Opinión
Entre el desastre humano: La tierra grita
martes 7 julio, 2026
Las cifras rojas de muertes en el planeta son megaterremotos que tienen que ver con la violencia, los hábitos alimenticios inadecuados, las adicciones, y la construcción de infraestructuras defectuosas
Seis y cuatro minutos de la tarde, un doble terremoto sacude la región norte y centro occidental de Venezuela.
Es 24 de junio -día de fiesta nacional- y muchas familias en sus casas y apartamentos ven la transmisión televisiva del mundial de fútbol y disfrutan del día festivo.
A esa misma hora, -de cada día en el mundo- más de 1.200 personas mueren por la delincuencia y el crimen organizado, 930 por el consumo de gaseosas, más de 10.000 por sobrepeso, 137 niñas y mujeres a manos de su familiares y parejas, y superan los 1.300 decesos por el consumo de drogas y el narcotráfico.
Las cifras rojas de muertes en el planeta son en sí mismas un megaterremoto que nada tiene que ver con que se bambolee la tierra, sino con un estado en ascenso de violencia, hábitos alimenticios inadecuados, adicciones y la construcción de infraestructuras defectuosas.
Los terremotos son fenómenos naturales, y los desastres y catástrofes son generados por el ser humano.
La tierra está viva, y sostiene a 8.000 millones de hombres y mujeres.
¡La tierra, es generosa! Cada año produce 1.966 millones de toneladas de vegetales y frutas.
Como todo organismo vivo, la tierra no deja de moverse, tanto que 500.000 sismos se detectan al año, pero solo 100.000 son percibidos, mientras que unos 100 ocasionan daños formidables, como este doblete sísmico en Venezuela, que dejó más de 3.535 muertos (reporte del lunes 6 de julio), supera los 16.740 heridos, y afectó alrededor de seis millones de personas entre Caracas, y los estados La Guaira, Miranda, Carabobo, Falcón, Yaracuy y Aragua.
Los desaparecidos rondan los 40.000, cifra aún no concluyente, como la cantidad por precisar de las miles de muertes violentas en Venezuela ocurridas en los últimos 27 años, según el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV).
Rescatistas venezolanos, mexicanos, argentinos, estadounidenses, chilenos, colombianos, salvadoreños, cubanos, españoles, franceses, suizos y de Países Bajos, escudriñan la tierra para salvar a personas y animales, mientras ésta con su descarga natural de energía va destapando la nula cultura sísmica en el país, así como las irregularidades civiles, policiales y militares propias de la condición humana.
Las denuncias en los medios de comunicación y en las redes sociales de supuestos robos, estafas y abusos sexuales a menores de edad, son el resultado trágico y vergonzoso de este fenómeno natural, convertido en un espectáculo nacional e internacional.
Los daños materiales -estimados en 6.700 millones de dólares, por los 855 edificios afectados y los 189 devastados- son menores ante el colapso moral y ético ciudadano e institucional.
Mientras, las diversas realidades y los mitos -que se van construyendo- siguen aumentando como la fetidez de los miles de cuerpos que quedaron atrapados.
La tierra continúa moviéndose. Cerca de 1.048 réplicas, al seis de julio, y a kilómetros del levantamiento y la remoción de escombros. Hay quienes aún esperan que la tierra les devuelva vivos a sus familiares y mascotas.
24 de junio de 2026, la única batalla de quienes lograron escapar de la muerte tras el terremoto, será continuar sobreviviendo a las profundas diferencias político/ideológicas, económicas y sociales en Venezuela, ahora intensificadas. (María Teresa Canelones Fernández)
Fuentes: Organización de las Naciones Unidas (ONU)./ Organización Internacional para las Migraciones (OIM).// Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.//Observatorio Venezolano de Violencia (OVV). //Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.// Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).// ONU Mujeres.// Universidad de Tufts. Estados Unidos.// Organización Mundial de la Salud. // Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). // Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS). //Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Destacados











