jueves 27 enero, 2022
InicioOpiniónResistencia civil e irreverencia ciudadana

Resistencia civil e irreverencia ciudadana

176 views

Por Gerardo Méndez

Los venezolanos diariamente somos objeto de injustas violaciones a nuestros derechos fundamentales. Vulneraciones del derecho a la vida, a la dignidad, a la libertad personal, a la integridad física, psíquica y moral, a la inviolabilidad del domicilio, a la seguridad ciudadana, a la libertad de expresión, a una educación de calidad, a una salud digna y a la estabilidad económica; que se ven materializadas con la inseguridad que impera en las calles, la persistente falla en el suministro de los servicios públicos, la ausencia de gasolina en las estaciones de servicio, el deterioro del sistema salarial, y persecuciones, aprehensiones y violaciones de domicilio a dirigentes sociales y políticos. Todo como una pequeña muestra de los panoramas individual y colectivo, en los cuales nos ha inmerso la barbarie roja.

Ha sido la práctica cotidiana de los representantes de la tiranía que ocupa a destiempo Miraflores. En su haber, no han demostrado tener el más mínimo sentimiento de patriotismo, ni voluntad de trabajar en pro de las reivindicaciones políticas y sociales de los venezolanos. Son un gran error, que se contrapone a la verdad y la consolidan; y dicha verdad está del lado de los ciudadanos, cansados de ser vilipendiados, y que requieren respuestas efectivas a la satisfacción de sus necesidades.

La falta de libertades y derechos en una sociedad, causan la rebelión del espíritu público, a través de la «resistencia e irreverencia ciudadana» las cuales son prácticas fundamentadas en la lucha no violenta. Y qué más propicio para nuestro noble pueblo, que el reclamo legítimo de sus derechos y libertades por las vías pacíficas y civilizadas.

Es por ello, que a través de este espacio de deliberación, hago un llamado desde lo más profundo de mis convicciones a seguir combatiendo por la justicia social, con mucha firmeza, fortaleza, gallardía y rebeldía, denunciando a quienes haya que denunciar, y alzando muy fuerte la voz ante quienes sigan pretendiendo socavar nuestras voluntades.
Es trabajo de todos fortalecer aún más la RESISTENCIA CIVIL Y LA IRREVERENCIA CIUDADANA, con mayor organización, y fomentadas desde las células populares. Una ardua labor de dirigencia comunitaria espera por todos, casa por casa, calle por calle, y sector por sector; sin distingo de matices sociales, y levantando las banderas de la solidaridad entre connacionales.

En este contexto, surge un gran reto a la dirigencia política de partidos de la alternativa democrática. La coyuntura política y social actual exige, una planificación estratégica que se adapte a los requerimientos de la sociedad en resistencia y en irreverencia, exige conducción política, y un amplio debate sobre los verdaderos problemas que aquejan a los ciudadanos. Basta de encuentros para programar nuevas reuniones, y vayamos a la política de los hechos concretos. Si encaminamos las directrices políticas bajo estas premisas, tengamos el pleno convencimiento, y la mayor de las convicciones, que la tiranía no va a condenar nuestra emancipación y construcción de país, aunque sigan tratando de quebrantarnos.

Bajo este amplio esquema de responsabilidades de cumplimiento perentorio, la alternativa democrática presidida por el Presidente Juan Guaidó, ha puesto en marcha un mecanismo de gran importancia para el ejercicio de nuestra ciudadanía, materializado en la Consulta Popular a celebrarse entre los días 5 y 12 de diciembre, como manifestación del rechazo al fraude electoral del 6 de diciembre; en apoyo a la cooperación y asistencia sobre el caso Venezuela por parte de la comunidad internacional; para solicitar asistencia humanitaria; y para generar los mecanismos adecuados de convocatoria a elecciones parlamentarias y presidenciales libres, democráticas y verificables.

Vamos todos, organizados y cohesionados a participar de este gran evento democrático y civilizado, nuestra ciudadanía no será destruida al antojo del tirano, vamos a ejercer nuestros legítimos derechos, a manifestar nuestro descontento, a darle un gran ejemplo a la dictadura que somos un pueblo honorable, y demos una gran manifestación de RESISTENCIA CIVIL E IRREVERENCIA CIUDADANA.

- Advertisment -