Opinión
La justiciable inhumanidad
jueves 21 mayo, 2026
Julio César Hernández C.
INDIGNACIÓN CIUDADANA
La sociedad venezolana, ha quedado conmovida y a la vez indignada por lo acontecido con el señor Víctor Hugo Quero Navas, quien se encontraba en prisión, bajo la tutela del Estado venezolano, por razones nada claras. A este ciudadano al parecer, sin juicio justo, se le calificó como saboteador, sedicioso o conspirador y aunque fue buscado por su madre en distintos centros de reclusión, fue tratado como un ser “superfluo”, denominación usada por Hanna Arendt, para describir a aquellas personas, que no gozaban de derechos civiles, ergo, no tuvo protección alguna.
¿QUÉ PERSIGUEN?
Luego de este doloroso suceso, se ha tenido información, que existen otras personas desaparecidas y fallecidas, también encontrándose privados de su libertad. En tal sentido, recordando a la misma autora, se podría decir que, en los centros penitenciarios del país, “se concentran masas, que hasta para sus familiares, están desaparecidos, muchos sin sentencias firmes que demuestren culpabilidades, a los que se les pretende extirpar su condición de seres humanos, con el propósito de que fuesen olvidados, de borrarlos del mundo de la existencia, como si nunca hubiesen nacido”.
DEBER DE INVESTIGAR
Ahora bien, al ser Venezuela suscriptora del Protocolo de Minnesota, está obligada a investigar éste y otros fallecimientos, potencialmente ilícitos, ocurridos en diferentes centros penitenciarios, pues están cubiertos los supuestos de hecho que la hacen procedente, a saber: a) “Muerte causada por actos u omisiones del Estado, de sus órganos o agentes, b) La muerte sobrevenida encontrándose una persona detenida, o se encontraba bajo la custodia del Estado, sus órganos o agentes” y c) “cuando la muerte fue el resultado del incumplimiento por el Estado de su obligación de proteger la vida”. Desgraciadamente ha sido así.
En el caso comentado, es necesario también, que se investigue a la brevedad, a la estructura jerarquizada y disciplinada de todo el sistema penitenciario y judicial, que tomó la decisión de encarcelarlo y luego ejerció control en la ejecución de sus órdenes por parte de subordinados, en especial, cuando negaban que estaba recluido. Fue esa estructura la que seguramente conocía que Víctor Hugo, ya había partido de este mundo, y a pesar de ello, no se atrevieron a comunicarlo, a sabiendas además que, estaba bajo su responsabilidad, ergo, es innegable que esas personas igualmente son responsables de esta tragedia.
ASEGURAR DERECHOS HUMANOS
No asegurar derechos fundamentales por parte del Estado, comporta desarrollar conductas humanas-inhumanas, por parte de funcionarios y funcionarias del Estado venezolano, que las sumergen en grandes profundidades de oscurantismo, que atentan contra la dignidad humana. Esas desviaciones constituyen actos inhumanos, que, provocados intencionalmente, causan un gran dolor o sufrimiento en una persona o grupo de personas, como le ocurrió a doña Carmen + que tenía la esperanza de encontrar a Víctor Hugo, con vida, pero no fue así, con lo que, se le afectó su integridad psicológica.
CONSECUENCIAS
Las inhumanas actuaciones de los responsables de no haber conservado con vida a Víctor Hugo, podría constituir un “crimen de lesa humanidad”, pues se presume que falleció por obra o descuido de sus carceleros, con los cual se convirtieron en sujetos de sanción, por el Estatuto de Roma, donde se indican los actos estatales que lo configuran. En todo caso, cualquiera haya sido la conducta o conductas que causaron su muerte, las mismas son repudiables, y deja ver a las claras, una profunda inhumanidad de los autores de este hecho fatal, hacia la integridad física de la víctima, respecto de la cual, no hubo compasión alguna.
BÚSQUEDA NECESARIA
De otra parte, la Nación venezolana, deberá encontrar en el corto plazo, mecanismos de prevención, contra las agresiones gratuitas, hacia los ciudadanos, de parte de aquellos funcionarios de seguridad que, apadrinados por un jerarca o valiéndose indebidamente de su uniforme, los abordan de manera irrespetuosa, solo prevalidos de una supuesta percepción que les permite según ellos, detectar personas con supuestos antecedentes en terrorismo, como ocurrió con Víctor Hugo, desconociéndose que todo ciudadano, hasta que no sea condenado por sentencia firme, debe ser considerado y tratado como inocente.
LAS RESPONSABILIDADES
En nuestro país, de otra parte, existen un par de figuras denominadas, “cadena de custodia”, que debe abarcar, la recolección de evidencias físicas que sirven a un proceso penal, y la “cadena de mando” conformada por los funcionarios o funcionarias de cuyos despachos salieron órdenes, decisiones o directrices, que puedan comprometer la libertad, la salud o la integridad, bien de una persona en libertad o privada de ella e igualmente compuesta por los supervisores de esas actuaciones, respecto de las cuales, tendrán que establecerse las responsabilidades correspondientes, con observancia del debido proceso.
RECLAMOS
En el reclamo de libertades civiles, debemos pedir, que cesen las detenciones arbitrarias, que solo se realicen, por orden judicial o cuando una persona sea sorprendida en plena comisión de un delito, que no se sobrepasen estas normas de seguridad constitucional, en detrimento de la libertad individual. Que cesen de la misma manera, las prolongadas incomunicaciones de los procesados con sus familiares, que se permita la defensa técnica de los abogados de confianza, con todo lo que ello implica, sobre todo la comunicación permanente a fin de evitar períodos de desaparición forzada.
De la misma manera que, cesen las persecuciones o discriminaciones, por motivos políticos o de opinión. Resulta en este sentido intimidatorio para la sociedad, saber que, en sus diferentes actividades ciudadanas, existirá la presencia velada de agentes, que informan sobre las argumentaciones o movilizaciones de los diferentes sectores de la población. Nos toca en ese sentido, activarnos como ciudadanos, para evitar que se anule o pueda anular la participación ciudadana en la recomposición del país, realizar foros y otras jornadas, para explicar y rechazar esas formas de hostigamiento y vigilancia constante.
Destacados












