Opinión
Impacto del deporte sobre la economía
lunes 23 febrero, 2026
Hogan Vega y Dorli Siva
En Venezuela, hablar de deporte es hacer una retrospectiva de atletas y periodistas deportivos de la talla de: Francisco “Morochito” Rodríguez, Asnoldo Devonish, Brígido Iriarte, Luis Aparicio, Alejandro Carrasquel, Natasha Hernández, Rafael Vidal, Alberto Mestre, Ramón Muñoz, Gisela Vidal, Brígido Iriarte, Julio César León, Cortina d’Ampezzo, Yulimar Rojas, Rubén Limardo, Keydomar Vallenilla, Juan Arango, Stalin Rivas, Giancarlo Maldonado, Alejandro Moreno, Salomón Rondón, Giovanni Savarese, Tomás Rincón, José Manuel Rey, Miguel Cabrera, José Altuve, David Concepción, Carlos “Toro” Zambrano, Omar Vizquel, Bob Abreu, Andrés Miranda, Daniel “Chino” Canónico, Simón Chávez, Carl Herrera, Carlos Maldonado, William Méndez, entre muchos otros que dejamos de nombrar porque nuestra lista es muy extensa, pero todos ellos están ahí, disfrutando de las mieles del deporte.
Asimismo, el deporte en Venezuela está dominado principalmente por el béisbol, el baloncesto, el fútbol, el voleibol, el boxeo, el surf y la halterofilia. Además, cuenta con deportes autóctonos como lo son los toros coleados y las bolas criollas. Además, el béisbol se destaca como el deporte más querido en Venezuela, cautivando corazones de generaciones enteras. El país ha producido talentos extraordinarios que han dejado huella en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) y otras ligas internacionales.
En otras palabras, hablar de deporte es hablar de salud, economía, actualidad social en un mundo que nos une, no solo con su influencia en trofeos, sino en su capacidad para crear millones de empleos y sostener puntos porcentuales enteros del crecimiento económico de las naciones, donde se puede decir, el deporte es una industria de servicios masiva. La influencia del deporte en la economía de la sociedad del siglo XXI es un fenómeno complejo y bidireccional que ha transformado la actividad física en una industria global de alto impacto financiero.
Sin embargo, es necesario establecer una relación simbiótica entre la economía y la sociedad. El deporte no es un ente aislado; es un fenómeno social que depende de la economía, motivado a que requiere inversión, infraestructura y recursos financieros para existir a escala profesional; impulsa la economía, ya que genera valor agregado, empleo y dinamiza sectores como el turismo y la manufactura. De ahí que, una definición de la economía del deporte es una rama científica que gestiona recursos escasos para satisfacer la demanda de: Bienes tangibles como estadios, implementos, calzado y ropa deportiva; servicios intangibles como la formación de atletas, la organización de espectáculos y la enseñanza deportiva.
Por lo tanto, genera un impacto macroeconómico (grandes cifras), donde el deporte es un sector infravalorado que impacta directamente en el Producto Interno Bruto (PIB). Los siguientes ejemplos demuestran su poder: Unión Europea, llegó a representar el 3,7% de su PIB; España: El fútbol por sí solo aporta más del 1% del PIB nacional; megaeventos (Sídney 2000, Beijing 2008, Londres 2012) son ejemplos de eventos que funcionan como catalizadores que pueden sacar a una economía de la recesión o acelerar el crecimiento per cápita mediante la construcción de infraestructura y la venta de boletos.
Por consiguiente, se genera un impacto microeconómico (empresas y consumo) donde el deporte genera nichos de mercado especializados. La popularidad del deporte espectáculo ha dado lugar a: Marcas globales a través de empresas de calzado y ropa (como Nike o Adidas; aunque no se mencionan nombres, se infiere el concepto) que dominan mercados internacionales; consumo individual con el flujo de dinero proveniente de aficionados que compran desde entradas hasta merchandising de sus equipos favoritos.
