Repelencias 234

102

Nuevo año, nuevas fuerzas y más esperanza.  Cabe una reflexión profunda sobre nuestro pensamiento y accionar consecuente respecto al futuro de las nuevas generaciones de venezolanos. Cada uno sabe lo que tiene que hacer y los tiempos exactos para el trabajo productivo en La República. De lo contrario, quedaremos llorando sobre escombros, sin que la naturaleza nos haya castigado durante mucho tiempo. Dios nos arropa y bendice.

Cosme  dice que la noche del 5 de Enero vio a los hijos de la señora de la casa, donde servía de conchabo, acomodar sus zapatos detrás de la puerta que daba a la calle de la barranca. –Qué están haciendo, muchachos,  preguntó a sus amigos de escuela. – Venga, Cosme. Ponga esos alpargates al lado de nuestros zapatos para que los Reyes Magos te traigan un regalo. Rapidito, el sirviente se esmeró en dejar sus suelas en el sitio indicado. No durmió esa noche nuestro conocido. Escuchó la algarabía mañanera de los jóvenes de la casa, quienes tenían en las manos sus respectivos regalos y corrían, felices, mostrándolos a sus padres. Cosme no vio ni sus alpargates en el lugar. En la tarde, la dueña de la casa comentó que había tirado al solar unas cotizas viejas que había encontrado detrás de la puerta y daban mal aspecto.

Tiburones de La Guaira se resiste a morir en el corazón de los fanáticos venezolanos. Preferimos el último lugar a quedar segundos, porque del segundo nadie se acuerda. Tiburones…Pa´ encima!!!

Esperamos los grandes eventos deportivos con ansias. La Serie del Caribe, torneos del beisbol, ciclismoy fútbol para ir pasando entre estas vicisitudes propias de la angustia que sufrimos todos.

Mucha calidad tienen las imágenes que nos regalan los artistas de la fotografía en La Grita. Juan Alberto, Hugo, Néstor, Fernando, Jesusito y otros aficionados a robar las caras de la región andina, nos ofrecen sus esfuerzos para que guardemos en algún lugar privilegiado de nuestra memoria lo que nos amarra en nuestro amor por estos senderos hermosos de satisfacciones.   

Ruego a Dios que no dejemos abandonada la alegría de vivir para dar cabida al desencanto que intenta obligarnos a ofrecer razones para seguir angustiados…Voy de feria, señores.

Carlos Orozco Carrero