Opinión
Notations Opus 1 /Centenario del Nacimiento de Morton Feldman “Aventura Sonora Abstracta”
viernes 30 enero, 2026
Elvis Joan Suárez
Este año 2026 se celebra el centenario del compositor Norteamericano: Morton Feldman, y en muchas ciudades del mundo se han organizados varios homenajes por su nacimiento, entre ellos: Un festival musical de dos días donde se interpretará parte de su catálogo para piano en la ciudad de los Ángeles, otros en la ciudad de Zúrich, donde se hará una de sus obras más maratónicas: “For Philip Guston” para flauta, percusión y piano, que tiene una duración de 4 horas y media; además el prestigioso ensamble “Intercontetemporain” de París realizará su “Rothko Chapel” para viola, voces, percusión y celesta; en la Universidad de Buffalo donde Feldman impartió clases de composición en la década de 1970, se harán conferencias y análisis sobre sus obras. Feldman nació el 12 de enero de 1926, en Queens, New York, en su libro “Pensamientos Verticales”, comenta el recuerdo que su madre lo colocaba en el piano tomándole su mano para que con su ayuda hundiera las teclas, este sería uno de sus primeros recuerdos de su niñez y una de sus primeras experiencias con el arte musical. Ya cuando el compositor cumplió doce años estudio piano con una rusa, discípula de Alexander Scriabin, que luego le llevaría a descubrir el mundo sonoro sinestésico del compositor ruso. La primera vez que escuché el nombre Morton Feldman, estudiaba en el Conservatorio de música de Barquisimeto, en los cursos de composición impartidos por el maestro: Blas Emilio Aterhortùa, el compositor Colombiano nos comentaba en clases, que él estuvo realizando unos cursos de verano en Estados Unidos con Earle Brown, muy amigo cercano de Feldman y que describía su música como una verdadera “Aventura Sonora”, aquello hizo ruido en mi cabeza y comencé a buscar su música, en aquella época aún no se había desarrollado el internet como lo conocemos hoy en día, conseguí algunos fragmentos en libros de historia de la música del siglo XX y un audio de una de sus obras: “Projection I” para cello solo, me pareció de una extraordinaria belleza, pero aun así no podía descifrar su música. Con el tiempo encontré algunas de sus partituras y scores; de allí comenzó mi “Aventura Sonora”. Cuando “Morty” como se le llamaba cariñosamente en su círculo de amigos, cumplía 20 años tuvo la oportunidad de asistir a un concierto en el Carnegie Hall, donde se interpretaría la “Sinfonía opus 21” de Anton Webern, después del Concierto se consiguió con John Cage que sería su mentor y gran amigo, al tiempo Morton se mudaría a su edificio y serían vecinos; aprovechando esta oportunidad tuvo la confianza de mostrarle sus primeras obras. Una tarde le mostró su cuarteto para cuerdas donde Cage comentó: “Es algo muy bello, ¿cómo lo hiciste?”. Posteriormente Cage le presentó a sus amigos y círculo de artistas representados mayormente por: escritores, poetas y artistas plásticos, “de lo menos que se discutía era de música”. Conoció a los artistas plásticos abstractos de la escuela neoyorquina de la década de los 50: Jackson Pollock, Willem de Kooning, Philip Guston, Franz Kline, Mark Rothko, Jasper Johns y Robert Rauschenberg. Para esa época Morton Feldman, durante el día trabajaba en los negocios familiares y en una tintorería que estaba a su cargo, pero de noche se reunía en el apartamento de Cage, donde se discutía sobre la pintura norteamericana, más tarde él diría: “mi música surgió sin pensar en Beethoven, ni en Bach”, solo pensar en el sonido y el color de la abstracción, es decir, que la música de Morton no solo eran partituras gráficas en forma de redes, sino proyecciones de sonidos en el tiempo, por ello su obra musical está muy cerca de la pintura. Feldman habló sobre sus partituras gráficas: “Son un arte improvisatorio que se acerca a una aventura sonora totalmente abstracta”. Su música no tiene nada de elaboración o sistematización al contrario una música llena de imprevisibilidad en un lugar metafísico, liberándose así de la modernidad conceptualizada. Cuando nosotros como intérpretes musicales estamos frente a una partitura de Feldman, debemos adoptar otra escucha, tener una aptitud diferente, porque cada instrumento vive su propia existencia individual, son libres de escoger sus propias duraciones, es un cóctel sonoro con mucha percepción. Su música desconoce la tradición y la historia, ya que se crea a través del sonido, pensando en colores, que para él es un fenómeno “plástico”, nunca se interesó por los procesos históricos o diacrónicos. Sus sonidos producen en la escucha del público, una obra sin autoritarismos: “La repetición de notas no equivale a un motivo, ellas están allí donde la mente descansa en una imagen”. Morton Feldman conversaba con sus estudiantes de composición sobre el papel de la música en la sociedad; una vez le contaron una historia que le pareció bastante interesante: En Europa vivió una compositora rusa descendiente de Scriabin, que escribió música para que nunca fuera interpretada, eso causó gran influencia en su obra, a su vez algunos críticos afirman que la mejor forma de escuchar su música es comenzar por las últimas obras donde llega a profundizar en el sonido y el color. Morton Feldman, coleccionó arte de sus amigos, una vez compró al pintor Phillip Guston, una de sus obras por 17 dólares, al tiempo fue subastada por 600.000 dólares. Se casó con la compositora canadiense Bárbara Monk, muriendo en Buffalo estado de New York en septiembre de 1987, dejándonos su música pensada en la nueva pintura, creando un mundo sonoro más físico, como si fuera un lienzo.
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