Skip to main content Skip to footer
  • Inicio
  • Política
  • Regional
  • Frontera
  • Nacional
  • Internacional
  • Opinión
  • Legales
  • Obituarios
  • Sucesos
  • Deportes
  • +Sec
    • Clasificados
    • Cosas del Mundo
    • Compilado Musical
    • Cultura
    • Economía
    • Farándula y Espectáculos
    • Flash
    • Infogeneral
    • Noche de Ronda
    • Reportajes y Especiales
    • Tecnología
    • Salud
    • Tachirenses en el mundo
    • Noche de Ronda
    • Obituarios
    • _________
Diario La Nación - Inicio

Buscar en Diario La Nación

La Nación RadioPublicidad
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
ImpresoMiniavisos
  • Inicio
  • Política
  • Regional
  • Frontera
  • Nacional
  • Internacional
  • Opinión
  • Legales
  • Obituarios
  • Sucesos
  • Deportes
  • + sec
    • Clasificados
    • Compilado Musiacal
    • Cosas del Mundo
    • Cultura
    • Economía
    • Farándula y espectáculos
    • Infogeneral
    • Marcas y negocios
    • Noche de Ronda
    • Reportajes y Especiales
    • Salud
    • Tachirenses e el mundo
    • Tecnología
Inicio/Opinión/Los famosos estudios de impacto ambiental (parte 1 de 3)

Opinión
Los famosos estudios de impacto ambiental (parte 1 de 3)

jueves 18 junio, 2026

Los famosos estudios de impacto ambiental (parte 1 de 3)

Ronny Chacón Cárdenas

De acuerdo a la Ley Orgánica del Ambiente (2006), es la documentación técnica que sustenta la evaluación ambiental preventiva y que integra los elementos de juicio para tomar decisiones informadas con relación a las implicaciones ambientales y sociales de las acciones del desarrollo. El estudio de impacto ambiental y sociocultural constituye uno de los instrumentos que sustenta las decisiones ambientales, comprendiendo distintos niveles de análisis, de acuerdo con el tipo de acción de desarrollo propuesto.

Primero lo primero

El impacto de un proyecto sobre el medio ambiente es la diferencia entre la situación del medio ambiente futuro modificado, tal y como se manifestaría como consecuencia de la realización del proyecto, y la situación del medio ambiente futuro tal como habría evolucionado normalmente sin tal actuación, es decir, la alteración neta (positiva o negativa en la calidad de vida del ser humano) resultante de una actuación.

Ahora bien, de acuerdo al Decreto N° 1.257 (1992) Normas sobre evaluación ambiental de actividades susceptibles de degradar el ambiente, siendo un Decreto preconstitucional, nos indica que  “Estudio orientado a predecir y evaluar los efectos del desarrollo de una actividad sobre los componentes del ambiente natural y social y proponer las correspondientes medidas preventivas, mitigantes y correctivas, a los fines de verificar el cumplimiento de las disposiciones ambientales contenidas en la normativa legal vigente en el país y determinar los parámetros ambientales que conforme a la misma deban establecerse para cada programa o proyecto.” Palabras clave: predecir y evaluar. Lo de predecir no tiene nada que ver con un horóscopo ambiental.

El término impacto  no implica negatividad

Se dice que hay un impacto ambiental cuando una acción o actividad produce una alteración, favorable o desfavorable, en el medio o en alguno de los componentes del medio. Esta acción puede ser un proyecto de ingeniería, un programa, un plan, una ley o una disposición administrativa que en este contexto, estaría asociado a implicaciones ambientales (que no es solo cuando hay árboles).

Hay que tener en cuenta que no todas las variables medibles de un factor ambiental pueden ser consideradas como impactos ambientales. Se deben incluir todos los elementos ambientales posibles, estudiando para cada uno de ellos, los factores ambientales que mejor definan el cambio en su calidad.

