Regional
“En Venezuela en 2026 el tipo de cambio podría cerrar a 2 mil bolívares por dólar”
miércoles 7 enero, 2026
El panorama económico que Venezuela va perfilando para 2026 dependerá del manejo de variables tan críticas como la inflación y la devaluación, que en el año que terminó mostró indicadores preocupantes.
Consultado sobre ese incierto panorama, el economista Aldo Contreras presentó un balance de 2025 y al tiempo las claves para afrontar las complicadas consecuencias en los días que se avecinan, y que de alguna manera desvió los años 2023-2024 de estabilidad cambiaria
“La inflación cierra cercana al 300 % y eso tiene ver mucho con la variación del tipo de cambio en aproximadamente 6 veces su valor, pasando de 52 bolívares por dólar cambio BCV a 300 bolívares por dólar. Eso conllevó a pérdida del poder adquisitivo y por ende un panorama difícil en la gestión financiera de las empresas y de las finanzas personales”.
Tal fenómeno económico a la larga ha venido desvaneciendo la confianza en el bolívar, y ha obligado ya no solo conseguir estabilidad en una divisa que ha desaparecido en la calle, y ha tenido que recurrirse a “monedas virtuales” para frenar la depreciación. De igual manera, la famosa “tasa paralela” ha terminado convertida en multiplicidad de tasas, cada una más estrafalaria que la otra.
“El 2025 ha terminado marcado por el uso de los stablecoin, específicamente del USDT y el USDC, que han permitido de algún modo transacciones por 50 mil millones de dólares en Venezuela, lo que representa un cambio muy importante ocurrido en 2025”.
El economista perfila un 2026 de alta inflación, pasándose a un escenario similar al del 2021, y se ensancharía una brecha cambiaria, para angustia del empresariado, los comerciantes, los inversionistas y trabajadores.
“Según el FMI ha proyectado una inflación de 562 por ciento, con un tipo de cambio muy superior al de 2025 que tal vez sería de dos mil bolívares por dólar, 10 veces arriba de lo que cerró el año pasado. Muchos actualmente están lidiando por su estructura de costos, sin saber qué cobrar y cómo cobrar”.
En el estado Táchira se manejan 7 tipos de cambio, lo que complica la gestión financiera del empresario local, a la que le termina gastando muchas horas hombre. Para nuestra región el escenario geopolítico y geoeconómico tendrá mucho peso en 2026.
“Muchos se han volcado a recibir a la tasa BCV del euro, otros han preferido incrementar sus estructuras de costos. Algunas listas de precios se han duplicado producto de la brecha cambiaria. Quienes han sido más perjudicados son los trabajadores que devengan en bolívares, con cada pago gobernado por el tipo de cambio, pues se puede dar en dólares, bolívares o pesos. También se puede marcar por el aumento de los servicios, la matrícula de los colegios”.
Agregó que en 2025 el peso fue una de las monedas más apreciadas de Latinoamérica, con un 15 %, al pasar de 4.300 a 3.700 pesos por dólar, pero en el Táchira se han mantenido estructuras de precios con un valor mucho más alto. Pero para el economista, el más reciente aumento de salario en Colombia de 23,7 por ciento, llegando a 535 dólares traerá inflación al estado, teniendo en cuenta la gran importación de productos colombianos.
“El 2026 es un año marcado por las sanciones, por la caída de la producción petrolera, anticipada por PDVSA en 15 %, y eso implica adjudicar menos divisas a las mesas de cambio, que el año pasado fue de 75 % menos. Habrá mucha presión inflacionaria, muchos bolívares persiguiendo muchos dólares, algo preocupante en una economía que importa el 63 % de lo que consume. Aunque la recaudación tributaria aumentó, al igual que la producción petrolera, las decisiones de Estados Unidos influenciarán en nuestro país”.
En medio de la incertidumbre Contreras sugiere con carácter de urgencia reactivar el consumo con la eliminación del encaje fiscal que está en 75 % y eliminar el concepto del salario mínimo, para que el salario fluctúe por efecto de la oferta y la demanda.
“Para los inversionistas de cara a un 2026 complicado, mi recomendación es una gestión financiera óptima, una revisión semanal de los flujos de caja, adaptándola a los diversos tipos de cambio junto a su departamento de finanzas para saber cómo cobrar, cómo manejar los stablecoin”. (Freddy Omar Durán)
Destacados










