Opinión
Hacia una nueva carrera: Ingeniería de la Economía Humana
domingo 8 febrero, 2026
Pedro Morales
El mundo actual se enfrenta a desafíos que las disciplinas tradicionales, por separado, ya no logran resolver de manera integral. En este contexto, observamos una brecha creciente entre el avance tecnológico y el bienestar profundo del ser humano, lo cual evidencia la urgencia de un enfoque más sistémico. Precisamente, ante esta necesidad de síntesis, surge un proyecto innovador que propone una estructura científica superior diseñada para unificar ambas dimensiones y devolverle el propósito al progreso técnico.
Como respuesta a esta exigencia histórica, se proyecta una frontera inédita en el saber académico bajo la denominación de Ingeniería de la Economía Humana. Se trata de una propuesta que se define no solo como una nueva carrera integral (el «qué»), sino que se sustenta en el nacimiento de la Ingeniería de Sistemas Axiológicos, la especialidad técnica que instrumenta su metodología operativa (el «cómo»). Esta distinción constituye el puente epistemológico necesario para transmutar los valores universales en variables de diseño riguroso, garantizando que el método científico se consagre, por vez primera, al servicio de la dimensión transpersonal del ser.
Bajo esta premisa, la Ingeniería de la Economía Humana no es una alternativa a las ciencias exactas, sino su culminación. Representa una innovación donde la esencia del ingeniero —su capacidad para diseñar, optimizar y resolver problemas complejos— se potencia al integrar la consciencia como la variable fundamental de cualquier sistema. En esta disciplina, el ingeniero no deja de calcular ni de estructurar; por el contrario, utiliza su rigor matemático para diseñar arquitecturas organizacionales axiológicas. De este modo, su utilidad práctica reside en transformar los valores éticos en protocolos operativos, logrando que la eficiencia técnica sea el vehículo para la plenitud del ser humano, y no una fría herramienta de deshumanización.
Paralelamente, la economía se desprende de su visión mecanicista para convertirse en una ciencia de flujos integrales. El economista en este sistema no pierde su capacidad de análisis financiero o de gestión de recursos, sino que la expande hacia una dimensión transpersonal, nutriéndose de una psicología que trasciende el ego para reconocer las necesidades evolutivas y espirituales del individuo. En este sentido, su labor pragmática consiste en modelar sistemas de intercambio donde la rentabilidad es el resultado directo de la coherencia y la alta vibración de la organización. Es una economía que entiende que el capital humano no es un “insumo”, sino un generador de abundancia cuando se le provee de un entorno diseñado bajo leyes de armonía y justicia profunda.
Ciertamente, la convergencia de estas dos fuerzas crea una praxis de excelencia que permite operacionalizar lo que antes se consideraba intangible. Mientras que la ingeniería tradicional optimiza sistemas y procesos materiales, la Ingeniería de la Economía Humana optimiza la interrelación entre la técnica y la esencia. Por consiguiente, esto se traduce en sistemas de gestión donde la reducción de la entropía —conflictos, deshonestidad, vacío de propósito— se logra mediante un diseño estructural superior. Es un conocimiento que dota al profesional de una maestría única: la capacidad de construir realidades materiales que son, al mismo tiempo, plataformas para la trascendencia y la evolución colectiva.
Finalmente, este paradigma representa el surgimiento de una nueva carrera universitaria que fusiona la ingeniería y la economía en una jerarquía profesional de alta vibración. El egresado de esta formación integral es el gestor y diseñador de una realidad donde el desarrollo tecnológico y el crecimiento espiritual no son caminos paralelos, sino una sola vía de progreso. Al mantener el rigor científico, pero elevar su propósito trascendente, esta nueva disciplina garantiza que la innovación sea siempre sinónimo de bienestar humano. Es, en última instancia, la ciencia de hacer que lo correcto sea técnicamente posible y económicamente próspero, consolidando una civilización donde la excelencia académica sirve, por fin, a la totalidad de la experiencia humana.
Al final, el Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen María triunfará.
Referencias
Morales, P. (2026, enero). Ideas esenciales para la Ingeniería de la Economía Humana y los Sistemas Axiológicos. San Cristóbal, Venezuela.
Basado en: Morales, P. (2025). Modelo teórico de tutoría universitaria para el desarrollo integral del estudiante desde la perspectiva axiológica y espiritual (Trabajo de investigación original).
Misión Eucarística para la liberación espiritual “Salve María Auxiliadora, economía de la salvación y de la felicidad verdadera”
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