miércoles 7 diciembre, 2022
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El oficio politólogo

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Eduardo Marapacuto

Ayer jueves 6 de octubre, los politólogos y politólogas de Venezuela celebramos nuestro día. Sí, fue el Día Nacional del Politólogo; por ello desde este espacio felicito a todos los colegas del Táchira y de todo el país, a esos hombres y mujeres que no le tenemos miedo a las tinieblas ni a la densa oscuridad, ni tampoco dejamos de mirar hacia allá, hacia el horizonte, por donde entran los primeros rayos de luz y la verdad. Así somos y así debemos ser, porque cuando los tiempos se vuelven oscuros hay que ir por las antorchas para alumbrar los caminos que nos conducen al conocimiento racional. Así que por duras que sean de nuestra profesión, jamás debemos rendirnos en los brazos del silencio y la oscurana.Y si por necesidad de servicio tenemos que bajar al Mito de las Cavernas de Platón, que no sea para contemplar las sombras, tal como lo hacen los esclavos, sino para aproximarnos al mito y tratar de determinar cuál es el anclaje en la perspectiva de la intención y la interpretación de la realidad.
En Venezuela, el politólogo se ha venido abriendo camino a través del esfuerzo y la constancia de todos los días, porque no ha sido fácil el reconocimiento profesional. Pero aquí estamos, comprometidos con nosotros mismos, con la familia y con nuestra patria, para seguir aportando y apostando por la grandeza de nuestro país. El oficio del politólogo debe sustentarse en las ideas revolucionarias de nuestro tiempo, para avanzar, para construir, para luchar, combatir y vencer la llamada pos-tverdad, que todo lo impone, lo manipula y lo tergiversa. Los politólogos debemos estar conscientes de eso y que otros relatos son posibles y que nuestro objetivo central es la defensa de nuestra patria y junto al pueblo consolidar y blindar el pensamiento para enaltecer la dignidad nacional.
Para eso nos formamos, para ir a la profundidad de los problemas y plantear soluciones, por ejemplo, del buen gobierno, de la planificación asertiva y la ejecución precisa de las políticas públicas. Nosotros somos militantes del cambio y la transformación permanente, porque la realidad es cambiante e inesperada, donde debemos estar preparado para ocuparnos y mostrar las coordenadas de solución; porque de nada sirve preocuparnos, sino que debemos ocuparnos de los problemas, y ello pasa por estudio disciplinado de las situaciones locales, regionales, nacionales e internacionales. Es decir, debemos estar bien informado, en pleno conocimiento de todas las variables y su interconexión, porque los hechos hoy en día no se dan de manera aislada sino que hay elementos interconectados. Esa es la realidad de hoy y donde el politólogo debe aprender a navegar para saber donde lanza las anclas y asi pisar terreno seguro.
El oficio de politólogo no es nada fácil, porque demanda horas de estudio, lo que significa grandes jornadas de lectura y así obtener una visión amplia en el marco del pensamiento complejo. Por ejemplo, no podemos conformarnos con quedarnos en la visión unipolar del mundo, sino que debemos ir por la realidad compleja del mundo multipolar que apuntan hacia un Nuevo Orden Mundial. Nuestra cosmovisión tiene que mirar hacia muchos campos y cruzar los campos minados de la dialéctica para entender todos esos procesos que se dan en el terreno de las relaciones políticas, económicas, sociales, culturales, militares y religiosas, donde el poder se impone, supuestamente para equilibar, cuando en realidad es para dominar. Bueno como diría nuestro amigo Marx: ¡Politólogos de Venezuela, uníos! ¡Qué así sea!

*Politólogo, MSc. en Ciencias Políticas.
[email protected]

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