Skip to main content Skip to footer
  • Inicio
  • Política
  • Regional
  • Frontera
  • Nacional
  • Internacional
  • Opinión
  • Legales
  • Obituarios
  • Sucesos
  • Deportes
  • +Sec
    • Clasificados
    • Cosas del Mundo
    • Compilado Musical
    • Cultura
    • Economía
    • Farándula y Espectáculos
    • Flash
    • Infogeneral
    • Noche de Ronda
    • Reportajes y Especiales
    • Tecnología
    • Salud
    • Tachirenses en el mundo
    • Noche de Ronda
    • Obituarios
    • _________
Diario La Nación - Inicio

Buscar en Diario La Nación

La Nación RadioPublicidad
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
Set Of Black Circle Social Media Logos With New X logo-ai
ImpresoMiniavisos
  • Inicio
  • Política
  • Regional
  • Frontera
  • Nacional
  • Internacional
  • Opinión
  • Legales
  • Obituarios
  • Sucesos
  • Deportes
  • + sec
    • Clasificados
    • Compilado Musiacal
    • Cosas del Mundo
    • Cultura
    • Economía
    • Farándula y espectáculos
    • Infogeneral
    • Marcas y negocios
    • Noche de Ronda
    • Reportajes y Especiales
    • Salud
    • Tachirenses e el mundo
    • Tecnología
Inicio/Opinión/Un caos económico y social

Opinión
Un caos económico y social

miércoles 11 abril, 2018

¿Qué pasa cuando un médico pirata y pesetero le pone la mano a un paciente,  que puede estar en relativo buen estado de salud? Es probable que hasta consiga matarlo, pero en todo caso, bien no le hará, sino mucho mal, llegando incluso al extremo de producirle la muerte. Cambiando lo cambiable, eso es lo que ha pasado en la Venezuela de estos años, y sobre todo en los largos y penosos años en los que Maduro ha estado en Miraflores. El caos económico y social avasalla sin clemencia, y los más pobres son lo que sufren más. En el ámbito político y cultural pasa lo mismo o peor, pero ello será tema para otras líneas.

El caos es tan ostentoso, que días antes de que el señor Maduro anunciara la llamada «reconversión monetaria», para volverle a quitar tres ceros al bolívar, el presidente de lo que queda del Banco Central, Ramón Lobo, anunció que estaba listo un nuevo billete de 100 mil bolívares, que entraría en circulación el miércoles 14 de marzo. Esto reconfirma que todo se trata de una gran improvisación. Porque si se anuncia un «nuevo» billete de 100 mil bolívares, que a los pocos días queda cancelado por el anuncio de la llamada «reconversión», entonces no hay otra conclusión posible: puros palos de piñata.

Tal situación no tiene nada de extraño. Si todavía circula el billete de 100 bolívares que fue «anulado para siempre» en diciembre del 2016… Cuando el predecesor de Maduro llevó a cabo una reconversión monetaria, el asunto se hizo con tiempo, con información, y el proceso técnico no fue traumático. Los motivos de esa medida eran terribles, pero el procedimiento de ejecución fue profesional. Ahora, la chapucería es notoria, pública y comunicacional. De nuevo el caso del médico pirata y pesetero.

El delirio llega a unos límites tan extremistas que casi se convierte en tragicómico. Uno va a una panadería y la primera pregunta es si tienen pan… Por lo general, la respuesta es negativa. Uno va a una farmacia, y la pregunta lógica es si tienen el medicamento que se busca… Por lo general, la respuesta es negativa. Uno va a una agencia bancaria, y pregunta si tienen dinero… La respuesta, por lo general es negativa. Si esto no manifiesta el caos económico y social que destruye al país, nada lo manifiesta.

A nivel macro, a nivel micro, a cualquier nivel, en cualquier dimensión, en cualquier categoría, en cualquier variable, en cualquier indicador, todo, absolutamente todo manifiesta el caos. Y también manifiesta otra cosa: la rapiña del poder, como causa y efecto del caos. ¡Y qué rapiña! Probablemente no ha existido en el mundo contemporáneo un régimen más depredador y corrupto que la hegemonía roja que sojuzga a Venezuela. Y conste que esta afirmación no contiene ni un átomo de exageración.

Como tampoco es nada exagerado afirmar que en nuestro país hay una hambruna, como parte de la catástrofe humanitaria. Basta con apreciar la creciente cantidad de personas, de distintas edades, hurgando en la basura para tratar de conseguir algo de comer. Eso pasa en los países que ya se despeñan hacia una situación terminal. Y cuando utilizo esa palabra, “terminal”, no me refiero, necesariamente, a la hegemonía destructiva del poder establecido, sino al conjunto del país, que ya está en el caos económico y social, y sin perspectivas viables a corto plazo, para siquiera empezar a salir del abismo. Porque no nos confundamos, mientras Maduro y los suyos sigan donde están, el caos seguirá arrollando a Venezuela. (Fernando Luis Egaña) /

[email protected]

Destacados

Asesinan a venezolano mientras conducía su automóvil en Perú

Hallan sin vida a un hombre en el río Táchira

Una adolescente venezolana entre rescatadas de red de tratas

Detienen a dos mujeres por abandonar cachorros en Colón

Venezolano acusado de asesinato de estudiante en Chicago se declaró inocente

Seis selecciones luchan por dos cupos al Mundial en el repechaje internacional en México

¡A sacar más pesos para el pasaje de la ruta San Antonio-Cúcuta!

“No suelto mis dólares»: venezolanos se aferran a una moneda que cada vez se ve menos en la calle

Capturan a Yailin ‘La Más Viral’ en República Dominicana por posesión de armas en un lujoso Lamborghini

Diario La Nación

Editorial Torbes CA
J-070059680

Miniavisos

Edición Impresa

Mapa del sitio

Política de privacidad

Sobre Nosotros