En familia celebraron en el Ateneo los artistas plásticos su día especial

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En una celebración coordinada por la Dirección de Cultura del estado Táchira y el Ateneo del Táchira, se abrió la colectiva Bohío de Sal con motivo del Día Nacional del Artista Plástico, una rara ocasión, pero propicia para reunir a una pléyade de figuras de la región.

33 participantes, entre fotógrafos, escultores, pintores y ejecutores de técnicas mixtas, se hicieron representar por sus obras y algunos de ellos estuvieron de cuerpo presente en una oportunidad para ratificar el lazo de familia que une a los creadores tachirenses.

Este fue uno de los actos que en la ciudad se desarrollaron para conmemorar el Día Nacional del Artista Plástico en honor a Armando Reverón, siendo el siguiente la inauguración de otra colectiva, esta vez en el Museo de Artes Visuales y del Espacio, Mavet, en horas de la tarde del jueves.

Fue un momento para las consabidas palabras en reconocimiento a la labor de los artistas plásticos, avaladas con su respectiva certificación; pero también para reflexionar sobre cómo la crisis ha afectado al sector, ya que los artistas muchas veces no viven de un sueldo fijo, sino de lo que pueden obtener con sus piezas, requiriéndose de las ayudas benéficas para aquellos que pasan actualmente por difíciles situaciones.

Tal es el caso del artista plástico Ciro Rivas, aquejado de un cuadro de esclerosis lateral amiotrófica, cuya señora esposa intervino en el acto para convocar a la solidaridad de sus colegas y de la comunidad en general, pues su tratamiento médico se eleva a un costo muy oneroso.

Entre los invitados especiales estuvo el centenario monseñor Raúl Méndez Moncada, quien dio la bendición a la exposición.

También la directora de Cultura del estado Táchira, Ilia Sierra, ratificó el compromiso de su despacho con los artistas plásticos y se puso a la orden para cualquier propuesta expositiva que ellos presenten en su oficina.

Aunque fue organizada en tiempo récord, con curaduría a cargo de Salvador Muntaner y Oswaldo Barreto, y el apoyo del coordinador general del Ateneo del Táchira, Ernesto Román,  Bohío de Sal, instalada en la sala Ulacio Sandoval,  recoge lo más representativo del arte tachirense, en especial el que ha sido desarrollado en la más reciente década.

Como afirmó en su intervención la presidenta de Funmavet, Belkis Candiales, el caudal de artistas con que cuenta el estado Táchira tiene poco parangón con otros estados, especialmente los mal llamados de la provincia, y prueba de ello es esta colectiva. Rica en calidad y sobre todo en diversidad, porque cada obra se afirma en un espíritu único, en una firma de fábrica singular, que no acepta ser encerrada en etiquetas y que da constancia maravillada de su esencia ante quien sinceramente esté dispuesto a sumergirse en ella a través de la contemplación libre y participativa.

Entre los nombres –muchos de los cuales han partido a otro plano creador- que participan en la muestra tenemos a: Yainidy Martínez, Blanca Suarez, Annie Vásquez, Juana Flores, Vivianna Gandica, Yusnay Delgado, York Rodríguez, Ana Berta López, Augusto Coubarrere, Gustavo Sánchez, Hermes Orozco, Vil Vert, Jorge Belandria, Alejandro Suarez, Freddy Pereira, Rufo Mariño,  Ronny Oliveros, Erasmo de Zotti, Jean Carrero, Edfuar Vivas, Richard Getrer, Eloisa Muntaner, Alirio Cañizales, Ricardo Vivas, Víctor Blanco, Juan Carlos Ojeda  y Marién Porras.

La colectiva permanecerá abierta al público durante todo el mes de mayo.