Regional
Al maestro con cariño
lunes 12 enero, 2026
Víctor Matos
Patético: en el año de 1930, bajo la recia dictadura del general Juan Vicente Gómez, existía en Venezuela una sola Escuela Normal de Educación, y tuvo un solo egresado. El resto del país contaba con quienes sabían leer y escribir y daban sus enseñanzas en la intimidad del hogar.
Este recuerdo nos lo ofrece el expresidente Rómulo Betancourt en su libro “Venezuela dueña de su petróleo” que publicó en 1975, significando la importancia que tiene ahora la formación de los nuevos profesionales en el campo de la educación en el país, con numerosas universidades, miles de escuelas y centenares de liceos cuyos educadores recordarán, mas no festejarán, el Día del Maestro, que se cumple este jueves 15 de enero.
La situación del educador es tal en las actuales condiciones de la nación, cuya militancia no termina de quejarse por los bajos salarios percibidos, por la situación de las aulas incluso por la mengua cada vez más peligrosa de estudiantes en los cursos para docentes en las diferentes universidades que corremos el riesgo de apagarnos en nuestros conocimientos
En países como Japón, por ejemplo, los mejores pagados son los médicos, los policías, los jueces y los maestros; mientras que aquí, a pesar de las manifestaciones, las exigencias por un ingreso decente, ha hecho que se huya esta vocación de formar a las nuevas generaciones en las diferentes áreas del saber.
Por tales razones, ya pocos son los bachilleres que se motivan en ingresar a estudiar esta carrera tan importante para el progreso, pues son testigos que a pesar de las solicitudes permanentes de los gremios, de las manifestaciones de pobreza que esgrimen actualmente, se les haga justicia, no solo cerrando puertas al sueño de un futuro prometedor, sino acabando con la formación, de tanta vocación como la del sacerdocio o del periodismo en bienestar del futuro de la nación.
El próximo jueves, los viejos maestros, tan queridos por sus alumnos, se verán con la tristeza en los rostros al notar que ni siquiera en su Día se anuncie una justa remuneración a sus desvelos.
No podemos dejar de recordar que la atención a este sector brindada por la mal llamada “Cuarta República” fue determinante a que se construyeran los colegios, escuelas, universidades y que se compensara con un salario decente a sus maestros, educadores y catedráticos, con lo necesario y con una justa remuneración a sus esfuerzos.
Hoy en día, el interés por realizar esta carrera universitaria se ha reducido tan peligrosamente que va a llegar el día en que se tendrá que importar a maestros para que dicten clases en nuestras aulas, pues los que con mucho sacrificio aún se sostienen en las mismas, no saben hasta cuándo podrán durar con sus reclamos que no son atendidos como debería de ser.
Y si en la época del oscurantismo educativo de la década de los 30 del siglo pasado parecía que se había apagado la luz de los conocimientos, es hora de preocuparnos, a partir de este jueves 15 para reivindicar a los asfixiados maestros, que seguirán siendo motivo de nuestro cariño permanente, porque gracias a ellos, sabemos ahora lo que sabemos.
La Escuela Normal J.A. Román Valecillos

La Escuela Normal J.A. Román Valecillos, nombre con el que se simboliza a quien fuera un eminente subdirector de la institución que lleva ya más de seis décadas de fundación, es el centro emblemático del Táchira en la formación de educadores para la región.
Fue creada en 1938 como Escuela Nacional Federal, que entra en funciones un año después, cuando presidía el país el general Eleazar López Contreras, siendo su primer director el educador Juan Pacheco.
En su primera etapa, egresaron de sus aulas ciento cuarenta y dos profesionales; y en su segunda etapa forjó a educadores desde 1958 hasta 1975, tomando ya el nombre de Escuela Normal J.A. Román Valecillos, bajo la presidencia interina del contralmirante Wolfang Larrazábal y la dirección de Cruz Zavala Villarroel, convirtiéndose a mediados de los 70 en Ciclo Diversificado, con clases de Artes Gráficas, Música y Audiovisuales.
Desde 1983 hasta el 2006, pasó a ser la Escuela Técnica Robinsoniana, para formar a egresados en Artes Gráficas, Música, Salud, Laboratorio Clínico, y desaparecen las enseñanzas de Humanidades y Audiovisuales.
De sus aulas han salido centenares de maestros y especialistas que han llenado de orgullo a esta localidad.
Víctor Matos










