Política
“Mi hija cumple 8 años desaparecida”
miércoles 27 mayo, 2026
Maricela González relata el dolor y la incertidumbre que vive su familia desde el 6 de junio de 2018, cuando la joven tachirense viajó a Cúcuta tras una oferta de trabajo
“Mi hija está cumpliendo, el 6 de junio de 2026, 8 años desaparecida. Lo que yo más quiero es que me den respuesta de ella, que haya una noticia, porque soy una madre desesperada buscando a mi hija”.
Con estas palabras, Maricela de la Trinidad González Rojas alzó su voz en San Cristóbal para recordar el calvario que vive su familia desde el año 2018.
Sosteniendo una pancarta con la fotografía de su hija, Marilin Yorley Álvarez González, quien tenía 18 años al momento de su desaparición, Maricela se unió a una concentración pública junto a otras familias afectadas por el flagelo de las desapariciones en las zonas fronterizas.
La pesadilla para esta familia residente de La Fría, municipio García de Hevia del estado Táchira, comenzó a mediados de 2018. Atraída por una propuesta económica para ayudar a su núcleo familiar, la joven decidió cruzar la frontera hacia Colombia.
“A ella le ofrecieron un trabajo allá en Cúcuta. Era para cuidar a una señora adulta en una casa de familia. Y en quince días ella regresaba”, recordó su madre con precisión sobre los detalles de aquella mañana del 6 de junio.
“Ella se fue a las 7 de la mañana. En el terminal de La Fría agarró hacia Cúcuta, donde la supuesta amiga la esperaba después del puente de Santander”.
La planificación inicial contemplaba que Marilin encontraría también una oportunidad laboral para su padre, buscando mitigar la dura situación económica del momento. Sin embargo, los planes se truncaron drásticamente al cruzar los límites fronterizos. “Esos quince días se han hecho largos, porque nunca ha regresado, nunca ha habido respuesta, nunca ha sido una llamada”, lamentó González.
Tras perder el contacto directo durante 48 horas, la familia recibió una comunicación que encendió las alarmas. El 8 de junio de 2018, un mensaje de voz llegó desde un número telefónico con prefijo colombiano. En el audio, Marilin manifestaba que “me quería, que quería a sus hermanos, que nos cuidara, que ella me extrañaba mucho”.
A la joven le habían planteado una nueva propuesta para trasladarse a la ciudad de Bucaramanga, pero prometió avisar antes de tomar cualquier decisión. Desesperada, Maricela respondió de inmediato preguntando por su paradero exacto e incluso evaluando opciones para ir a buscarla personalmente:
“Vieron los mensajes porque yo de una vez le respondí: que dónde estaba, que yo no aguantaba estos dos días estar sin ella. Que si era por irme por trochas y llegar allá a La Modelo, guardar la moto para irme hacia Cúcuta o me iba en bus, pero que me dijera dónde estaba. Vieron los mensajes, mas nunca hubo respuesta”.
Respecto a la supuesta amiga que contactó a la joven en primera instancia, la madre aseguró no tener rastro alguno_ “No la conseguí, no supe quién era. Yo fui a esa parte y nadie me da respuesta, nadie sabe nada, nadie supo nada de con quién se fue mi hija”.
El caso de Marilin Yorley no es un hecho aislado. Su madre aprovechó el espacio público en la capital tachirense para visibilizar el sufrimiento silencioso de decenas de hogares en la región que atraviesan la misma situación.
“Habemos muchas madres que de verdad estamos sufriendo por la desaparición de nuestros hijos”, concluyó Maricela González, haciendo un llamado urgente a las autoridades competentes y a la sociedad civil de ambos lados de la frontera para que no se engaveten las investigaciones y se reactive la búsqueda activa de los ciudadanos desaparecidos en territorio fronterizo. // Maryory Bustamante












