Política
Tarazona: “Convertí la celda en un aula”
lunes 23 febrero, 2026


El profesor Javier Tarazona relató: “Yo sané en la cárcel, yo perdoné en la cárcel, pero eso no quiere decir que no tenemos que trabajar en el dolor y en el trauma que una sociedad tiene”
El activista y defensor de derechos humanos Javier Tarazona regresó, este domingo, a su tierra natal en el estado Táchira, marcando su primera aparición pública en la región tras haber permanecido 1.675 días encarcelado en El Helicoide, Caracas.
Como primer punto de encuentro con su fe y su gente, Tarazona acudió a la Basílica de Nuestra Señora de La Consolación, en Táriba.
Acompañado de su madre, la señora Teresa —quien también sufrió detenciones en el pasado—, el director de FundaRedes ingresó al templo entre abrazos de allegados y se dirigió al altar para depositar una ofrenda floral antes del inicio de la eucaristía.
En sus primeras declaraciones, Tarazona enfatizó que su prioridad absoluta será el reencuentro de los ciudadanos a través de la formación:
“El centro del día a día de esta nueva vida que yo estoy iniciando, sin duda va a ser tributaria, aportar para que podamos encontrarnos los venezolanos, entendiendo que para eso tenemos que desaprender y educar”.
El activista reflexionó sobre las fallas del sistema penitenciario y la cultura de la violencia, señalando que los cambios deben ser profundos y no meramente estructurales: “No se resuelve el problema cerrando el Helicoide, cuando conductualmente en otros centros penitenciarios se sigue haciendo la misma conducta. Tenemos que reeducar nuestra cultura como venezolanos”.
Visiblemente conmovido, Tarazona relató cómo transformó su celda en un espacio de resistencia intelectual y espiritual: “Yo convertí la celda en un aula. Yo allí me encontré con jóvenes que aprendieron durante los últimos años a manejar un arma, pero no sabían leer y escribir, y a eso me dediqué”.
A pesar de las restricciones iniciales de acceso a papel y lápiz, aseguró que dedicó su tiempo al estudio y a enseñar incluso a los propios funcionarios.
Sobre su proceso personal de sanación, afirmó: “Yo sané en la cárcel, yo perdoné en la cárcel, pero eso no quiere decir que no tenemos que trabajar en el dolor y en el trauma que una sociedad tiene”.
Asimismo, hizo un llamado a no repetir las injusticias que afectaron a su círculo íntimo: “Mi hermano fue detenido cuatro meses por ser mi hermano, mi mamá fue detenida por ser mi mamá. Eso no debe repetirse más nunca”.
Mirada hacia la “Venezuela Profunda”
Durante su intervención, el defensor de derechos humanos instó a los actores políticos y a la comunidad internacional a poner el foco en las crisis básicas que padece el ciudadano común:
“Hay que escuchar a la gente. En la Venezuela profunda hay una Venezuela que está sufriendo por comida, por salud, por servicios”.
Denunció el “estado de abandono del Táchira”, mencionando la falta de agua, los cortes eléctricos y el deterioro de las vialidades.
Respecto a la Ley de Amnistía y su situación jurídica, Tarazona fue cauteloso: “Hasta este momento no sé si la ley me cubre, pero sería irresponsable de mi parte emitir una opinión sobre el fondo de la materia cuando estamos esperando que se aplique la ley”.
El camino hacia la reconstrucción
Tarazona concluyó haciendo un llamado a la unidad y al diálogo difícil pero necesario para evitar que el país caiga en un ciclo de venganza.
“¿Qué hacemos? ¿Nos matamos? ¿Nos sacamos los ojos? ¿Volvemos a la ley del ojo por ojo y diente por diente? Así no podemos avanzar”. Su compromiso, según sus palabras, sigue firme con el Táchira y con el país entero para trabajar en la reconstrucción de la confianza y la esperanza. // Maryory Bustamante