La redacción de los impactos ambientales

Una primera consideración es el origen o la causa de este cambio ambiental. Para poder hablar de un efecto o de un impacto ambiental, éste tiene que estar producido directa o indirectamente por una actividad humana. En un segundo paso, para que este efecto ambiental se pueda considerar un impacto, es necesaria su valoración positiva o negativa de este cambio de calidad ambiental.

La clave en la redacción es usar palabras que denoten la connotación negativa o positiva, así con solo leer el impacto ambiental ya se conoce que existe una alteración y si es positivo o negativa. Este es un “truco” que les digo a los estudiantes en clases en la universidad para saber si han redactado bien o no.

Veamos un ejemplo asociado a algo común: los desechos sólidos, alias “basura”. Los desechos sólidos, es el factor ambiental (elemento del medio), el efecto ambiental es lo que genera la actividad humana, en este caso podría ser la generación de desechos sólidos. Entonces ¿cuál sería el impacto ambiental?, tendríamos varios: la disposición inadecuada de desechos sólidos, contaminación por lixiviados, proliferación de malos olores, afectación del servicio de recolección de aseo urbano, entre otros. Como pueden apreciar, la generación per se no refleja una valoración positiva o negativa, ya el uso de palabras “inadecuada”, “contaminación”, “malos olores”, afectación” ya se asocia a algo negativo, y así señores, damas y caballeros, es un impacto ambiental de carácter negativo, ya que fue evaluado el efecto ambiental (generación de desechos sólidos). ¿Un impacto positivo en este caso?, aumento de puestos de trabajo para la recolección de aseo urbano. La connotación positiva va compuesta por “aumento” y lo que está aumentando, que es puestos de trabajo, por tanto, es bueno que se aumenten los puestos de trabajo.

Orígenes de la evaluación de impacto ambiental en el mundo

En la década de los años 70 se empezaron a difundir en Europa diversos llamados de atención acerca de los efectos de las actividades humanas sobre el medio ambiente. En Suecia y Dinamarca, se intentó predecir –qué repercusiones sobre los ecosistemas podría tener el desarrollo de algunos proyectos productivos– (en otras palabras, empiezan a ver el problema).

El panorama mundial en materia ambiental tuvo su auge en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano (también conocida como la Declaración de Estocolmo), que se reunió en Estocolmo entre el 5 y el 16 junio de 1972. La Declaración de Estocolmo expresó la convicción común de guiarse por 26 principios como por ejemplo: “El hombre tiene el derecho a la libertad, la igualdad y el disfrute de condiciones de vida.”(Principio 1), que “los recursos naturales…deben preservarse en beneficio de las generaciones presentes y futuras” (Principio 2). La Declaración de Estocolmo, por el grado de consenso internacional que generó y por la profundidad de sus conceptos, fue vista como la “Carta Magna” del Derecho Internacional Ambiental y que los Estados debían introducir en sus ordenamientos jurídicos las recomendaciones y los principios establecidos en ella.

Dato: con la Declaración de Estocolmo inicia la formación del Derecho Ambiental, siendo el 1er documento sobre materia ambiental, que se da en un Foro Internacional de esta magnitud. Proclama que existe “Una sola Tierra” y determina el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente.

Aun cuando el auge fue Estocolmo en 1972, la evaluación del impacto ambiental surge a finales de los 60 en Estados Unidos con el nombre de “environmental impact assessment” (E.I.A.) – en algunos casos se puede encontrar Analysis o Statement. El EIA introduce las primeras formas de control de las intervenciones humanas con el ambiente (directa o indirecta), mediante instrumentos y procedimientos dirigidos a prever y evaluar las consecuencias de determinadas intervenciones. Todo esto con la intención de reducir, mitigar, corregir y compensar los impactos. En 1969  crean la “National Environmental Policy Act” (N.E.P.A.). Esta normativa dispone la introducción del EIA, el refuerzo del “Environmental Protection Agency” con un rol administrativo de control, y dispone la creación del “Council on Environmental Quality” con un rol consultivo para la presidencia.

