoría a la praxis mediante las siguientes asignaciones:
- Sondeo de opinión (actividad de campo): los estudiantes consultarán a diez personas de su entorno familiar o de amistad con la siguiente interrogante: «Ahora que la principal institución financiera del Estadoy el resto de la banca pública nacionalpermiten comprar dólares oficiales al pueblo venezolano: ¿siente usted que esta medida le ayuda a que su dinero rinda más al momento de hacer las compras, o el problema sigue siendo que lo que gana no le alcanza para llegar a fin de mes?»
- Entrevista a expertos: bajo el título «El mito de la espiral salario-precio en Venezuela», se consultará a tres profesionales o conocedores de la teoría económica: «Considerando que en Venezuela el salario mínimo nominal ha estado congelado por tres años, mientras que la inflación y la devaluación han seguido creciendo de forma sostenida y retroalimentada: ¿cómo se sostiene hoy el postulado de que los aumentos de salario son los culpables de la inflación, cuando la realidad venezolana demuestra que los precios suben sin que el sueldo se mueva?»
Conclusión
En definitiva, la apertura tecnológica y operativa del mercado cambiario no debe confundirse con un saneamiento estructural de la economía. Mientras la rigidez salarial siga asfixiando la capacidad de consumo y el artículo 91 sea una meta lejana, cualquier medida será un alivio cosmético. La verdadera transformación económica de Venezuela vendrá del rescate de la dignidad del trabajo, la superación de la mentalidad rentista y el fortalecimiento de un sistema de valores que priorice la producción nacional sobre el simple espejismo del flujo de divisas.
¡Al final, el Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen María triunfará!
Economista (ULA) | Profesor Titular (ULA – UNET)
Misión Eucarística para la liberación espiritual:
“Salve María Auxiliadora, economía de la salvación y de la felicidad verdadera”
[email protected] / Instagram: @tipseconomic
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