Opinión
Notations opus 2 /Eusebio Sempere/El poeta del cinetismo español
viernes 6 febrero, 2026
“Todo lo árabe ejerce sobre mí una extraña fascinación, me pasaría la vida metido en la Alhambra”
Elvis Joan Suarez
En un pueblo de España del norte de Alicante, llamado: Onil, nos encontramos con un niño solo y triste, corre por los pasillos de su casa para salir a encontrarse con la fábrica de muñecas de su padre, el pueblo es famoso por que allí se realizan las mejores muñecas de la península Ibérica. Él observa como le colocan los ojos, la carnosidad de sus bocas y como le pintan los sonrojados cachetes, pero lo que más le llama la atención al niño, son los colores de sus vestidos. Sus padres lo alientan a jugar con los otros niños en la calle, pero no quiere, solo lo hace cuando arma sus cometas, siendo la única forma de animarse a salir, porque le encanta como se ven las cometas revoleteando en el cielo azul celeste, junto a los colores de cada cometa. Al llegar nuevamente a su hogar, se interna en la fábrica de muñecas, esta vez viste a las muñecas como vírgenes y se arrodilla delante de ellas para pedirles a través de la oración solamente su más ferviente deseo: “Quiero ser pintor”. El niño Eusebio tiene una gran obsesión por el dibujo y la pintura, lo vemos dibujando y coloreando, sus padres le dicen en forma de broma: “va ser pintor”; nuestro pequeño sigue con la idea de ser artista, a pesar que su ojo derecho tiene una anomalía llamada ojo perezoso. Pasado el tiempo Eusebio salía a jugar con los otros niños y esta vez se dedicaría a caminar por Onil a ver si veía algún cadáver, su motivo era conocer y observar como el color rojo de la sangre brotaba de los cuerpos y combinaban con los colores de sus ropas, Eusebio desde su visión de artista aprovechaba el momento de la guerra civil española. Al llegar a la fábrica, se encuentra a unos soldados con fusiles al hombro, camisas azules y en la cabeza boinas rojas, apuntándole y exigiéndole a su padre que les entregue el dinero y las escrituras de la fábrica de muñecas, su padre sin dudar entregó lo que estos hombres le exigían, motivo por el cual la familia Sempere, decide irse a Valencia, allí Eusebio se matricula en la escuela de Bellas Artes de San Carlos. Al parecer no le gusta el ambiente que se respira en la Academia, sus profesores solo conocen a Sorolla, después se autodefinió como Anti-Sorollista. A través de una beca de tres mil pesetas logra irse a Paris, donde vivirá por 10 años, logrará divorciarse de lo figurativo, son años de desconcierto en Paris. Eusebio, asimiló todos los istmos de la época, pero la beca se terminó y le tocó trabajar vendiendo periódicos y colocando publicidad en sobres. Descubrió a Klee y a Mondrian, pero lo que hizo que renunciara totalmente a la figuración fueron las obras de Kandinsky: “allí descubriría mi verdadera vocación”, llegaba del trabajo agotado, pero se sentaba en su mesa con un tiralíneas para dibujar líneas en figuras geométricas planas, “mis amigos me decían que si me había vuelto loco, lloraba por las noches, era como dejar este mundo”. En el IX salón “Des Realites Nouvelles” expuso junto con su compañera de ese momento la artista cubana Lolò Soldevilla, allí mostró sus “Relieves Luminosos” y publicó su “Manifiesto de la Luz” donde días después el artista húngaro Víctor Vasarely diría que Eusebio se había robado sus ideas de su famoso “Manifiesto Amarillo”, años más tarde Sempere aclararía: “Esas notas de Vasarely nunca llegué a leerlas”. Eusebio vuelve a Madrid junto a su amigo Abel Martin, donde vive algunos años de hacer serigrafías para otros artistas. Al llegar a su tierra Sempere, se inspira en el paisaje español, en los amaneceres y atardeceres, utiliza líneas de colores claros como los azules para la parte superior, los siena y grises para la parte inferior, coloca círculos para evocar la luna o el sol encontrando verdaderos paisajes cinéticos. Eusebio vivirá algunos años en los Estados Unidos, exponiendo en New York en la galería Berta Shaefer, donde descubre el Minimalismo y sobre todo nuevos materiales con que trabajar sus obras, a partir de allí su pensamiento se concentra más en la escultura Cinética, utiliza el hierro o el acero en una depurada y limpia técnica haciendo estas esculturas ya sea de forma giratoria o colgante. Una de sus obras en este periodo es su escultura giratoria “Órgano” de 1977 obra que se caracteriza por contener unas varillas de acero de diferentes tamaños, colocadas de manera vertical sobre un círculo metálico que gira a través de la fuerza eólica o acción del viento. Jean Arp al ver estas obras expresó: “Pintó las intenciones más íntimas del aire”. El niño Eusebio vuelve a Onil, porque le gusta mucho su pueblo, le parece que su gente es maravillosamente educada, pero el tiempo ha transcurrido, Eusebio ya tiene 58 años de edad está en silla de ruedas por una enfermedad degenerativa, pero lo vemos en la iglesia Santiago Apóstol de Onil, allí mira sus propios frescos inspirados en el quatrocento Italiano, lo realizó en esos años de Paris, luego de pasar unos días de descanso en su pueblo por encargo del sacerdote Don Antonio Genovés, Sempere mira a lo alto de la cúpula del templo, están Juan el Bautista, bautizando a Jesús, en el cielo está el padre celestial acompañado de dos ángeles. Al salir del templo se dirige a la plaza mayor de Onil, lugar donde fue erigida una escultura en su honor, por ser nombrado el hijo predilecto de Onil, por haber obtenido el premio príncipe de Asturias de las artes, pero Sempere, vuelve a su casa, y piensa que es hora de realizar un acto en favor de la humanidad y dona todas sus obras al “Museo de La Asegurada” en Alicante. Eusebio será enterrado en el monasterio de las Santa Faz de Alicante, muy cerca del músico Oscar Esplá, junto a un hexágono de piedra dando a entender que aun después de la muerte lo persigue la sagrada armonía de la geometría.
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