domingo 26 junio, 2022
InicioOpiniónRememoremos la Revolución Restauradora

Rememoremos la Revolución Restauradora

182 views

Alejo García Sierra


Al acaecer el fallecimiento del General Joaquín Crespo en el sitio La Mata Carmelera, el 16 de abril de 1898 mediante un disparo realizado por un franco tirador produjo un cambio radical en la situación política del país. Para entonces en el territorio nacional existían las montoneras, muchos caudillos, revoluciones de diversas índole y colores.  Semejante estado de cosas favoreció a varios personajes para encumbrarse en el poder político en Venezuela. En esos momentos apareció Ignacio Andrade, quien participó en las elecciones y las ganó en un clima de turbulencia social. Frente a ese tiempo de crisis, comenzaba a surgir con fuerza el liderazgo de un joven Tachirense llamado Cipriano Castro.  Se había ido para Colombia donde estaba pendiente del clima político existente en su patria.  Allá se dedicó a preparar una invasión a su terruño.  La misma la comenzó el 23 de mayo de 1899. Esa campaña militar los historiadores la denominaron la Revolución Liberal Restauradora o la Invasión de los 60. Dicha iniciativa histórica significó por primera vez la participación activa y masiva de los andinos en la política nacional y además produjo la culminación de la hegemonía por mucho tiempo del Liberalismo Amarillo.

La permanencia del exiliado Cipriano Castro en Colombia por siete años la aprovechó para concretar y dedicarse con el propósito de adueñarse del poder en su país. Varios sucesos acaecidos en su patria incentivaron y favorecieron su proyecto. En los mismos sobresalieron: la crisis política padecida por el liberalismo tradicional y el gobierno estéril de Ignacio Andrade. Al fracasar las conversaciones con el tachirense exiliado Carlos Rangel Garberas para coordinar la invasión por el Táchira, decide entrar en acción por San Antonio, el 23 de mayo de 1899. Su tropa la integraban 60 hombres, entre los más notables figuraban: Juan Vicente Gómez, Manuel Pulido Méndez, Jorge Bello, José María Méndez, Emilio Fernández, Pedro María Cárdenas entre otros.

Al poco tiempo continuó hacia San Cristóbal, donde el general Juan Pablo Peñalosa defendía esa plaza. Enseguida preparó una estrategia, la cual le permitió tres triunfos consecutivos. Ellos fueron: en Tononó, el 24-5-1899; Las Pilas, el 27-5-1899, El Zumbador, el 9-6-1899. Decide sitiar a San Cristóbal por 20 días, pero al saber que las tropas dirigidas por el General Antonio Fernández se aproximaban abandona su estadía de la capital tachirense. Avanza hacia Cordero y el 25-7-1899 venció a las huestes gubernamentales bastante superior a las de él. Sigue a Tovar donde triunfa sobre el General Rafael González Pacheco, el 6-8-1899, luego va a Valera, el 15-8-1898, que es tomado sin resistencia.

A los pocos días emprendió la ruta victoriosa hacia la capital de la República con triunfo en Parapara, el 26-8-1899. Al mismo tiempo que adelanta su proyecto revolucionario, su ejército se incrementa. Como consecuencia del avance incontenible y victorioso de la tropa restauradora, el gobierno ejercido por Ignacio Andrade, decidió preparar un combate final pero en esos instantes existían desavenencias en el ejército oficial y por tanto es derrotado en Tucuyito, el 14-9-1899. El 16 de septiembre de 1899, Cipriano Castro se dirige a Valencia. Ante el avance vencedor de los restauradores cundió la deserción de los emisarios oficiales y además la euforia masiva y apoyo que producía el avance de los insurrrectos, forzó al primer mandatario Ignacio Andrade a renunciar  y enseguida abandonó a Venezuela, el 9 de octubre de 1899. A continuación Cipriano Castro, “el General siempre vencedor,  jamás vencido” entró a Caracas, el 23 de octubre de 1899. Había hecho un recorrido triunfante así: Tononó, Las Pilas, El Zumbador y Cordero (Táchira), Tovar (Mérida), Valera (Trujillo), Parapara, Nirgua y Tucuyito (Llara).

Con la ascensión de Cipriano Castro al poder en Venezuela, comienza un Administración de la Restauración Liberal y con ella la implantación de un nuevo modelo de gobierno según el lema “nuevos hombres, nuevos procedimientos, nuevos ideales”.

Rememoremos la Revolución Restauradora por su nacionalismo exacerbado frente al gobierno de turno y a las naciones poderosas que abusaban en desmedro de los venezolanos. Además de ser en ejemplo aleccionador para las generaciones futuras y presentes en esta época de crisis. Alejo García Sierra.

 

 

- Advertisment -
Encartado Publicitario