Los principios ambientales fueron extendiéndose a otros países y para determinados proyectos, hasta que la preocupación por los problemas ambientales globales alcanzó una difusión generalizada. Entre los países que pronto siguieron esta orientación están Canadá (1973), Nueva Zelanda y Australia (1974), Alemania (1975), Francia (1976), Filipinas (1977), Luxemburgo (1978), Holanda (1981), Japón (1984) y la Comunidad Europea como tal (1985) con la Directiva 337/85/CEE referida a evaluación del impacto ambiental en determinados proyectos públicos y privados. Destaca Canadá por su procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental (EARP) con un amplio enfoque que cubre una extensa escala de necesidades y objetivos y unas guías específicas donde se precisan los roles y las responsabilidades y se refuerza la participación pública, como elemento esencial del proceso de principio a fin.

En América Latina, el proceso respondió inicialmente a satisfacer los requisitos exigidos para conceder créditos por parte de organismos financieros internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o el Banco Mundial. Esto hizo que tuviera mayor prioridad, el enfoque de la presentación de estudios e informes de impacto, antes que ser tomado como un criterio en la formulación y evaluación de proyectos. Colombia fue la pionera en incorporar la evaluación de impacto ambiental en su Código de Recursos Naturales (1973), le siguió México (1978), Brasil (1988), Venezuela (1992), Bolivia (1992), Paraguay (1993), Chile (1993), Honduras (1993) y Uruguay (1994).

Como se aprecia por las fechas, fue un tema más que discutido y hecho norma en el siglo pasado (sí, cayendo cédulas por allí), caso de Venezuela desde 1992, siendo la norma técnica del Decreto N° 1.257 donde establece el procedimiento de documento de intención, términos de referencia e indica cuándo aplica un estudio de impacto ambiental o una evaluación ambiental específica. Aquí entre nos, es un decreto completo en ese sentido, y como se indicó inicialmente, es un decreto preconstitucional, recordando que la Constitución es de 1999, donde en el capítulo de Derechos Ambientales y el -famoso- artículo 129 establece que “todas las actividades susceptibles de generar daños a los ecosistemas deben ser previamente acompañadas de estudios de impacto ambiental y sociocultural”, es así que se le agrega “sociocultural” al proceso de predecir y evaluar el impacto de los proyectos y la obligatoriedad del EIASC, EIAySC, EIAySc (variación que algunos escriben).

Por hoy, hasta aquí en esta primera parte sobre los estudios de impacto ambiental y socioculturales, una parte introductoria y de historia, de lo que es hoy un trámite administrativo muy importante más no con la importancia que amerita. En la parte 2 ya estaremos hablando más de lleno el contenido, por lo pronto “…tómate tu tiempo que esto es importante y antes de salir por esa puerta, sólo ten en cuenta, no es viaje de ida y vuelta…” Gracias por su lectura. Nos vemos cuando nos veamos.

¡Saludos!

Profesor de la Universidad Nacional Experimental del Táchira – UNET

Comentarios, consultas [email protected] IG @ronnychacom

Destacados

Fake News: Desmienten presencia de felinos en las minas de Lobatera tras difusión de fotografía alterada

Dos lesionados en colisión de motos en San Antonio

Bancamiga resguarda cada transacción: IA y ciberseguridad de nivel mundial al servicio del venezolano

Autoridad Única de Educación unifica líneas de acción con Directores de los 29 CDCE del Táchira

Dirigente social exige declaratoria de emergencia sanitaria en el vertedero de Barinas

Mbappé y Barcola tumban a una buena Senegal

Diario La Nación reabre las inscripciones de la Quiniela Instagol con quinielas por fases

“No suelto mis dólares»: venezolanos se aferran a una moneda que cada vez se ve menos en la calle

Cruzaba frontera con 49 fajos de bolívares fuera de circulación

Diario La Nación

Editorial Torbes CA
J-070059680

Miniavisos

Edición Impresa

Mapa del sitio

Política de privacidad

Sobre Nosotros