Carnavales solitarios se vivieron en el Táchira

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Tan solitario estaba el Terminal de Pasajeros de La Concordia que dio tiempo a muchos que allí laboran para una partida de ajedrez. (Foto/ Tulia Buriticá)

Carnavales sui generis con gran actividad en las estaciones de servicio; pero soledad en  las vías públicas, así como  en el Terminal de Pasajeros de La Concordia.

Ni pasajeros en plan de seguir vacacionando, ni de retorno a sus hogares o sitios trabajos abundaron en el principal puerto terrestre del estado, donde las caras largas de choferes, sus ayudantes  y vendedores de boletos lo decían todo.

Al menos siete busetas que normalmente cubren la ruta San Cristóbal-Ureña o San Cristóbal-San Antonio permanecían estacionadas, mientras sus administradores se desgañitaban ofreciendo el servicio que ya perdió mucho de su encanto ante la clausura indefinida de esos puentes internacionales. Igual ocurría con los carros por puesto, y los piratas en las afueras, cuyos choferes inquietaban por los pasajeros que no aparecían.

Sin cifras oficiales sobre la cantidad de pasajeros que se habrían movilizado por el Terminal de Pasajeros en el Carnaval, la soledad es más que elocuente para indicarnos que en tanto traslado de personas por el estado hacia puntos turísticos de Venezuela, preferiblemente costeros, esta ha sido una de las peores temporadas carnestolendas de los últimos años.

Y no se puede decir que esto haya ocurrido así por la falta de pasajes, pues ofertas se escuchaban por los pasillos para múltiples destinos, aunque también se veía varias taquillas de las empresas de autobuses expresos cerradas en horas de la mañana.

Este Martes de Carnaval también se pudo observar la casi nula actividad del transporte urbano; y los pocos que lo hacían agregaban a las alzas no autorizadas, un no autorizado sobreprecio festivo; y muy escasos locales comerciales decidieron abrir, y los que lo han venido haciendo en este largo fin de semana de casi seis días, han sido en especial las panaderías, los supermercados y pequeños negocios, que prefirieron un poca clientela, a prácticamente dejar de ser productivos por tan largo periodo de tiempo.

Mejor echar gasolina

Lo exiguo del transporte urbano en la calle sumado a un clima de incertidumbre general, a la poca capacidad adquisitiva para pagar alojamiento y alimentación en otras ciudades, no contar con un vehículo en buen estado mecánico y bien equipado con combustible, son algunas de las tantas razones que obligaron a muchos tachirenses a encerrarse prácticamente en sus casas para pasar tranquilos los Carnavales, pues ni la misma ciudad ofrecía alternativas de disfrute sano en familia. Ya la tradicional opción de ir a la playa, en este año solo se reservó para la nostalgia y el revisar viejas fotos turísticas.

Para muchos la mejor manera de aprovechar el asueto fue abastecerse de combustible, como se vio en las estaciones de servicio de San Cristóbal que este martes estaban abiertas y operativas.

La idea era que en estos días productivos que restaban a esta semana, se contara con un vehículo en condiciones para el desplazamiento, así se tuviera que sacrificar horas de descanso que fechas como esta facilitan. Por eso, este Martes de Carnaval se percibió en las colas una gran cantidad de taxis: largos trechos de las colas se pintaban del blanco característicos de estas unidades de transporte.

La hipótesis-esperanza de que el cierre casi absoluto de la frontera entre Colombia y Venezuela incidiera en la disminución de las colas, hasta los momentos no se ha justificado, pues el comportamiento de las mismas en nada ha variado con relación a anteriores semanas; no obstante hay quienes dicen que la disminución del desorden en las colas podría ser un buen indicio de lo que podría ocurrir en los próximos días. Los vehículos que conformaban las colas no eran solo de San Cristóbal; venían de otros municipios donde las bombas no estaban surtiendo.

Freddy Omar Durán