Opinión
Enviada por el Departamento de Estado
jueves 25 junio, 2026
Washington: “La piedra angular de cualquier transición democrática es el diálogo inclusivo”
Julio César Hernández
LA ENVIADA
El pasado jueves 18 de junio, temprano fuimos enterados por las redes sociales que, la médica venezolana Dinorah Figuera, dirigente política en el exilio, regresaba al país, al parecer, sin el conocimiento de María Corina o la PUD, enviada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, con el fin de establecer diálogos, tanto con el encargado de negocios de ese país, como con el dirigente del oficialismo que funge como Presidente de la Asamblea nacional, hermano de la Presidente interina, próxima a terminársele esa condición, de acuerdo a la interpretación y aplicación que hicieron de la Constitución, quiénes por décadas la han manipulado.
DESCONCIERTO INICIAL
Como a muchas personas, esta novedosa y sobrevenida circunstancia, nos causó cierto desconcierto, habida cuenta que, en el mes anterior, se había realizado en ciudad de Panamá, un encuentro entre María Corina Machado y los partidos de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), que concluyó con la publicación de un documento denominado “Manifiesto de Panamá”, que se previó como hoja de ruta estratégica para impulsar la transición democrática y negociar con el interinato gubernativo. Según el documento, las negociaciones serían lideradas por María Corina Machado, en su rol de conductora del proceso democrático del país; sin embargo, se pudo haber cometido la omisión de no dialogar previamente con EEUU sobre esa reunión.
COINCIDENCIAS
Sin embargo, al compararse lo acordado en dicho manifiesto, con lo tratado por la médica Figuera en su reunión con el Presidente de la Asamblea Nacional actual, se encuentra que, el objeto de la misma, era de acuerdo a publicación hecha por el Gobierno de los Estados Unidos, “debatir una agenda que sirviera de hoja de ruta para un dialogo político sobre una transición democrática”. Es decir, tanto el manifiesto de Panamá, como el diálogo sobrevenido, estuvieron contestes en la necesidad de una “hoja de ruta”, para producir un diálogo político entre los diversos actores del mundo democrático liderados por María Corina, con los del ámbito gubernativo imperante.
COMPLEMENTARIEDAD
Ahora bien, a pesar de esas coincidencias, ¿cómo queda el manifiesto de Panamá?, a nuestro juicio, las anteriores coincidencias, hacen que el mencionado documento refuerce el “ideario” de transición”, orientado desde el Departamento de Estado, pues para nadie es un secreto que, las reiteradas solicitudes de elecciones hechas por María Corina Machado y los dirigentes de la Plataforma Unitaria Democrática, se han referido también, a la necesidad de designar un nuevo CNE, depurar el Registro Electoral Permanente, garantizar seguridad a los miembros de mesa, contener al Plan República a fin limitar de acuerdo a la ley, los tradicionales abusos de poder del régimen.
REUNIÓN CLAVE
De otra parte, a muchos dentro del país, se nos pasó la reunión sostenida por la médica Figuera, con el subsecretario de estado para asuntos del hemisferio occidental, el pasado 22 de abril, en donde se reiteró el compromiso de la administración Trump, de favorecer una transición “solida, ordenada y estable”, lo cual deja entrever también que, la idea es crear y solidificar las condiciones para que los procesos electorales por venir, sean administrados por autoridades legalmente designadas, sobre todo, “no vinculadas con partidos políticos”, mandamiento constitucional que ha sido impudorosamente desacatado desde tiempos de Chávez+. Así mismo, reinstitucionalizar el país.
GESTIONES INSTITUCIONALES
La médica Figuera, ha recalcado que visita el país, invitada por el Departamento de Estado, o sea, a instancias de Marco Rubio, por tanto, presumimos, le pidió tuviese un carácter institucional, para promover y participar en los próximos meses, en conversaciones orientadas a encontrar puntos de coincidencia entre esos sectores, sobre todo para la conformación de un Consejo Nacional Electoral (CNE) creíble, dada que es reconocida como Presidenta de la Asamblea Nacional (2015), por el Gobierno estadounidense, que a lo largo de más de diez años, no olvidó tal circunstancia, aunque si en buena medida, la dinámica política venezolana; esa tarea tiene un plazo perentorio de más de 6 meses.
