Christopher Figuera: «El informe de Bachelet fue tímido, hay cosas horrendas que no fueron graficadas allí»

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Exjefe del Sebin durante su entrevista a ElPais. Foto: Oscar Collazo. ONLY1

El exjefe del Sebin fue una de las figuras del movimiento fallido del 30 de abril. Desde entonces, se encuentra en estatus de protegido por el gobierno de Estados Unidos. En entrevista con el ElPais de España concedió más detalles de la sistematización de la tortura en los centros de reclusión para presos políticos en Venezuela.

¿Qué le llevó a decirle a Maduro que no podía seguir así?

Yo hacía semanalmente estados de opinión de la situación del país. Cada vez eran más alarmantes, la situación era insostenible y a finales de febrero le dije a Maduro que qué acción política pensaba adelantar para mitigar la crisis. A comienzos de marzo le volví a insistir. Hice un documento de cuartilla y media donde grosso modo le sugiero que la Asamblea Nacional Constituyente cese sus funciones, que se cambie el CNE, que se llame a elecciones y que después se les pidiera a los países que han sancionado a Venezuela que se levantaran las sanciones. Le pareció que era una actitud derrotista y cobarde de mi parte. A mí también me fue desagradable esa respuesta.

¿Para entonces usted ya estaba en contacto con el Gobierno de Estados Unidos?

No. Había hablado con los servicios secretos norteamericanos, pero con autorización de Maduro. Ellos habían pedido una reunión, no conmigo, con otros funcionarios que en ese momento tenían responsabilidades más altas. Y a través del agregado militar que estaba en República Dominicana llegó el mensaje, yo se lo hice saber a través del jefe de la casa militar a Maduro y él decidió que fuera yo. Ese fue el contacto que yo tuve. Alguno para tratar de desprestigiarme, tratar de quebrar mi moral ha dicho que yo era un vendido, que tenía años en estas cuestiones. Y yo le he mandado a decir a él que si él cree que soy un hombre de precio y no de valores, que con todo lo que él su familia se han robado que me haga una oferta para ver si yo la acepto.

Ese día (30 de abril) usted hubiese podido abrir los calabozos del Sebin, ¿por qué no lo hizo? ¿por qué no dio más pasos?

El presidente Guaidó me envía un indulto donde estaban algunas personas que estaban privadas de libertad. Yo tuve la intención de que salieran otros pero no estaban en ese indulto. Era riesgoso para ellos porque no estaban al tanto de algunas cosas. ¿A dónde iban a ir si los aprehendían? En las primeras horas tampoco habíamos pensado que no se iba a dar que algunos de los involucrados iban a incumplir con la palabra empeñada.

Usted dirigió el Sebin y formó parte de la contrainteligencia militar. Si había persecución, usted estaba al tanto. ¿Cómo de habitual eran? ¿Cómo se establecían?

Se hacían persecuciones sobre todo en el aspecto político. Los derechos políticos están en cuestión en Venezuela, todo aquel que no esté de acuerdo con lo que establezca Maduro es señalado de enemigo. Se hacen persecuciones a través del espectro electrónico, las intervenciones telefónicas, perseguimiento en el terreno. La mayoría guardan relación con el aspecto político y eso es lo más grave, porque hay otros delitos, otras cosas que tienen que ver con la violencia social y no hay la persecución como correspondería a gente que anda haciendo esas cosas. Por el contrario, otros que tienen ideas distintas.

Perdone que le insista, pero usted estuvo al mando del servicio de inteligencia, sabía de esas torturas. ¿Quién las ordena?

Maduro, Maduro es el que ordena las persecuciones políticas. Todo lo que dice el informe que acaba de presentar la alta comisionada para los derechos humanos es cierto. Fue un poco tímido también, porque hay cosas horrendas que no fueron graficadas allí.

¿Por qué usted hasta el 30 de abril autorizaba o no hacía nada para evitar esas torturas que se producían en los centros de detención?

Yo salí de la DGCIM como subdirector precisamente por oponerme a ciertos tratos inhumanos a algunas personas y tuve discusiones fuertes con quien era director y él se excusaba: “Ha habido una orden que dio el comandante”. Cuando llego al Sebin pude ver que había personas que estaban aisladas, el general Baduel, Requesens estaba aislado completamente, no le permitían que saliera al sol, no le permitían que lo visitara su médico.

Por eso le digo. Eso son torturas. ¿Usted cree que son sistemáticas?

Sí, porque esa es una manera de tener aterrorizada a la gente. Lo grave es que los mismos compañeros militares que están en altos cargos no se pronuncien, no condenen.

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