Los concejales de La Grita

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Art. 168. Los Municipios  constituyen la unidad política primaria de la organización nacional, gozan de personalidad jurídica y autonomía dentro de los límites de esta Constitución y de la Ley. La autonomía municipal comprende:

La elección de sus autoridades.

La gestión de las materias de su competencia.

La creación, recaudación e inversión de sus ingresos.

Las actuaciones del Municipio en el ámbito de sus competencias se cumplirán incorporando la participación ciudadana al proceso de definición y ejecución de la gestión pública y al control y evaluación de sus resultados, en forma efectiva, suficiente y oportuna conforme a la Ley.

Los actos de los Municipios no podrán ser impugnados sino ante los tribunales competentes, de conformidad con esta Constitución y con la Ley. (Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, 1999)

Al igual que todo el país, la población del Municipio Jáuregui del estado Táchira se apresta a elegir sus 7 concejales para sus tres parroquias (Emilio Constantino Guerrero, La Grita y Mons. Miguel Antonio Salas en una extensión de 454 Km2) el próximo 9 de diciembre en elecciones libres, directas y democráticas ejercidas por todos los ciudadanos de esta importante jurisdicción del occidente de Venezuela.

El importante acto democrático, a similitud del que ocurrirá en los 335 municipios de todo el país, reviste una singular importancia porque servirá como un verdadero soporte para legislar y emitir ordenanzas en función del Municipio y en sintonía con las políticas que regulan la actuación de los Alcaldes, de acuerdo a sus funciones y las leyes de la República.

En el caso que nos ocupa, la población de La Grita que viene de recuperar el poder por parte del chavismo, después de una gestión nula y fracasada de la oposición en manos de un burgomaestre conocido como “El Mangueras”, quien pasó sin pena ni gloria al basurero de la historia por el resto de sus días, es un hecho político bastante significativo.

La decisión que estará en manos de una población que supera los 100 mil habitantes es por demás muy importante (100.112 Hab.) Si bien los Alcaldes, como en el caso de La Grita, muchos quedaron en manos de un Concejo Municipal opositor, la gestión actual del Alcalde necesita de un ente legislador que este en línea con las políticas municipales y que además, le permita al nuevo gerente municipal José Luis Contreras, cumplir con su programa de gobierno.

Es por demás obvio y deseable el hecho de que los votantes del Municipio Jáuregui, al igual que los demás municipios del país, estén en sintonía y en armonía con la institución municipal para bien de toda la comunidad y de la población allí representada.

En el caso de La Grita, donde la madurez debe privar por encima de los intereses personales y partidistas, se debe promover un cambio significativo en las próximas elecciones de diciembre, para que no se repitan las experiencias frustrantes de un pasado reciente donde la oposición y el chavismo no dieron pie con bola, precisamente por poner el destino del Municipio en manos de líderes ineptos.

Por eso se hace indispensable que a la hora de ejercer el voto los electores sopesen la trayectoria, el trabajo y la conducta de los próximos concejales y no elijan “gallos tapados”, quienes nos conduzcan a situaciones ya superadas. No podemos volver a Concejos Municipales aberrantes y conmalos ejemplos para el destino de nuestros pueblos y su desarrollo. Esto  al final de la contienda es lo que está en juego y además, lo que queremos cambiar.

La madurez de un pueblo en el campo político, no puede desperdiciar la oportunidad de escoger a los mejores para definir un rumbo estable y seguro a través de los Municipios, instituciones que “constituyen la unidad política primaria de la organización nacional”, según reza en nuestra Constitución Bolivariana.

La realidad nos invita a no equivocarnos en la próxima decisión del 9 de diciembre,para no tener que lamentarnos en un futuro inmediato y mucho más, cuando ya tenemos un espejo en el cual mirarnos por los fracasos anteriores de los líderes municipales, quienes confundieron sus intereses personales con los intereses del pueblo al cual representan.

Los concejales que hayan entrado en las listas de todos los partidos, incluso en los revolucionarios (Gran Polo Patriótico o del PSUV) y aquellos que lleven otros intereses ocultos a la hora de ejercer sus funciones, se estarían traicionando a sí mismos y desde luego están condenados al fracaso y a pasar al basurero de la historia.

En la medida que nuestro proceso revolucionario siga avanzando y depurándose, los escenarios que nos han conducido a una guerra sin cuartel y de pronósticos reservados, requieren de un mayor compromiso por parte de los líderes y concejales, quienes deberán ejercer una mayor gestión y además con mayor pulcritud y honestidad revolucionaria.

Los venezolanos estamos condenados al éxito y a la búsqueda de una identificación con líderes consustanciados con el poder comunal y con la base de nuestros pueblos, quienes reclaman una participación más activa y dinámica en función de los intereses del colectivo.

Por encima de los intereses partidistas y de los grupos de electores, los venezolanos somos los responsables de escoger concejales probos y dignos para ejercer sus cargos. No podemos votar a ciegas por “gallos tapados” y mucho menos, por candidatos escogidos en cenáculos y por camarillas para manipular el poder Municipal. Esta conducta debemos enterrarla de una vez y para siempre porque pertenece al pasado.

La madurez de un proceso revolucionario que conduce a un Estado Comunal como lo visualizó el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, nos exige a todos los electores también un voto consciente en línea con los principios y los valores de nuestra Revolución. No podemos negarnos a nosotros mismos en este nuevo reto democrático y soberano.

La Grita en el Municipio Jáuregui del estado Táchira, al igual que los demás municipios del país tiene una responsabilidad mayúscula y de grandes proporciones, en las próximas elecciones del 9 de diciembre. No podemos fallar en esta cita con nuestra conciencia, con la Revolución y con el destino de la República Bolivariana de Venezuela.

El poder Municipal está en nuestras manos y la responsabilidad histórica exige que elijamos concejales a la altura del compromiso de nuestro pueblo  y de la Revolución Bolivariana, la cual hoy más que nunca está amenazada…

Necesitamos un poder Municipal con base auténtica, un poder Municipal que verdaderamente sea popular y represente al pueblo y primordialmente que este en sintonía con el pensamiento de nuestro Comandante Hugo Chávez Frías quien nos dijo: “Comuna o nada”…

¡Amanecerá y veremos!

Marco Tulio Arellano