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“El árbol de los amigos”

Pedro Morales


«Que se decrete y promueva la hermosa obra de: donde esté un unetense se siembre un árbol… la campaña sería: “Un unetense, un árbol”. Excelente compromiso que se asumiría desde la iniciativa “Amigos Egresados UNET” ». Maravillosa propuesta formulada por el distinguido profesor Fernando Zambrano el pasado jueves 09 de junio de 2022 en el hall del edificio A de la UNET, a propósito del homenaje póstumo al altruista y carismático  profesor Alfredo Padilla, que a nuestro humilde criterio e interpretación, y que secundamos en este texto expositivo, también se asimila, extiende o agrupa tal exaltación, a todos los valiosos seres humanos fallecidos en gracia de nuestro “Abba Padre”.

En tal sentido, asociado a lo más hondo de su subconsciente, a lo íntimo de su personalidad, a la realidad interna de su subjetividad, al templo espiritual que se halla en lo interno de su ser, todo ser humano ajustará y superpondrá su existencia al inexorable momento de enfrentar la perdida humana de un ser querido.

Conscientemente la partida definitiva del mundo terrenal es una etapa más de la vida misma, por la cual ambas, el hecho de existir y su inevitable finiquito,  compaginan la existencia humana hacia un estado o dimensión superior en el ámbito espiritual con el Dios supremo, omnipotente, omnipresente y omnisciente. Tal formulación reflexiva supone un exhaustivo y continuo proceder evaluativo o examen de conciencia, altamente severo y autocritico,  en torno a los parámetros o sistema de valores que han sustentado el transcurrir de todo lo vivido a lo largo de la historia del ser, lo que favorecería una transformación o efectiva conversión en el sistema axiológico, cognitivo, actitudinal, procedimental, etc.

Pero asimismo en el plano tridimensional, la falta definitiva de ese valor humano nos conduce a rememorar momentos inolvidables,  a la redificación crónica de las vivencias y experiencias con esa persona que no se encuentra entre nosotros, surgiendo indefectiblemente una especie de mutualismo entre lo que significaba su presencia y la ausencia que representa, entre lo retrospectivo y la apreciación de lo que hoy señala la temporalidad de esta vida: lo que en definitiva nos orienta la ruta y los obstáculos que habremos de enfrentar y vencer. Así que todas ellas se cohesionan en un paso encadenado de una generación a otra, con el firme propósito de amalgamar culturas y favorecer la construcción de una  visión compartida familiar o institucional que agrupe al conjunto de individualidades que la conforman.

Son enormes las ausencias de seres maravillosos que ya no están con nosotros. Cada uno con sus personalidades y el talante propio, se caracterizaron por mostrar a toda prueba una vida intachable, inigualable, prominente, integra, ejemplar, solidaria, cariñosa, etc., que en su recorrido por la vida en toda su connotación, cumplieron a cabalidad la misión asignada por Dios, la patria y la universidad. Su trabajo y su calidad humana nunca serán olvidados, siempre agradecidos con lo que fueron, hicieron y dejaron en el plano personal, familiar, profesional, universitario y sociedad en general. Ellos, nuestros “hermanos del alma” en armonía con Cristo Jesús,  nos animan con fe, esperanza y perseverancia, a continuar en el camino de la lucha digna y decorosa a favor del país y  la institución universitaria: que seguirá en pie contribuyendo a la tarea irrenunciable de “vencer las sombras”…

El árbol de los amigos – Jorge Luis Borges (2002)

“Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, más otras apenas vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos. Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestra lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros. Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.

Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón.
Son sinceros, son verdaderos. Saben cuándo no estamos bien, saben lo que nos hace feliz. Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies. Más también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca. Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.

El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrán de los que no nos dejarán nada. Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad” (Ver: https://www.youtube.com/watch?v=mFD-Sw2p1Mw )

Atmósfera espiritual:

Múltiples evidencias de la espiritualidad de Cristo Jesús, pero los criterios de la ciencia materialista niega el crédito al Creador. La empatía es una dimensión del amor infinito de Dios plasmado en el mandamiento: “Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. (Mateo 22:36-40)

Referencias:

Borges, J. (2002). El árbol de los amigos. Revista del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá, vol. 21, núm. 1, 2002, p. 48 Hospital Materno Infantil Ramón Sardá Buenos Aires, Argentina: https://www.redalyc.org/pdf/912/91221111.pdf

Morales, P. (05-06-2022). APUNET: “entregamos un mensaje de esperanza en el futuro”. La Nación, San Cristóbal-Táchira, Venezuela: https://bit.ly/3xchoXY

Fuente: “Perspectiva Económica y Académica Contemporánea”. UNET. Años: 2018 al 2022.      Pedro Morales. Postulante a Rector de la Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET)

pedromoralesrodriguez@gmail.com  @tipsaldia. WhatsApp: +584168735028

 

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