RECORDATORIO DEMOCRÁTICO
No la olvidó EEUU, porque a nuestro parecer, tener como coprotagonista de este proceso de transición, a la Asamblea Nacional del año 2015, le recuerda al régimen que, la supuesta institucionalidad por ellos inventada, con la Asamblea Nacional Constituyente, que reemplazó la legitima labor del cuerpo legislativo nacional, electo en aquel año, no tuvo, ni tiene para ellos, ningún valor institucional, por eso, los estadounidenses justifican su presencia con Figuera a la cabeza, señalando que fue, la última instancia electa democráticamente y, por tanto, un actor central en este y otros procesos de negociación. Igualmente ratificó EEUU, la ilegitimidad sobre las elecciones del 28 de julio de 2024.
EL TIEMPO LO DIRÁ
De igual manera ha dicho la ciudadana venezolana, enviada por el Departamento de Estados Unidos, que no tiene aspiraciones políticas, lo que en este momento podría ser cierto, dado que se requiere de ciudadanos venezolanos, que con ahínco y desprendimiento se dediquen a laborar, sin prejuicios, moralismos inútiles o fanatismos, para impulsar la transición de vuelta a la Democracia, y quizá por eso también, se comprometió con el Departamento de Estado a ser institucional, entiéndase abierta a escuchar a todas las corrientes políticas, por ser esa la directriz recibida, de allí que no haya hablado ni con María Corina, ni con la PUD, lo cual a nuestro criterio, no quiere decir, que no los vaya a escuchar o atender sus planteamientos.
¿QUÉ SE TERMINA?
Llama la atención que, el Departamento de Estado publicara que, con el proceso iniciado se termina con la “retórica conflictiva”, entre los sectores en pugna, que a nuestra opinión invocan la transición, pero que, con esas diatribas permanentes, se alejan de la misma. En ese sentido, tal vez, la ausencia de la política, como actividad idónea para gestionar la solución de conflictos de esa naturaleza, llevó al país del norte a adoptar la decisión que obliga a todos los involucrados a conversar, para impulsar ese tránsito hacia la Democracia, pues, en definitiva, el tutelaje es sobre todos ellos, dado el poder que ostenta, de ahí, la constitución de mesas técnicas y políticas, escogidos por Figuera y el oficialismo.
LÍDER DEL PROCESO DEMOCRÁTICO
Pero, después de todos esos hechos, cómo queda ¿María Corina Machado?, para responder esa interrogante, se cree que la frase “institucionalizar” al Poder Público venezolano, tiene un peso específico en el camino hacia la transición, por tanto, a ella que se reconoce como la líder del proceso democrático, se libera de la responsabilidad de conducir ese espinoso proceso o establecer reglas liberalizadoras, lo que, sin dudas, producirá desgaste, críticas y disidencias que podrían, debilitar su imagen y apoyos para las ineludibles elecciones por venir, además que, EEUU se cuida que, no sean los actores en contienda, los que construyan esa deseada institucionalidad, por razones obvias, para ellos.
ACTORES NO TAN MEDIATICOS
Sobre las personas que acompañarán en las comisiones técnicas y políticas a Dinorah Figuera, el prestigioso periodista @puzkas, Eugenio Martínez, ha mencionado a un conjunto de dirigentes democráticos de ciertos partidos políticos, que no son, los que mediáticamente aparecen en los medios de comunicación o redes sociales, aunque sí son, medianamente conocidos, sin darse aún información, sobre los que designará el rodrigato, todos los cuales, tendrán como misión, de acuerdo a la agenda confeccionada por EEUU, la reconstrucción de las instituciones democráticas, fortalecimiento del CNE, restablecimiento duradero de las garantías civiles y políticas, que permitan el ejercicio efectivo de los partidos políticos y de la libertad de expresión.
NECESIDAD COMÚN
En fin, se inicia una gestión política transicional, “guiada y protegida” por el Gobierno de los EEUU, no obstante, la enviada por el Departamento de Estado, ha declarado que, María Corina “es una líder y es la líder del proceso, elegida en unas primarias” eso es importante rescatarlo, aunque reconoce que tiene una visión política diferente a la de ella, pero coinciden en la necesidad de apurar el proceso de transición, que es lo que quiere el pueblo venezolano, conciente que, la estabilización y la recuperación económica, no ocurrirán, si no hay un cambio de modelo político a través de unas elecciones, libres, competitivas y transparentes.
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