Opinión
Venezuela: La Rebelión de los Valores y el Fin de la “Política de la Zancadilla”
jueves 2 abril, 2026
Jorge Galeano
Venezuela no está solo ante un cambio de gobierno; está ante el espejo de su propia conciencia. Quienes hemos caminado el asfalto de la gestión pública, quienes hemos sentido en carne propia el frío de la zancadilla, la sombra de la traición y el peso de una política envilecida por el clientelismo, sabemos que el país no aguanta un parche más. Estamos hartos de la injuria como argumento y de la mentira como estrategia. El ciudadano ya no se conforma con promesas: el ciudadano tiene hambre de verdad.
La transición que hoy late en el corazón del país no se mide en la edad o en los años, sino en actitudes. Ha nacido una nueva generación que no se define por la fecha de nacimiento, tampoco en el número de su cédula, sino por la “higiene” de su pensamiento. Es una generación que ha decidido romper las cadenas del sectarismo y el odio, esos virus que el radicalismo de izquierda inoculó en nuestro tejido social para dividirnos y vencernos.
¡Pero cuidado!, el enemigo no solo está en una acera, está a ambos lados. La crisis nos ha enseñado a identificar también a los falsos opositores, esos “acomodaticios” que buscan el poder no para servir, sino para heredar los vicios del pasado. La verdadera transición ocurre cuando comprendemos que el resentimiento de unos y la ambición desmedida de otros son la misma moneda de cambio que nos llevó a la ruina. Venezuela necesita líderes que no busquen “surgir” a costa del otro, sino elevarse junto con la nación.
Imaginemos por un momento una política con propósito. Un país donde la axiología (la ciencia de los valores) no sea una palabra de diccionario, sino la columna vertebral de cada decisión pública. Deseamos una Venezuela donde la honestidad sea el capital más rentable y donde la reconstrucción no sea solo de puentes y hospitales, sino de la confianza rota.
Los nuevos líderes no vienen a imponer un dogma; vienen a restaurar la dignidad. Su mayor oferta electoral es la coherencia entre lo que dicen y lo que hacen. El deseo de esta nueva mayoría es vivir en una democracia donde la lucha sea por el bienestar común y no por la supervivencia de un partido. Es el anhelo de una patria donde el talento valga más que el carnet, y donde la ética sea el único requisito para dirigir los destinos del pueblo.
A ti, nuevo líder: Tu campo de batalla no es el odio, es el ejemplo. Tu blindaje contra la calumnia y la manipulación es tu integridad innegociable. No permitas que el sistema te convierta en aquello que juraste combatir. A ti, nuevo elector: Tu voto es un acto de conciencia, no una transacción. Es hora de dejar de premiar al más ruidoso para empezar a confiar en el más íntegro.
Venezuela nos convoca a una reconstrucción humana y pedagógica. Es el momento de dar el paso hacia una política de altura, libre de contaminaciones, donde el amor por el país sea la fuerza motriz. La transición ya comenzó en tu mente; ahora, hagámosla realidad en nuestras calles.
El futuro de Venezuela no se espera, se construye con valores. “La transición eres tú.”
Destacados










