Regional
Falleció la periodista Magaly Gutiérrez
lunes 15 junio, 2026
Magaly siempre caminaba con pausa. Su rostro regalaba una sonrisa eterna, sonrisa que también se dibujaba en las expresiones de sus padres: Don Leopoldo Gutiérrez y Doña Leonor Ardila.
A ellos les entregó su título de periodista, carrera que estudió con su hermana Janeth, ambas integrantes de la tercera promoción de la Universidad de Los Andes.
Su primer gran reto, lo superó en Diario Pueblo.
Bajo la dirección de Indalecio Chacón Araque, un periodista de mil batallas y a quien lo perseguían las primicias, y de Orfilia Contreras, apasionada por las investigaciones periodísticas desde la jefatura de redacción, Magaly Gutiérrez recibió la fuente de economía y su buena crónica comenzó a sobresalir en una San Cristóbal que en ese inicio de la década del noventa del pasado siglo abría puertas al capital mundial con la inversión en proyectos privados y públicos.
Magaly se destacó con sus reportajes y reseñas diarias hasta que un golpe terrible desplomó para siempre el periódico de La Guayana.
La crisis económica que desató la muerte de entidades bancarias en Venezuela, que se quedaron con los ahorros de millones de personas en 1994, apagó la rotativa y todo el personal de Diario Pueblo comenzó la lucha en la defensa de sus prestaciones sociales.
Pasaron los meses y el personal del periódico amenazó con ir en protesta a Caracas.
Esa acción, junto a la presión gremial y jurídica, encontró eco en FOGADE, en 1996, organismo que canceló una parte de los compromisos.
En ese ambiente, Recursos Humanos de la Gobernación del Táchira, la incorporó a en la Oficina Regional de Información y Magaly se convirtió en símbolo del buen periodismo institucional.
SU CÓDIGO DE ETICA
Ella tenía su código: llegaba temprano, recibía su pauta y rápidamente se adentraba en la redacción.
A la par, ayudaba a sus compañeros y luego con sigilo recortaba noticias o visitaba oficinas descentralizadas para la recolección del material periodístico.
De ella nunca hubo una queja, ni verde, ni blanca, ni roja.
Era una maestra en el respeto de la fuente y Magaly pasó a ser un estandarte de la labor institucional; incluso cuando la asignaron a la Radiodifusora Cultural del Táchira dejó huella de buen periodismo radial.

Regresó a la ORI, con más vitalidad, y sus colegas recuperaron a la amiga que exhibió nuevas virtudes como orientadora a quienes querían tirar la toalla por la presión de algunos jefes, colegas que ni idea tenían del periodismo institucional pero si la virtud de manipular la información con fines políticos.
Años después le llegó su jubilación. Magalita se despidió de sus amistades en San Cristóbal y compró apartamento en Rubio, iniciando labores en la emisora de Heberth José Brugueras, con quien estudió en la ULA, y luego con el furor de las redes sociales se destacó en la promoción institucional y comercial con su cuenta en Instagram.
Un par de semanas atrás, en el centro de Rubio, hablamos de la producción de una revista. Se interesó en el tema económico y con su sonrisa eterna marchó a producir otra crónica brillante para su plataforma digital.
Caminó con tranquilidad en instantes que un fuerte viento parecía levantar su liviano cuerpo.

Sonrió otra vez y una de sus manos se levantó con timidez para dibujar una segunda despedida.
Así la ví, dibujando un hasta luego en resistencia con la brisa, cuando Norma Pérez en siete palabras, hoy bien temprano, me escribió:
“Esta madrugada falleció nuestra amiga Magaly Gutiérrez”.
Y, curiosamente, también la ví recorrer el polideportivo de Rubio, escenario cercano a su residencia familiar, donde sus hermanos crecieron jugando siempre con la sonrisa de Doña Leonor y Don Leopoldo, símbolos de una familia de trabajo incansable en el bienestar de la Ciudad de Los Puentes.
A nuestra colega Janeth y toda la familia Gutiérrez Ardila nuestra palabra de condolencia y solidaridad, elevando oraciones a Dios por el Descanso Eterno del alma de Magaly, que nos deja su ejemplo ético de como el periodismo institucional es tan vital cuando se utiliza con sentido de responsabilidad social!!! (Gonzalo Rey Muñoz/ El Escalador)












