Custodiados puntos estratégicos para evitar posibles protestas

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Piquetes de la  Guardia Nacional Bolivariana con su debida indumentaria antimotines fueron instalados en distintos puntos de la capital tachirense, en previsión de conatos de protestas por la toma de posesión del presidente Nicolas Maduro. (Foto/Pablo Rodríguez)
Piquetes de la  Guardia Nacional Bolivariana con su debida indumentaria antimotines fueron instalados en distintos puntos de la capital tachirense, en previsión de conatos de protestas por la toma de posesión del presidente Nicolas Maduro. (Foto/Pablo Rodríguez)

Este  miércoles los ciudadanos que se movilizaron por varios sectores de San Cristóbal y Táriba se vieron sorprendidos por la militarización de algunos lugares por parte de piquetes de efectivos de  la Guardia Nacional Bolivariana, Policía Nacional Bolivariana y de Policía del estado Táchira.

Fueron ubicados en los sitios donde se protagonizaron las guarimbas de los años 2014 y 2017,  que de acuerdo con las autoridades es por previsión de nuevos hechos de violencia, en horas previas a la juramentación de un nuevo periodo presidencial del mandatario nacional Nicolás Maduro.

Piquetes, de guardias nacionales y policías, fueron asignados a la sede de Consejo Nacional Electoralm, CNE, en Barrio Obrero;  adyacencias del Obelisco de Los Italianos, avenidas Carabobo y  Rotaria, en predios del barrio Rómulo Colmenares; en Táriba, por la vía autopista San Cristóbal-La Fría, en el sector conocido como El Viajero, sitios que precisamente en las guarimbas  donde se escenificaron batallas campales entre la Fuerza Pública y personas que rechazaban las políticas del actual presidente.

Aunque oficialmente no se manifestó ningún tipo de autoridad militar o civil sobre este movimiento de fuerzas antimotines, se conoció por versiones de funcionarios militares, que les fue impartida la orden de preservar la tranquilidad en la capital tachirense, ante posibles protestas por la nueva juramentación del actual presidente.

Con equipos antimotines, máscaras de gas y los implementos propios para reprimir actos de carácter violento, en cada uno de los sitios en los que ubicaron a los uniformados, se observó grupos entre 12 y 20 miembros de la Fuerza Pública.

También se asignaron a los miembros policiales y militares, unidades blindadas antimotines, sobre todo en la avenida Carabobo, sitio en el que durante los años 2014 y 2017, se escenificaron fuertes enfrentamientos de protestantes con integrantes de los organismos de seguridad.

Trascendió igualmente, que la permanencia de los piquetes de uniformados, se extendería posiblemente hasta el día viernes, ya que es previsible actos de protesta después de la juramentación del mandatario nacional.

Igualmente se conoció, que la seguridad y presencia policial y militar, podría extenderse hasta las adyacencias de centros universitarios o liceos.