En consecuencia, para los investigadores, se presenta el deporte como industria y sector económico, con los retos actuales desde la perspectiva de los economistas del deporte, tales como: Eficiencia del gasto: ¿Cuántas medallas se obtienen por cada dólar invertido? Productividad laboral: Cómo la práctica deportiva reduce el ausentismo y mejora el rendimiento de los trabajadores; modelos econométricos, donde existe el uso de matemáticas avanzadas para predecir el éxito deportivo basado en variables económicas.
Por otra parte, en el siglo XXI, el deporte ha dejado de ser una simple actividad recreativa para convertirse en una rama específica de la ciencia económica que gestiona recursos escasos para la producción y consumo de bienes y servicios deportivos. Sin duda, los bienes deportivos incluyen la fabricación de indumentaria, calzado, equipos y la construcción de grandes infraestructuras como estadios y complejos de alto rendimiento; y los servicios deportivos comprenden la organización de espectáculos, la formación de atletas y la gestión de derechos de transmisión y publicidad.
Otra tarea prioritaria, es el deporte de élite como sistema productivo, donde existe una analogía directa entre el sistema económico capitalista y el deporte de alto rendimiento. Iniciando con la inversión de capital, donde los países destinan presupuestos millonarios a la producción de atletas competitivos, considerando este gasto como una inversión para obtener beneficios tanto económicos como de prestigio nacional; teoría de mercados, donde los megaeventos funcionan como mercados restringidos donde la oferta (medallas disponibles) es muy inferior a la demanda (número de atletas participantes), lo que eleva el valor económico y social del éxito deportivo; ley de rendimientos decrecientes, al igual que en la industria, el exceso de trabajo (entrenamiento) sin la gestión adecuada de otros factores puede llevar al sobre-entrenamiento, disminuyendo el rendimiento final del atleta.
De igual manera, las investigaciones contemporáneas confirman que el éxito deportivo de un país en el siglo XXI no es casual, sino que está estrechamente ligado a su desarrollo económico: Un mayor PIB per cápita y un gran tamaño poblacional suelen correlacionarse positivamente con el número de medallas obtenidas. No obstante, factores como la eficiencia en el uso de recursos y la política fiscal deportiva son determinantes para países con menos recursos que aun así logran destacar; ingresos individuales, en el siglo XXI se destaca por los ingresos multimillonarios de atletas individuales (como Messi o Cristiano Ronaldo), que funcionan como empresas propias dentro del sistema global.
Indico así mismo, los beneficios sociales e intangibles, más allá de los números, el deporte influye en la economía de la sociedad a través de: Salud pública: Con la práctica masiva se reducen los costos estatales en salud y mejora la productividad laboral; capital simbólico, que genera prestigio, identidad nacional y reconocimiento internacional, factores que facilitan las relaciones diplomáticas y comerciales entre países.
En síntesis, la economía tiene alguna incidencia en las sociedades, pero no determina necesariamente su estructura. En sentido contrario, las sociedades también ejercen una gran influencia en las actividades económicas. Por extensión, un fenómeno social y cultural como el deporte, el cual se ha manifestado a lo largo de la historia y que hoy día se presenta en todas las sociedades y comunidades, también se vincula con la economía y de algún modo también es afectado por los procesos económicos y viceversa. Es decir, la actividad deportiva depende en gran medida de la economía, así como también contribuye significativamente al desarrollo económico (Arias, 2009, 2012).
Como resultado, el impacto del deporte sobre la economía, generando una gran contribución que se ve reflejada, desde el aporte al fisco que hacen los equipos profesionales y las empresas organizadoras de eventos deportivos, hasta la compra de los más diversos artículos de esta área, por parte de los aficionados y de la población en general. Platón decía: “La falta de actividad destruye la buena condición de todo ser humano, mientras que el movimiento y el ejercicio físico lo conserva”.











