Opinión
Notations/Opus 18/ Centenario de Modesta Bor
viernes 29 mayo, 2026
“Modesta, es una pescadora de anclas que, navegando tantos viajes, tiene el alma redonda, tradujo la música en el ancla, el pez, la flor y la estrella.” Inocente Carreño
Elvis Joan Suarez
En un palacio colonial del 1641 ubicado en Santa Capilla, Caracas, un salón que era antiguamente la capilla de la familia Bautista Arismendi, donde muchas veces se arrodillaría y rezaría la heroína Luisa Cáceres de Arismendi, en este oratorio, convertido por el arquitecto Alejandro Chataing en una sala “da Cámara” para el Conservatorio de Bellas Artes por decisión de el “autócrata ilustrado”: Antonio Guzmán Blanco, hacia el año 1882, allí vemos en este mismo recinto que hay tres personas sentadas en el público, mientras una joven de unos 24 años, se encuentra en una pequeña tarima sentada en un taburete frente al piano, esas tres personas son sus examinadores, la joven ha terminado sus estudios de piano, este es su décimo año en el la escuela superior de música, se siente un poco nerviosa, lo refleja sus manos, este año había sido duro para ella, sus compañeros siempre la escuchaban estudiando por largas horas, ya con sus manos entre las teclas, recordó que ya habían pasado 10 años desde que dejó su hermosa isla, aquella que cuando llegaron los conquistadores en 1498 saquearon y agotaron los ostrales de Perlas, llevándose consigo unos 133.000 kilogramos de perlas, por ello los conquistadores bautizaron aquella isla paradisiaca del caribe: “La Margarites” que significa: perla. La joven sigue recordando su puerto de Juan Griego, cuando el mar besaba la arena y el sol pintaba el horizonte, además de un gran crepúsculo al atardecer convirtiendo el puerto en un cuadro infinito, su mente se llena de estampas de su vida, su niñez estuvo rodeada de poesía, teatro y música que tanto influirán en su vida como artista, esta misma joven, cuando llegue a los 44 años estrenará un poema sinfónico titulado: “Genocidio”, esta obra es una dura crítica a los medios de comunicación de la década de los años 70, la época del dólar a “4,30”, del “dame dos”, y los viajes a Miami, porque según ella “han prostituido el gusto de la gente, del pueblo, metiéndole cosas que no necesita, así como cuñas (Publicidad) y una cantidad de cosas que deforman el gusto” por ello se comete un genocidio acabando con la cultura de los pueblos. Modesta Bor, utiliza para esta obra precisamente temas o motivos musicales de comerciales televisivos logrando un contraste antagónico junto a motivos musicales tradicionales de su isla, a pesar de ser una obra muy adelantada a la época, y haber sido compuesta por una mujer, no pudo obtener el primer premio nacional de música debido a su gran contenido a nivel político y además del compromiso político de la compositora. Pero volvemos a su examen final en la capilla, uno de los jurados tose y otro carraspea, la joven Modesta, sigue allí, sentada en su taburete, pero sus manos no responden a sus estímulos, las siente engarrotadas, siente sus músculos débiles, se levanta de un tirón del taburete: “no puedo, mis manos no responden”. Modesta Bor, tuvo que abandonar su carrera de concertista por padecer de: Síndrome de Guillain-Barré, una afección del sistema inmunitario que ataca al sistema nervioso, pero la joven Bor no se rinde, a pesar de las circunstancias duras de esta enfermedad como que sus dedos de sus manos se deformaran y utilizar zapatos de tacón alto apretados a sus tobillos para no caerse, pero a través de su tesón logrará superarla, por ello el maestro Vicente Emilio Sojo, le lleva un poema de Lorca para que esbozara una obra para coro mixto: “Balada de la Luna” que estrenara el Orfeón Lamas, Sojo la alienta a que realice algunos arreglos de música tradicional venezolana, incentivándola luego a recibirla como discípula en su catedra de composición, en dos años culmina sus estudios con el Maestro Sojo, con lo más altos honores con su obra para orquesta de cámara: Suite en tres movimientos. Pero Modesta regresa a su puerto de Juan Griego y nota que ya no es el mismo, por ser declarado puerto libre “Sin Impuestos” abundan como dice ella “los productos que no necesita el pueblo” ve su pueblo de pescadores convertido ahora en un gran resort para turistas, esto la hace reflexionar y cambiar de residencia a las montañas andinas donde comienza la cordillera de los Andes, Modesta fue en busca al igual que Caribay del mito de las 5 águilas blancas que recreo el escritor: Tulio Febres Cordero, ahora ya no escucha el oleaje del mar, ahora escucha solo el silbido del viento. Modesta solo ve a lo lejos el pico Bolívar, es la estación seca en Mérida y puede verlo en toda su majestuosidad, la nieve que corona el pico le hace viajar en el tiempo cuando se fue a Moscú, en 1960, y padeció del frio ruso, pero siendo una mujer aguerrida se elevó por todas estas circunstancias, Modesta a pesar de sentir ese frio recordó uno de sus días más felices de su vida cuando compositor Aram Kachaturiam escucho su obra para viola y piano, ella tocando el piano y cantando la parte de la viola, el compositor armenio la acepto en sus clases de composición otorgándole una beca para el conservatorio Tchaikovsky. La música de Modesta Bor no es una obra estática tuvo una gran evolución tanto técnicamente como conceptualmente, primero fue una figura clave del nacionalismo venezolano inspirándose en el folclore utilizando cantos y ritmos tradicionales, su obra Suite Criolla para piano es un gran ejemplo de este periodo, en su segundo periodo la música de Bor está apegada a la vanguardia, escuchamos que su música está llena de texturas densas y disonantes es decir juega con una atonalidad libre, su obra: Manchas Sonoras, pertenecen a este periodo y un tercer periodo donde ya su música tiene un lenguaje muy propio y de un altísimo nivel tanto orquestal como de una gran expresividad dramática, como lo son su concierto para piano y su obra para orquesta de cuerdas: “Acuarela”. Este venidero 16 junio se cumple los cien años de su nacimiento, en toda Venezuela se harán homenajes a su personalidad y obra, como el Festival Modesta Bor edición centenario a celebrarse en la ciudad de Mérida los días 15 al 20 de junio y también se estará desarrollando en el teatro Teresa Carreño, el estreno de obras de mujeres compositores por el ensamble Contemporáneo de Caracas. Modesta vuelve a soñar con Juan Griego, con su bahía vestida al atardecer, su puerto lleno de encantos, reflejo de colores, allí en fortín de la Galera se sentará nuevamente a meditar sobre su vida, mientras ve el cielo reflejado en la laguna de los Mártires.












