Loas en el Día del Escritor

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«La escritura no es producto de la magia, sino de la perseverancia”, Richard North Patterson

La acepción de escritor es la persona que se dedica a escribir como profesión, quehacer y, en algunos casos, como pasatiempo. Emplea vocablos escritos en diferentes estilos y técnicas para suministrar y comunicar ideas. Existen diversas formas de arte literario y escritura creativa de los escritores, tales como novelas, poesía, cuentos, obras de teatro, artículos periodísticos, ensayos, guiones y crónicas. En determinados casos producen la escritura creativa, la cual es aquella, de ficción o no, que trasciende los límites de la escritura profesional, académica, periodística y técnica. También hay escritores que utilizan múltiples medios de comunicación, como: dibujo, pintura, ilustraciones, gráficos. Asimismo, emplean multimedia para aumentar la escritura.

De acuerdo al género y tipo de composiciones, al escritor se le denomina de varias formas: poeta, el que escribe poesía; crítico, escribe críticas literarias, musicales o periodísticas; novelista, autor de novelas; guionista, produce guiones; dramaturgo, dedicado a obras de teatro, entre otras denominaciones. En las características imprescindibles para ser un excelente escritor, debe observar y practicar lo siguiente: deseo, hay que desear; perseverancia, no debe rendirse para conseguir su objetivo; disciplina, es producir palabras; estudiar el oficio, practicar la profesión; ponerse una piel de rinoceronte, tener un espíritu a prueba de torpedos; establecer metas, llevar a cabo metas mediante acciones, conseguir un mentor, que tenga a su alcance personas o medios impresos que lo estimulen; ser positivo, disponga de una perspectiva positiva de la vida; ser optimista y feliz; registra tus progresos, así sabrás cuántas palabras usas en cada obra, y asóciate con personas afines; trate de establecer relaciones con otros escritores. Además, practicar unas cuantas de estas cosas: escribe, evalúa, diviértete, estudia, mide, corrige y repite varias veces de ellas y nunca te rindas.

Los escritores deben tener tres rasgos en común para alcanzar el éxito y notoriedad. En primer lugar, poseer talento, es decir, una aptitud descollante para las palabras; poseer aprendizaje y no conocimiento, pues el primero es una característica esencial de un escritor, y tesón, el cual es el más importante de los tres.

La historia republicana de Venezuela ha tenido un connotado número de preclaros escritores. En el inicio de la emancipación patria figuran cuatro grandes hombres de letras: Andrés Bello, Fermín Toro, Rafael María Baralt y Juan Vicente González. Además de destacar al poeta de autenticidad romántica, Juan Antonio Pérez Bonalde. Al paso de los años, en el país aparecieron ilustres figuras literarias. En las mismas sobresalen: Nicanor Bolet Peraza, Francisco de Salas Pérez, Daniel Mendoza, Francisco Tosta García, Rafael Bolívar Álvarez, Rufino Blanco Fombona, Rómulo Gallegos, José Rafael Pocaterra, José Ramón Sucre, Teresa de la Parra, Andrés Eloy Blanco, Antonio Arráiz, Antonia Palacios, Arturo Úslar Pietri, María Calcaño, Miguel Otero Silva, Juan Liscano, Aquiles Nazoa, Salvador Garmendia, Rafael Cadenas y otros tantos valiosos compatriotas escritores. En reconocimiento y tributo a grandes hombres y mujeres dedicados y destacados en el mundo de la escritura, el 29 de noviembre se estableció el Día del Escritor en Venezuela. Esta fecha coincide con el natalicio del célebre hombre de letras, Andrés Bello, quien se destacó como filósofo, poeta, ensayista, traductor, educador, político y diplomático de nuestra república. Ha sido considerado como uno de los humanistas más importantes de América. Al conmemorarse tan destacada efeméride intelectual, por ser una cualidad muy estimable del ser humano, haremos llegar unas loas en el Día del Escritor a tantos centenares de personajes destinados a esta loable labor de informar sus inquietudes y sabiduría a través de sus escritos. Enhorabuena a los innumerables escritores venezolanos que han puesto nuestro gentilicio muy alto.

Alejo García