Opinión
En La Grita: El pan de los obreros
miércoles 13 mayo, 2026
Néstor Melani-Orozco
Era 13 de mayo de 1936. Vinieron los panes de trigo y avena. Más las quesadillas como estrellas con queso y miel. Tenía la herencia de los panaderos desde aquellos testimonios que describió el viejo Eloy Quintero narrando de los frailes del Convento amasando trigo y convirtiendo los panes en la ceremonia del “Sermón de la Montaña”. Así lo leí en aquel viejo libro del Colegio Seminario del Sagrado Corazón de Jesús, donde se logró afirmar de 1889 las visitas de un médico venido de San Juan de Lobatera, hoy Colón, invitado por Mons. Jáuregui, de nombre José Gregorio Hernández, de quien en los ratos después de su labor iba donde Séfora Ramírez a confeccionar panes campesinos. Verificando en el archivo de la Ciudad, apareciendo las visitas del galeno santo. Esto de los panaderos se conservan remembranzas de 1916 de con Facundo García haciendo “Panes Torcidos” y de revestir las “tartas” de aquellas Españas. Los seminaristas del Eudista francés tuvieron panaderías donde de raíces galas cocinaban en hornos de leña deliciosos panes, narrado por Francisco Sánchez, invitándonos a los recuerdos del interesante seminario del padre Cabaret. Los años hicieron panaderos que se quedaron las fuentes del Profesor Ramón Naranjo, mientras Domingo Lupi reservó los recuerdos de panes italianos. Para 1936 Pablo J. Vivas y Vivas se estableció en La Grita, mientras los cañones alemanes anunciaban la invasión a Europa y el padre José Teodosio Sandoval pedía un perdón por los pecadores, fue saber de Pablo Vivas fundando “La Radio Parlante America” y desde cada desliz de los tiempos el hijo de Umuquena y formado en el Zulia, desde su madre Carmela Navarro haciendo los panes campesinos: Antonio Ramón Navarro creó una panadería en la plaza del Llano de la Cruz, donde el Mariscal Antonio José de Sucre se elevaba en una columna dórica y de los panes de Navarro abrieron las vitrinas que atendía Merceditas Mora mostrando las estrellas con queso como magias benditas del pan, entre noticias con miel y el temple de saberes inmensos, en las mañanas de vernos con el padre Melecio García pidiendo pan como un mendigo. Más los turcos vendían panes árabes tan duros como la sal. De allí vinieron los seguidores desde el lechero al poeta o del cajero y herrero al hacedor de las delicias de las harinas. Entre ellos: Bendicto de los Orozko vascos, Eularico Duque, Doroteo Sánchez y hasta el vendedor de leche Mercedes Sánchez, entre la fiesta de las talvinas y las Señoritas Ramírez Murillo revestidas de un horno viejo en la calle Miranda. Y recreando de nuevo los sabrosos “torcidos”. Muy de tiempos Luis Pernia y de Eliseo Duque. Y después de años, Doroteo hizo panadería en Seboruco. Y después la refundó en la callejuela “José María España” mientras Benedicto Orozko fundó con Manuel Vega la Panadería de la Calle Cuarta, porqué ya Mercedes Sánchez había hecho frente a la plaza Sucre, vecino al alarife y maestro Meliton Pineda, en la diagonal al Liceo Militar Jáuregui, una panadería con el nombre de “La Preferida”. Hablaron los sueños y un día vino en el cine mexicano al teatro Gandica el nombre de la dichosa y bendecida “quesadilla”. Ahora viene de ilusiones los panes y desde la casa de los Angarita, donde Porfirio consagró los valores hermosos, viviendo entre las almojábanas en la calle Bolívar y como plegarias de una eucaristía existiendo de amor las esperanzas. Un día del 2024 propusimos al Consejo Legislativo del Táchira la declaración de “La Quesadilla” como patrimonio cultural del estado. En los años del General de Michelena, el panadero Don Antonio Ramón Navarro se marchó de La Grita, dejando una escuela en la gastronomía del pan y las virtudes eternas de “Las Quesadillas” se fue a Santa Barbara de Rubio entre su traje blanco y un corbatín de Señor de las manifestaciones del oficio más antiguo del mundo. Hablaron los recuerdos y desde Trina Huerta en 1813, quién le ofrendó pan al Libertador de América, aquel 18 de abril de 1813. Domingo de Gloria, con miel de las abejas y los molinos consagrados a cada sentir del pueblo…
Artista Nacional. Maestro Honorario. Doctor en Arte. Cronista del Municipio Jáuregui. ______ Fuentes: Archivos de D. Fidel Orozco. 1945. 1956. Relatos del Bachiller Lupi. Domingo Enrique Lupi. 1981. Relatos Orales. Mi tío Panadero: Benedicto Orozco. 1982. Cuentos de Pepe Melani. 1981. El Padre Melecio. Relatos inmensos de Genoveva Orozco. 1991.
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